Sábado 24 a las 9:00 pm y domingo 25 de febrero a las 4:00 pm, Sala Pepe Camejo- “Buster Keaton cruza inefable los juncos y el campillo de centeno…”escribió el poeta y dramaturgo español Federico García Lorca en una de las acotaciones de su diálogo irrepresentable “El paseo de Buster Keaton”, en 1928. En el texto se desata la magia del surrealismo a través de personajes como el gallo, un búho, la joven americana y el propio Buster Keaton, inspirado en ese excelente director y actor comediante del cine silente. Sí, es una pieza rara, absurda e inverosímil, pero también muy atrayente. Fue lo que enamoró al Teatro Nacional de Guiñol, quien lo estrenó en los años 60, también a Teatro de Las Estaciones, que la llevó a las tablas en 2014, en su veinte cumpleaños.
 
Buster Keaton vuelve a pasear por la Sala Pepe Camejo

“El irrepresentable paseo de Buster Keaton” (Tiernísimo diálogo para actores, objetos y artefactos), a la manera de Las Estaciones, fue estrenado en el Festival Internacional de Títeres de Maldonado, Uruguay. Desde entonces las experiencias vividas con el espectáculo en eventos como el Festival Internacional de Teatro de La Habana, el Premio Literario Casa de Las Américas o el Taller Internacional de Títeres de Matanzas, han sido inolvidables. Galardonada la puesta en escena con el Premio Villanueva de la crítica teatral, y el actor Iván García con el Premio especial Adolfo LLauradó por su interpretación de Búster Keaton, nos complace sobremanera regresar a la escena, en febrero, el mes del amor, una obra de la cual se ha dicho:

“La carne, el alma y más, le dan los dos actores que la interpretan, Iván García y María Laura Germán, quienes ofrecen escenas de sus propias biografías para completar con el apoyo de numerosos objetos, ese puzle en el que todas las piezas terminan encajando y desvelando un paisaje que podría ser espejo de nuestras vidas.” Yanisbel Martínez Xiqués, actriz titiritera y directora artística “Darío Salazar crea un poema visual que destruye la gramática de la lengua, solo importan los sonidos, las palabras inconexas, lo chirriante de una sílaba, que juegan con objetos y artefactos que se transforman en signos y nos bombardean múltiples significantes, la mayoría de las veces “raras”, que llegan desde Lorca y se alejan de él.” Ulises Rodríguez Febles, dramaturgo.
 
“Cuando terminé de apreciar El irrepresentable paseo de Buster Keaton reconocí un montaje al nivel de los estándares de calidad más exigentes, digno de representarnos en cualquier escenario del mundo.
 
Al regresar al universo lorquiano, antes recreado con La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón y Federico de noche, la agrupación reincide en la vocación de hurgar en territorios que aún conservan zonas vírgenes, en releer vertientes menos exploradas y triunfales del gran dramaturgo y poeta granadino, o en imaginar y fabular una cosmovisión soñada.” Vivian Martínez Tabares, teatróloga.
 
“El diseño de Zenén Calero, basado en tonos negros, blancos, grises y rosa, arma un mundo de fragmentos que ellos manipulan para evocar no solo las sombras del cine silente, sino la calidad nostálgica con la que ahora repasamos esas imágenes. Zapatos, reloj, maleta, fantasmas de niños-juguetes que Buster Keaton asesinará: son pedazos de ese universo evocado en el que el protagonista puede vestir una fabulosa saya iridiscente, tras bailar con su dama un vals que llega en la voz de Ana Belén y un arreglo de Michel Camilo sobre la música de Leonard Cohen para conectar ese Lorca con otros, esos sueños con los nuestros.” Norge Espinosa Mendoza, dramaturgo y crítico.
 
“Como si fuéramos remontados a las vanguardias de los años 20, quienes pudimos disfrutar de esta puesta en escena sentimos la sensación de haber vivido una experiencia única, como si de pronto hubiéramos entrado en un pasadizo todavía más divino que el de Alicia y su conejo blanco. El irrepresentable paseo de Búster Keaton, toca zonas ocultas del espectador, se adentra silenciosamente en sus sentidos y hace una fiesta con su cuerpo.” Dania del Pino Más, teatróloga.“Teatro de Las Estaciones ha sabido encontrar el lenguaje escénico para entregarnos la turbación que puede despertar un hecho insólito en nuestra escena: El irrepresentable paseo de Buster Keaton, de Federico García Lorca. La obra se vale de recursos de buena ley, que uno tras otro superan al anterior y van conformando una estructura de fragmentaciones, tan tensas como un suspiro; que van calando en nuestras vivencias y terminan, entre sonrisas y ahogos, por conmovernos por su intensidad.” Gerardo Fulleda León, dramaturgo, Premio Nacional de Teatro.

Fotos: Sonia Almaguer
Cartel: Johann E. Trujillo