Digdora Alonso en sus 96 años

Por: Rolando Estévez Jordán

Nacida en 1921, hoy 20 de agosto del 2017 nuestra Digdora Alonso hubiese cumplido sus 96 años, y esta será siempre una fecha para celebrar. Pero estamos además, conmemorando el aniversario décimo de su muerte, acaecida en julio del 2007. Muchas han sido las acciones que en esta década hemos acometido las editoriales Matanzas, Vigía y El Fortín, así como otras personas e instituciones,  para procurar que el paso de Digdora por esta ciudad y por esta vida no sea olvidado jamás.

Otro veinte de agosto llega para celebrar

Ediciones Matanzas convirtió su sede editorial en la Casa de las Letras Digdora Alonso. En Ediciones Vigía surgió el Concurso Nacional de Poesía Digdora Alonso, que luego creció y se enriqueció en Ediciones El Fortín, que lo sigue convocando y lo auspicia con la colaboración imprescindible de la Dirección Provincial del Libro en este territorio.

Después de su desaparición física, en Vigía se recordó cada aniversario de su nacimiento con actos vespertinos donde actores, bailarines, músicos, artistas de la plástica y creadores en general entregaban su arte para homenajear a la autora de Yo mi desconocida, al tiempo que se estimulaba a los ganadores del premio que lleva su nombre con diplomas únicos y otras obras de arte basadas en la literatura de nuestra querida escritora.  Estas acciones artísticas para recordar cada aniversario suyo se mantienen, ahora en el Museo Farmacéutico Botica Francesa de Triolet, coordinadas con Ediciones El Fortín y otras instituciones culturales.

Varios títulos de interés ha publicado la editorial  Matanzas para honrar la memoria de nuestra poetisa, entre ellos la Poesía casi completa que bajo el título de Retorno, recoge la mayor parte de los textos legados por la Alonso a las letras cubanas. También el volumen Palabras al viento, Miradas a la obra de Digdora Alonso, como su título y subtítulo expresan, recoge la mayor parte de los trabajos críticos sobre la obra de la autora de Casi invisible al atardecer.

Por su parte El Fortín publicó el opúsculo Imágenes de los sueños, en una edición de originales múltiples totalmente realizada a mano, de cincuenta ejemplares, así como un nutrido grupo de libros-arte que recrean diversos poemas de la autora en ejemplares únicos de colección;  muchos de ellos ya forman parte de los fondos de importantes bibliotecas del mundo académico de los Estados Unidos.

Pero mucho también nos falta por hacer todavía, y tanto Ediciones Matanzas, como El Fortín y la propia Vigía, deben seguir trabajando para que nunca muera entre nosotros los cubanos el respeto, la admiración y el amor hacia quien fue, además de poeta ejemplar, una educadora que nos enseñó a ver en la poesía una razón de vida.

Sirvan estos párrafos también para recordar al Martí de todos los tiempos que nos enseñó que Honrar, honra.

Honremos entonces la memoria de Digdora Alonso y González, y pensemos que sigue formando parte de las filas de los poetas de esta ciudad y esta isla, viva como nunca en su pensamiento y en su verso, viva en lo que seguimos haciendo para que la literatura de esta urbe sea siempre escritura de vanguardia y de fe del mejoramiento que el arte hace de la existencia toda.

20 de agosto del año 2017