Por: Ulises Rodríguez Febles

La  fotografía para la escena matancera en la segunda mitad del siglo XX y el siglo XXI  tiene, especialmente en los archivos de la Casa de la Memoria Escénica, los vestigios de  artistas aficionados,  de fotógrafos vinculados a los medios de prensa y otros que llegaron a profesionalizarse en el arte de inmortalizar espectáculos, artistas  o acontecimientos y que tienen una significativa importancia para la historia de la escena cubana.

Fotógrafos para el teatro. Pedro Alfonso (I)

En los archivos de la Casa de la Memoria Escénica se conservan imágenes -desde 1958 hasta la actualidad- de colectivos como lo fue el Teatro Atenas, que dirigió Roberto Carzola en la sala Milanés, ubicada en la actual Escuela de Economía de la ciudad de Matanzas. Son imágenes de los propios integrantes del colectivo, como después sucedió con los primeros espectáculos del Guiñol de Matanzas, el Conjunto Dramático de Matanzas, el Teatro Lirico o el Circo.  

Desde los años noventa del siglo XX,  además de los aportes como los del fotorreportero del periódico Girón, Ramón Pacheco Salazar, la creación del departamento de promoción del Consejo Provincial de las Artes Escénicas o del Centro de Información e Investigaciones de las Artes Escénicas, propiciaron el surgimiento y formación de fotógrafos que se dedicaron  a la escena durante un tiempo significativo, como es el caso de Pedro Luis Díaz Dávila, Juan José Palma, Ramsés Ruiz Soto, Yadiel Nodal y Julio César García. Estos artistas del lente además mostraron su  obra en exposiciones en diferentes espacios de la ciudad o en eventos de las artes escénicas en variados lugares de la isla, como el Festival Internacional de Teatro de La Habana o el Festival de Teatro de Camagüey.  Algunos como  Pacheco y Ruiz Soto, incursionaron también en el documental. Otros, como Julio César García crearon un boletín dedicado al arte del títere.  

El burgués gentilhombre

Durante  la etapa de los años sesenta y el setenta  de la pasada centuria habían descollado en la fotografía  el compositor, músico y actor Pedro Alfonso, quien dejó recogidas en sus archivos las más significativas puestas de las tres agrupaciones existentes, así como algunos acontecimientos relevantes de la escena matancera. 

Lo que se inició como un hobby terminó madurando artísticamente,  convirtiendo a Alfonso en un artista del lente que reflejó el mundo  del escenario desde adentro,  aprendió a captar las esencias de cada espectáculo, lo dramático de la fotografía teatral, el manejo de sombras y luces y el uso de los planos.  Sus fotos conservadas en diversos fondos de la institución matancera, constituyen un testimonio y un diálogo con la escena cubana.  

La Mandragora

Agradecemos a  Pedro Alfonso, fallecido  por contar hoy  con un importante archivo de trascendencia sobre esta zona de la cultura matancera. Entregamos a los lectores algunas de sus imágenes que reflejan instantes del Conjunto Dramático de Matanzas (desde 1984 Mirón Cubano) y  también del Teatro Lirico de Matanzas, del cual él Alfonso mismo formó parte, una institución en la que destacan las puestas en escenas de zarzuelas como Cecilia Valdés,  Rosa la China, y El Cafetal, entre otras.