Jose Manuel EspinoMalaventuranza

Malaventurados los adoradores de la palabra
los que escriben desesperadamente el los muros
los que creen en la oscura profecía
dispuestos a ser una estatua de sal
dispuestos a la gloria y al zarpazo
hombres
nadie debiera atreverse contra la luz
la eternidad es una fábula
trampa de seducir nuestras lenguas
quien posea la palabra poseerá el desasosiego
no podrá morir sin historia
no podrá morir
la eternidad es una fábula
animal castigado con la lluvia de estrellas
aunque nadie espere su testimonio
tendrá que dejar su rastro vergonzoso en las escrituras
días de tigres

en que nos crecerán las uñas irremediablemente
dispuestos a revelarlo todo
la inspiración que no tuvimos
las manos que no alcanzaron
las hogueras de guardar historias vedadas
oh triste destino el de los adoradores
dispuestos a revelarlo todo
malaventurados
malaventurados
así sea.

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Epigramas Infieles
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Parabóla

Cristo no era de la Capital,
pagó como provinciano

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Lezama

Cuando agonizaba insularmente
explicó que aún era tiempo,
que según la súmula nunca infusa
todavía la araña no estaba presta a oficiar;
pero la muerte tampoco lo entendió.

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Jucio Final

Saberte en el tiempo de las claridades
un dios menor,
un poeta menor,
un hombre menor.

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Memorias de Antínoo

En manos de tu amor he perdido mi rostro.
de nada te valdrán las infieles estatuas.

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Premonición

Entre nosotros nunca ha cruzado un ángel

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Suicida

Extranjero en las rudas estaciones
se soñó pájaro y la oscuridad
dispuso de aquel hombre sin alas.

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Infierno

Y descubrimos sobre la tibia hierba
que ella no era Beatrice
ni yo dante.

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Odisea

Le hubiera dado estos ojos, Homero,
aunque después con mi horror
usted se los arrancara.

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Una visita al manicomio

                   Con tantos palos que te dio la vida
                                                        Fayad Jamís

Yo sé que a mi padre lo atormentaban
ciertas voces, algunos rostros
ocultos en la penumbra.

Quizás también yo
es medio de esa algarabía.
Su hijo amado y distante.
Su pobre niño al que las enfermeras
le daban palmadas sobre el hombro
para luego exclamar:
<< Ya es todo un hombre >>

Los ejércitos cruzan
por encima de él.
Quedó alguna medalla y la cicatriz
que le permitía, prójimo de los héroes
tratarlos de tú a tú.

Nunca nos sentamos juntos
a partir el pan
y conversar sobre las muchachas.

Nunca vimos caer las hojas
trazando en el parque apacible
nuestros torpes corazones.

Nunca compartimos un secreto.
Nunca.
Nunca.
Nunca.

Tiempo de visitas. Caja de música
recién abierta
de la que se aguarda el último compás.

Si todo se desvaneciera en el humo,
si nosotros fuésemos el humo;
tempestad y no cansancio,
tempestad y no amargura,
tempestad y no ausencia

Aún me estremezco cuando alguien dice:
<< Cómo se parece a su padre >>

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Me llamo rantés y mi corazón es un muro...

me llamo rantés y mi corazón es un muro
en él los viajeros han maldecido a mi madre
la lluvia los pájaros que retornan

a estaciones más prósperas donde la santa
y yo recortamos nuestros miedos
poniéndoles nombres hermosos
para que obren de modo menos triste

hombres, os he amado
estad alertas

son las palabras escritas sobre mi corazón
sobre el maldito muro que es un corazón
construido contra la fragilidad de los hombres
levantado piedra a piedra contra uno mismo
al otro lado del muro podría estar usted
acechando por una historia que me conmueva
para asegurarles a todos era una farsa
una vil farsa que mi corazón era un muro
los muros no lloran
los muros no deben odiar
un muro no puede morirse

al otro lado del muro está usted doctor
con la fascinación de quien prueba una mentira
sin aceptar que todo muro es propenso a los derrumbes


José Manuel Espino Ortega.
1966.Poeta y Narrador. Ha publicado los volúmenes: Sueño de una noche de verano (décima, 1989), Barco de sueños (poesía para niños, 1991 y 1995), Rantés vive en la otra puerta (poesía, 1996), El cartero llama tres veces (poesía para niños, 1993 y 1996), Magia blanca (narrativa para niños, 1997), Laberinto (poesía para niños, 1998), El próximo circo (poesía para niños, 1998), Así sea (poesía, 1999), Mapas del hijo pródigo (poesía, 2001) y El libro de Nunca- Jamás (poesía para niños, 2003).