Por: Cecilia Borroto López

Ellas vienen conmigo, publicada por Ediciones Aldabón, de la Asociación Hermanos Saíz, es una de las entregas que propone a los lectores esta Feria del Libro. En el texto, Anisley Negrín reúne la obra de quince narradoras cubanas, algunas más conocidas como Legna Rodríguez y Elaine Vilar, junto a otras que recién incursionan en el ámbito literario, como Aymara Farramola y Yusimí Rodríguez. Con historias y estilos narrativos muy diversos, confluyen sin embargo en temáticas como la violencia (física y psicológica), el engaño, la venganza y la infidelidad, con recurrencia en los amores lésbicos. Cuentos con descripciones rudas y originales, que develan paisajes ruinosos propios de una pesadilla.

Ellas vienen conmigo. Antología

En Charada, se tejen historias que terminan por hacerse una madeja, en la que se vislumbra un crimen pasional ocurrido en un solar cualquiera, allí sus habitantes lo relacionan todo con el juego de la bolita. En Espantapájaros, un hombre, asediado por un ayuno forzado, le impone el sufrimiento de la cruz a su hijo (convertido en nuevo Cristo) y luego asesina a la ninfa de azul que este ama. Dominio, cita y cuerpos, muestra los límites adonde puede llevarnos una relación tóxica, caníbal, en que somos despojados y sometidos por el ser amado.

De manera más o menos directa, muchas de estas narradoras utilizan la imagen del mar en sus historias, en Ni una sola palabra, cuento homoerótico, una joven enamorada de su vecina, la compara con el océano y todo lo que de él deriva. Matadero, título con doble significado, recrea el encuentro sexual, a orillas de la costa,entre un hombre y una de esas que recibe el nombre de “niña buena”. Allí la autora establece la equivalencia entre la fornicación y el sacrificio animal. Al borde del mar, también de temática erótica, en voz de una joven que observa bañarse a sus amigas y se siente cada vez más excitada e insatisfecha, se logra una analogía entre el mundo marino y la anatomía femenina.

De igual manera, sobre el cuerpo y las obsesiones trata Acentuación semántica, en el que una mujer mayor, preocupada por los cambios que ha sufrido su vagina, pretende rejuvenecerla para que su esposo, viejo sátiro, no busque ardoroso a jovencitas. 29 Tatuajes, es el testimonio de una mujer que padece lo que pudiéramos llamar tattofilia, pues todos los segmentos de su vida y pensamiento están ligados a los tatuajes que va coleccionando sobre su piel, hasta el punto de no poder reconocer si la experiencia hace a la tinta o viceversa. La protagonista se infecta (tal vez de SIDA) debido a su afán de marcarse.

Curioso el contagio que se describe en Van Helsing`s Project, en que se mezclan el vampirismo y los performances, arte llevado hasta las últimas consecuencias: muerte e infección conscientes. La autora cita libros apócrifos en un futuro desalentador y exagerado, pero no por ello imposible.

Interesante resulta la recurrencia al tema lésbico, que se visibiliza en distintos grados en las narraciones que componen el libro. En esta época en que las féminas van tras la liberación y experimentación, tal vez huyendo del dominio masculino ancestral, es paradójico que las protagonistas de muchas de las historias se percaten finalmente de que el sufrimiento no depende del género, sino del sentimiento.

La presencia de la violencia y los antivalores se muestra como preocupante generalizada, así ocurre también con las inquietudes referentes al significado y papel del arte. Son historias que se apoyan en el absurdo y lo grotesco como formas de retratar la sociedad actual. Cuentos transgresores con personajes únicos, extraviados, que intentan enfrentarse a un mundo cada vez más hostil. Narradoras jóvenes que responden a problemas existenciales propios de la época y de su entorno inmediato. Invito a los lectores a que naden en esas páginas, marinas, difíciles, perturbadoras.