Lien Rodríguez y Rey Pantoja acaban de presentar Isla, su más reciente producción discográfica, donde se atisba lo que pudiera ser una nueva época —o al menos una nueva “línea”— para este dúo, que acaba de llegar a las dos décadas de quehacer intenso,riguroso y exitoso.

Lien y Rey: veinte años, nuevo disco y un eterno nuevo camino

Producido por el sello Colibrí, Isla reúne trece canciones e incluye asimismo un documental sobre el devenir de esta agrupación, considerada entre las más representativas de la trova cubana contemporánea. Entre los temas del disco se hallan “Isla”, “Ojos amarillos”, “El llanto es agua” (concebido inicialmente para una obra de un grupo teatral suizo), “Zapateo provinciano”, “Tardes de febrero”, “Me aburre”, “Luna 3”, “Gracias por nada” y “Cuánto”.

Esta última la cantan junto a Silvio Rodríguez, invitado especial de este fonograma, en el que también participan Pepo Herrera, en el bajo y el clarinete, y Marcos Morales, en la batería, así como la violinista Irina Vázquez, la chelista Felipa Moncada e Iván González en la viola, entre otros.

Muchas de las piezas de Isla, Lien y Rey las habían ido compartiendo con el público durante los últimos años, en diversos espacios, sobre todo en la ciudad de Matanzas, donde residen. Recuerdo especialmente dos presentaciones, una en la sede de la Uneac, durante una jornada artístico-literaria por el Premio José Jacinto Milanés, y la otra en la Ermita de Monserrate, en otro grupo de actividades, en ese caso durante una edición del Premio Literario Fundación de la Ciudad de Matanzas. En ambas ocasiones, Lien y Rey habían sido invitados por el poeta Alfredo Zaldívar, su amigo y uno de sus más fervientes promotores, quien les pidió algo “más sosegado”, acorde al ambiente que se quería lograr.

En ese “más sosegado” que tienen algunos de los temas de Isla es quizás donde está justamente la nueva circunstancia musical que enfrentan, el reto, el camino que han empezado a explorar. Hace poco, en la calle, me encontré por casualidad a Rey Pantoja y le pregunté acerca de esto. Me comentó que, efectivamente, esa otra zona marcaba fuertemente el disco pero que coexistía con la manera de hacer que había sido típica de ellos hasta el momento, “más agitada”, “más convulsa”, lo que se aprecia en canciones como “Gracias por nada” o “Luna 3”. Por lo tanto, Rey considera esta producción como una especie de punto intermedio, como la llamada zona de oxigenación a la que en un momento determinado arriban los escaladores, para cobrar un nuevo aire y continuar el ascenso a la elevada cima.

“De lo convulso, de lo complejo que ha sido habitualmente nuestra propuesta en cuanto a música y texto, llegamos a este resultado, a esta calma de temas como “Ojos amarillos” o “El llanto es agua”, aunque eso no quiere decir que en ellos, en el fondo, no esté palpable también la inquietud armónica, la forma de orquestar que nos caracteriza. No sé exactamente qué pueda ser esto, qué signifique en nosotros. O quizás sí lo sé. Cada paso que se da marca un eterno nuevo camino.”

De cualquier manera, Isla despertó muchas expectativas en quienes asistieron a su presentación en la ciudad de Matanzas, la cual tuvo lugar el 29 de julio en el teatro El mirón cubano, mediante un concierto en el que fueron acompañados por Pepo Herrera y Yohan Medina, y tuvieron como invitados a la agrupación Atenas Brass Ensemble y al cuarteto Alma.

Un día antes, pero en la sala Pepe Camejo, de Teatro de las Estaciones, y como parte de las celebraciones por estos veinte años del dúo Lien y Rey, se efectuó la premiere del documental, también llamado Isla, en el que se aborda la trayectoria de estos trovadores.

Dirigido por Eddy Cardosa, quien fue igualmente el productor del disco, el documental propicia en sus treinta minutos de duración un acercamiento a la trayectoria del dúo de Lien y Rey, e incluye valoraciones de su obra por parte de personalidades como el propio Silvio Rodríguez, Marta Valdés, María Santucho, Víctor Casaus y Alfredo Zaldívar.

Graduados de la ENA, Lien y Rey han dado a conocer varios discos, entre los que destacan A fuego abierto, que ganó el premio Cubadisco en la categoría de “Mejor álbum vocal instrumental”. Otras de sus producciones discográficas son Leído y escribido, Abrazos (infantil) y Procuraré.


Por: Norge Céspedes