Por: Norge Céspedes

Teatro Papalote, emblemática agrupación cubana de títeres, acaba de arribar a sus 55 años de fundada, acontecimiento que celebra en su sede, en la ciudad de Matanzas, con un diverso programa artístico que se extiende del 20 al 25 de junio.El programa incluye propuestas que abarcan historia, reflexión, literatura teatral, puestas en escenas, proyección comunitaria, memoria gráfica, entre otras perspectivas que contribuyen a brindar un amplio acercamiento al fructífero vuelo de este colectivo dramático.

El fructífero vuelo de Papalote

Relevante resultó el coloquio en el que brindando múltiples perspectivas de la impronta de Papalote, y de su director, René Fernández Santana, intervinieron Gerardo Fulleda León, Armando Morales, Rubén Darío Salazar, Ulises Rodríguez Febles, Ernesto Parra, entre otros. También fue revelador el conversatorio sobre la dramaturgia de René Fernández en las editoriales cubanas, donde hicieron uso de la palabra Alfredo Zaldívar (director de Ediciones Matanzas), Agustina Ponce (directora de Ediciones Vigía) y Karina Pino (de la revista Tablas).

Como parte de estas celebraciones se llevó a cabo un homenaje a fundadores y continuadores del quehacer de Papalote a lo largo de estas décadas, y se ha puesto en escena una obra significativa de este grupo, Los Ibeyis y el diablo, así como se realizó un nuevo espacio del popular proyecto La calle de los títeres, con la participación de varios colectivos teatrales de la Isla.

Asimismo fueron inauguradas varias exposiciones: carteles relacionados con el quehacer de Papalote, “55 años del Guiñol de Matanzas”, “Feo y Platero en los 55 años de un Papalote” e “Historias para Okin” con dibujos de Ulises Guerra inspirados en la obra de René Fernández.

Estas actividades se han desarrollado en diversos espacios culturales de la ciudad: la propia sede de Papalote, Casa de la Memoria Escénica, Casa de las Letras Digdora Alonso, Museo Farmacéutico y Archivo Histórico Provincial.

En declaraciones a este sitio digital, René Fernández Santana, Premio Nacional de Teatro, manifestó su satisfacción por esta jornada de recuento del quehacer de Papalote, pero añadió que esta mirada al pasado debía proyectarse luego hacia el presente y el porvenir. “No podemos dar la espalda a la fuerte convocatoria de estos tiempos, a la urgencia del arte y sobre todo al desafío que siempre ha sido mantener el teatro vivo y abierto a esta ciudad cada fin de semana”, afirmó.