Las apariencias y el límiteEn primera instancia, he de aclarar al lector que esta recopilación de textos comprende títulos, entre publicados y engavetados, concebidos incluso hace ya unos cinco años. Estos apuntes no pretenden, en !o absoluto, convertirse en la bibliografía que compendie todo lo que gesta el movimiento plástico contemporáneo en Matanzas, mucho menos en el contexto nacional, pues realmente faltarían varios nombres y otros análisis de sucesos y procesos que activan el panorama artístico. Simplemente, configura un acercamiento a varias de las constantes sobre las que, de una forma u otra, he estado trabajando en los pocos años que llevo en el ejercicio de la crítica y la curaduría en esta ciudad que habitamos.

Tales inquietudes se manifiestan como una suerte de respuesta a la carencia de un instrumental teórico para el estudio de los fenómenos artísticos más urgentes en nuestro medio, ya que los códigos aún vigentes en este sentido, no abarcan la totalidad de intereses que encausan las condiciones en las que nos desenvolvemos, y esto compromete a todo el circuito que transita la obra de arte, desde su génesis hasta el suceso de la recepción y, por su puesto, sus relaciones.

Asimismo, creo que esta localidad tiene sus propios diablos y son ellos, volcados en significantes, quines han hecho que aprehenda el proceso desde perspectivas divergentes de aquellas dictadas por el discurso más central; pues aquí hay voces que incitan al diálogo controversial y generan proyecciones abarcadoras que hacen sugestivamente inoperantes a las que comúnmente se construyen.

Otras causas estarían en el hecho de que en nuestro entorno inmediato se hacen más tangibles las transformaciones por las incidencias sociales y económicas, los nuevos mitos, la reordenación del deseo que late inmanente en la práctica social; a partir, sobre todo, de la participación de un proceso de inclusión  de las llamadas nuevas tecnologías, su instrumental y de la noción del efecto de reflejo que tiene en nosotros la sociedad de consumo. Elementos propiciatorios de ciertos movimientos que inciden verticalmente en la producción artística que nos ocupa. Movimientos que aparecen como “síntomas”, parodiando la idea de “cuerpo” manejado por la crítica de hoy.

Apresurándonos en disección de este “cuerpo”, convendría señalar que la emergencia de tales síntomas se ha ido proyectando como una especie de “Resistencia en tiempo real” que a veces linda con referentes de anarquía, una constante que aparece evadiendo dogmas que suscriben y categorizan el discurso artístico. Dicha evasión debe ser entendida como la preeminencia de lo virtual y de los mecanismos de la producción medial. Y no hablo de evadir la realidad , sino de afianzar la obra al obviar los referentes discursivos que esgrimen las interpretaciones del proceso plástico y acercándolos a los códigos que si están dialogando con los instrumentos afines al sujeto social de hoy. Además de aquellos que, en nuestro contexto, se comportan como expansión alucinada, a partir de criterios donde la simulación es el medio que adecua y reafirma el poder en su radical particularidad.

Este fenómeno produce el emplazamiento de otras relaciones, expuestas en la primera parte de este compendio como análisis e interpretación de conceptos particulares, que tangencian en efectos e intereses que toman lugar como procesos en una segunda parte; para luego dejar al evento de la recepción y los espacios coprotagónicos de la institución y la curaduría  un tercer momento, con el fin de sondear todos los factores implicados en la circulación de estas producciones

Globalmente, destacan también elementos que podrían comportarse como una metáfora, según el cuerpo de lo artístico, y lo es la urgencia de evitar los desfases y las rupturas del climax de la recepción, hechos que si ponen en crisis al arte cubano y demeritan la trayectoria de un hacer que continúa sus búsquedas y encuentros, que se nutre de la convivencia en el contexto y lo intercede, propiciando el ejercicio de todas las trasgresiones posibles.


Por: Helga Montalván