Por: Norge Céspedes

La historia de Zabet, guardián del Árbol de la Vida Eterna, ángel que tras conocer el sexo y el amor se transforma para siempre, inspira la novela El que va con la luz, de Francisco López Sacha, que será dada a conocer este año por Ediciones Matanzas.“La idea de esta obra apareció después de leer con mucho detenimiento el Génesis y darme cuenta que podía plantearme un personaje que fuera aire de luz, que viviera en la luz, que viajara en la luz, como si fuera una partícula elemental, que  estuviera aquí y en cualquier otra parte, como demuestra la física cuántica”,  declara Sacha en exclusiva para Mar Desnudo.

El que va con la luz. Francisco López Sacha

“Ese personaje solo podía ser un ángel, una figura eviterna, creada para vivir en el Edén, en el huerto, y que perteneciera a la primera generación de ángeles, aquella que tenía sexo y se juntó con las mujeres de los hombres y cometió pecado y por eso el Señor la destruyó, dejando vivo solamente a Zabet, que es el guardián del Árbol de la Vida Eterna”. 

“Por cierto —especifica Sacha—, este es el verdadero manzano, ya que la Biblia solo habla de la fruta prohibida, pero no dice cuál es.  Lo que comen Adán y Eva es la fruta del Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal, y son expulsados antes de que puedan comer de la fruta del Árbol de la Vida Eterna y ser  inmortales después de haber pecado, después de haber perdido la inocencia. Eso lo impide el Señor con la expulsión, y la colocación de una espada flamígera a la entrada del Edén, y un guardián, que es mi personaje. “

Narrada a manera de monólogo, con una prosa marcada por la poesía, muy próxima a la plástica y a la música, esta novela breve le dio vueltas en la cabeza a Sacha desde 1995, pero solo la pudo escribir entre los años 2008 y 2009, después que, según él, “soltó” una serie de responsabilidades que le impedían dedicarle más tiempo a la escritura.

“Una vez que estuvo claro para mí cuál debía ser el personaje —prosigue el autor de El que va con la luz—, cuáles podían ser sus posibilidades, cuál podía ser su carencia,  entonces lo puse en contacto con el sexo, para que transformara su punto de vista, su visión del universo, del Señor, del huerto y de la vida. La novela narra desde el comienzo mismo ese encuentro fortuito con una pareja en una de las aldeas del Génesis y a partir de aquí mi personaje conoce el
sexo y el amor, conoce a Eros y cambia para siempre. 

“Este texto fue fluyendo en la misma medida en que el pensamiento del personaje cobraba un cuerpo único, un cuerpo de ideas, pues me importaba mucho más la reflexión que cualquier otra cosa en la historia, aunque, por supuesto, hay acción, hay cambios en el personaje, hay decisiones trascendentes para él, y hay un suceso central que ocurre como clímax de la historia donde todos los semas del libro se juntan hasta crear un efecto poético”.

Publicada en 2015 por Cubaliteraria en formato digital, la “salida impresa” de El que va con la luz en Ediciones Matanzas va acompañada de una nota introductoria del escritor cubano Senel Paz.

Senel destaca que “lo que realmente importa en estas páginas es el discurso, la filosofía, el pensamiento, que predominan sobre lo novelesco que los contiene. Y la escritura en la que todo se realiza, por supuesto, un fin en sí misma, a la que se presta la mayor atención para que sea, a un tiempo, poderosa y trasparente, bella y eficaz”.

“Sacha, al modo de los poetas que se dedican a la novela, a quienes suelen importar más los hilos con que bordan y la trama o textura que crean, ha derivado en un estilo narrativo en el que la pintura y la música se imponen sobre la fábula: narra describiendo, las imágenes y la melodía importan tanto, o más, que las anécdotas y los argumentos”, añade asimismo Senel.

Esta es la segunda novela publicada por Francisco López Sacha, quien en su carrera como narrador ha aportado reconocidas colecciones de relatos como Descubrimiento del azul, La división de las aguas, Dorado mundo y Variaciones al arte de la fuga. Su primera novela, El cumpleaños del fuego, es reeditada en estos momentos por Orto, en Manzanillo, ciudad natal de este escritor.

Descubrimiento del  azul fue reeditado en 2016 por la Editorial Ácana, de Camagüey, y en el presente año, Verbum, editorial radicada en Madrid, dio a conocer Historias galantes, reedición “parcial” de Variaciones al arte de la fuga, volumen del cual contiene cinco de sus siete cuentos.

Por otra parte, Sacha comentó que próximamente, a través de una coedición de los sellos editoriales Icaic y Unión, estará a disposición de los lectores su libro Prisionero del rock and roll, en el que “ensayos, crónicas, críticas, estudios acerca de Los Rolling Stones, Bob Dylan, Elton John, Los Beatles, Jean Luc Godard, Todd Haynes, Carlos Santana, Elvis Presley, Benny Moré y otras figuras, discos, movimientos que surgen en la cultura popular de los sesenta y llegan hasta hoy”.

Licenciado en Letras Hispánicas por la Universidad de Oriente, y narrador, ensayista, crítico de arte y profesor, Francisco López Sacha (Manzanillo, 1950) ha recibido significativos premios, entre los cuales se hallan: General  San Martin (Ateneo de Buenos Aires, 1986), Juan Rulfo (París, 2000) y Alejo Carpentier (La Habana, 2002). Mereció asimismo la Distinción por la Cultura Nacional.

Fue director de la importante revista Letras Cubanas (1990-1995). Se desempeñó como presidente de la Asociación de Escritores de la Uneac (1995- 2007). En la actualidad es profesor adjunto de la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños.

Además de los libros ya mencionados, Sacha es autor de los volúmenes de ensayos Pastel Flameante (Letras Cubanas,  2007), La nueva cuentística cubana (Unión, 1994) y Ensayos en clave de sol (Gaceta del Pensamiento, México, 2012).