El destacado intelectual cubano Arturo Arango Arias (Manzanillo, 1955) manifestó que entre sus principales obsesiones, entre las reincidencias a lo largo de su carrera, se hallaban la de “atender la realidad, tratar de saber que está pasando, e incidir hasta donde se pueda en el destino del país”.

Arturo Arango: “Incidir hasta donde se pueda en el destino del país”

En la ciudad de Matanzas, mientras participaba en una jornada literaria donde se reconoció su aporte a la cultura cubana, Arango admitió que esa “ansiedad cívica” lo acompañaba siempre, al punto que se había infiltrado en su obra como escritor, guionista, dramaturgo, editor y promotor cultural, campos que han funcionado en su caso como vasos comunicantes de esa preocupación y, por supuesto, de otras inquietudes como individuo y como artista.

“A pesar de mi obsesión por el tiempo, por el tiempo que se me escurre entre las manos, y de un sentimiento de culpa literaria, por no dedicarle a mi quehacer en ese sentido todo el espacio que debiera; mi ansiedad cívica, mi voluntad de servicio me enrolan una y otra vez en tareas, en empresas, en responsabilidades que me absorben pero que estimo ineludibles, más ahora que vivimos instantes tan difíciles, tan complejos, en nuestra sociedad”.

A Arturo Arango le estuvo dedicada la jornada literaria del Premio Fundación de la Ciudad de Matanzas 2016, que tuvo lugar del 12 al 14 de octubre en esta localidad, donde él residiera algunos años, entre los 70 y principios de los 80, época en la que dejó huellas por su participación en importantes proyectos culturales locales como la creación de la revista Matanzas y de la editorial homónima, que aún perduran.

Como parte del homenaje que se le tributara en esta ciudad, fue entregado el Premio Honorífico del certamen que se celebraba, fue organizado un coloquio acerca de su quehacer como narrador, guionista y dramaturgo, y se propició un conversatorio donde el creador se refirió a su experiencia en el trabajo con su guión de la película Lista de Espera, que tomó como punto de partida uno de sus cuentos y fue exhibida al público en esta ocasión.

En el coloquio sobre Arturo Arango, uno de los ponentes, Omar Valiño, aseguró que “se está en presencia de uno de los intelectuales que lideran el espacio civil de la Isla, a partir de una actitud, de una postura contundente, y de una obra que desde su solidez, desde su profundidad, se proyecta a favor de la cultura y de la nación en general”.

“Arturo examina de una manera exhaustiva la circunstancia del cubano, a lo largo del tiempo y atravesada por todos los desgastes de lo propio humano, por los desgastes de la circunstancia civil, social y política. Pero su revisión no la conduce la pasión del mero cronista, no quiere solo escribir historia sino hacer que esa historia cobre vida, hable con el presente, polemice a camisa quitada, lo alumbre.”

Arturo Arango Arias (Manzanillo, 1955) ha publicado varios libros de cuentos (el más reciente de ellos es Vimos arder un árbol), de novelas (Una lección de anatomía, El libro de la realidad, Muerte de nadie y El cuerno de la abundancia), teatro (El viaje termina en Elsinor) y ensayos, artículos, crónicas (Reincidencias, Segundas reincidencias, Terceras reincidencias…). Asimismo ha sido coautor de los guiones de los cintas Lista de espera, Aunque estés lejos y El cuerno de la abundancia. Es subdirector de la revista La gaceta de Cuba y jefe del Departamento de Guión de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños.


Por: Norge Céspedes