Dora AlonsoEl próximo año cumplirá la escritora matancera Dora Alonso 100 años.

En el río San Juan
vive un pececito
que aprende a nadar.

Este 22 de diciembre de 2009, día del cumpleaños 99 de la escritora matancera Dora Alonso, será el pórtico del centenario de su nacimiento en 2010. Nacida en Máximo Gómez, antigua Finca Recreo del municipio de Perico, Dora es la más viva imagen del campo cubano, de los valores patrios, de la fe en el hombre, de la ternura femenina y de la reciedumbre de la mujer revolucionaria. Desde muy niña, amamantada por su nana negra Namuní, odió prácticas tan deleznables como el racismo o la diferencia de clases, toda su obra, tanto para adultos como para niños, se yergue sobre la denuncia a cualquier tipo de exclusión, para Dora se decía hombre, mujer, niño o niña y ya se estaba hablando del ser humano, inmenso en su capacidad de construir y crear, no de destruir y aniquilar.

Sobre el Yumurí
-iris diminuto-
vuela un colibrí.

Los matanceros, cubanos privilegiados por nacer en la misma tierra que nació Doralina de la Caridad Alonso Pérez-Corcho, deberíamos declarar el año 2010 como el Año Dora Alonso, difundir su imagen y palabra por toda la geografía de la provincia, volver a recorrer la ruta del cochero azul de Carboneras a Varadero, de la playa azul a Cantel, hasta retornar a Carboneras, el pueblito de Martín Colorín y su familia añil. Se debería leer a Dora en cada parque municipal, bajo la fronda de los árboles, difundir como un canto infinito su preciada literatura, una manera de
escribir que nos describe raigalmente cubanos y nos hace sentir orgullo de la palma, el tocororo, del aroma intenso de la mariposa blanca.

y un sapito timonel
navega por el Canímar
en su barca de papel.

Si acaso no hubiera oídos para este homenaje merecidísimo para la única mujer reportera de los sucesos de Playa Girón, ganadora de premios tan importantes como el Casa de las Américas, el Máximo Gorki y el José Martí de Literatura Internacional o el Premio Nacional de esta especialidad en la Isla, los titiriteros de Teatro de Las Estaciones, albaceas del muñeco original Pelusín del Monte, construído por los hermanos Camejo y Carril en 1956, proclamado hoy Títere Nacional de Cuba, presente en la televisión, el teatro y los libros escolares, evocaremos con actividades todo el año  la presencia necesaria de Dora Alonso, desde el sitio en la céntrica calle Medio (hoy nuestro ruinoso local de ensayo) que debiera ser en su centenario la Casa de Pelusín del Monte, la Casa de Dora, la matancera, de Dora la cubana.

Algún día podremos abrir nuestras puertas hacia la cultura en medio de otras construcciones que en esa calle histórica se levantan. Será el mejor acto de recordación a la memoria viva de la madre de tantos personajes entrañables de la literatura concebida para los hombres del futuro, esos que sostendrán la bandera recta del optimismo y las conquistas sociales, los portadores de la sonrisa feliz que debe iluminar el mañana, un tiempo donde la cultura, esencia vital de la raza humana, deberá seguir siendo alma y escudo de una nación.


Por: Rubén Darío Salazar.

Poema Matanzas tiene tres ríos, del libro Palomar, de Dora Alonso.

Foto tomada a Teatro de Las Estaciones en 1998, junto a Dora Alonso y el
títere original Pelusín del Mont
e.

Teatro de Las Estaciones (www.teatroestaciones.cubaescena.cult.cu) ha trabajado de desde 1996 en la difusión de la obra literaria de Dora Alonso, tanto desde exposiciones y conferencias, como de espectáculos teatrales: El sueño de Pelusín , 1999, Pelusín y los pájaros, 2001, Una niña con alas, 2009. Con Pelusín y los pájaros, ganadora de los Premios Villanueva de la crítica, Caricato de la UNEAC y Avellaneda del Festival Nacional de Teatro de Camaguey, entre otros, se ha llevado la voz de Dora a Venezuela, Costa Rica y México. La agrupación posee la más completa documentación sobre la presencia del títere nacional Pelusín del Monte, oriundo de Matanzas, en el período que abarca su nacimiento en 1956 hasta la fecha.