My Little Lady, exposición personal del artista visual Rolando Estévez persigue la idea del rencuentro femenino no solo desde la confrontación de la relación y paralelismo que logra establecer con las mujeres de todas las épocas, sino también desde lo consanguíneo. Estévez construye, o más bien legitima a la mujer como sustento espiritual, del deseo, del anhelo, del tiempo (…)

La muestra está concedida a través de la historia personal del artista, entretejida por la propia concepción histórica que patentiza los figurines exhibidos acopiados por Matilde Moenck a manera de álbum. En la misma se puede percibir la sensibilidad de épocas pasadas que contrasta con la presente a través de modelos culturales diferentes, pero donde se revela a su vez la continuidad y vigencia de los valores espirituales universales.

My Little Lady, consigue establecerse como representación plástica desde dos dimensiones importantes, la que se distingue a partir de sus presupuestos compositivos y estilísticos y aquella que se desprende de la propia historia de vida del concepto exhibido. Desde esta misma posibilidad artística el objeto resguardado transgrede el espacio real y alcanza un sentido onírico que restablece las relaciones entre todas las mujeres como conexos de identidad y de búsquedas uniformes.


Por: Yoan Alvarez/Yamila Gordillo