Por: Norge Céspedes

Como un provechoso intercambio cultural fue considerado por un grupo de estudiantes de la Universidad de Houston, Texas, su intercambio con varios poetas de la ciudad cubana de Matanzas, a donde viajaron como parte de un curso de verano de ese prestigioso centro de altos estudios.Los dieciocho universitarios norteamericanos, en su mayoría descendientes de inmigrantes, desarrollaron un ejercicio académico consistente en la traducción -del español al inglés- de textos de poetas nacidos o residentes en el territorio matancero.

De Matanzas a Houston, un puente de versos. Cuba Traducida

Los “traductores debutantes” asumieron obras de Laura Ruiz Montes, Alfredo Zaldívar, Israel Domínguez, Yanira Marimón, Leymen Pérez, Abel González Fagundo, Maylan Álvarez, Derbys Domínguez y Daniel Cruz Bermúdez, con quienes pudieron intercambiar directamente mientras realizaban sus talleres de trabajo, con sede en Ediciones Matanzas.

Este proyecto, denominado Cuba Traducida, y desarrollado del 10 al 21 de julio, incluyó asimismo un programa colateral: charla de Laura Ruiz sobre la labor de traducción y las peculiaridades y retos de traducir las literaturas caribeñas; quehacer de Vigía, a cargo de Agustina Ponce, directora de esa editorial; taller sobre manufactura de libros impartido por Rolando Estévez, director de la casa editora El Fortín; recorridos por instituciones culturales y sitios históricos, entre otras actividades.

Según Mabel Cuesta, profesora de la Universidad de Houston y gestora de este peculiar proyecto, “las traducciones llevadas a cabo sobrepasan el mero ejercicio docente, tienen gran calidad, un nivel profesional, y así como están pudieran ser acogidas por cualquier publicación; Cuba Traducida ha superado nuestras expectativas, y nuestro propósito ahora mismo es tratar que el próximo año la experiencia se repita”.

Dafnis Sánchez, estudiante de Español, señaló que “más allá del enriquecedor trabajo con la poesía, con las palabras, con el idioma, también resultó muy interesante el diálogo directo con los poetas, el hecho de que puedas indagar desde ellos mismos en las claves de su poesía, no solo de cómo la conciben, de cómo llevar a otro idioma el sentido más exacto de sus metáforas, sino poder palmar cómo piensan sobre su literatura o sobre su vida, e incluso sobre la nuestra, porque las conversaciones siempre fueron de los dos lados; fue un provechoso intercambio cultural para todos”.

María Antonia Saavedra, ya graduada de Español, y en la actualidad realizando una maestría en la Universidad de Houston, destacó además la posibilidad brindada por este proyecto para conocer un poco más a fondo este país, su diáfana y entusiasta gente, su riqueza cultural, sus espacios físicos, su cotidianidad, “algo fundamental no solo para entender y traducir mejor su poesía sino también a esta nación en su totalidad; es una experiencia realmente inolvidable”.

La jornada de despedida contó con un recital poético en el que los autores leyeron sus textos y los traductores sus versiones al inglés. Todos los poetas matanceros agradecieron las experiencias que habían vivido en sus intercambios con los universitarios y valoraron la profesionalidad con que estos habían realizado su labor.

El escritor Israel Domínguez, quien es licenciado en Lengua y Literatura Inglesa por la Universidad de La Habana y ha realizado numerosas traducciones del inglés al español, catalogó de excelentes los trabajos. Igual criterio lo tuvo Laura Ruiz, poeta, editora y también traductora de francés, y añadió que el dialogar con estos jóvenes, de otra generación, de otra cultura, de otro idioma, le hicieron hacerse preguntas para las que hasta entonces se encontraba sin respuesta y ver nuevas conexiones, en su poesía y su existencia.

Derbys Domínguez, cuya obra era traducida por primera vez a otro idioma, se mostró sorprendido con el resultado, con la manera en que se veían y oían sus versos. Yanira Marimón recuerda que los estudiantes norteamericanos se mostraron muy ávidos de conocer sobre nuestra realidad, sobre nuestras costumbres, sobre nuestro pensamiento. Leymen Pérez coincidió con esta observación y añadió que había sido un interés de ida y vuelta, un intercambio de informaciones en ambas direcciones.

Por su parte, Alfredo Zaldívar, director de Ediciones Matanzas, señaló que para esta institución Cuba Traducida resultó una experiencia muy provechosa, por lo cual sus puertas estaban abiertas para futuros intercambios de este tipo, donde nuestros pueblos, nuestras culturas, se conocían, se unían.

El proyecto Cuba Traducida ha sido auspiciado por la Universidad de Houston, el Ministerio de Cultura de Cuba, el Instituto Cubano del Libro, la Dirección Provincial de Cultura y el Centro Provincial del Libro y la Literatura de Matanzas.