Zenen CaleroNueva exposición del artista matancero se inaugura en la Galería El retablo el próximo 15 de octubre, día de su 54 cumpleaños, a las 3:00 pm

La amistad es cosa doble cuando, quien la merece, nos ha devuelto el gusto por ciertos placeres que van más allá de la conversación y la complicidad. Acercarse a Zenén Calero es no solo ir hacia una persona a la que no puede negársele, por partes iguales, cariño y admiración -esas dos formas de la amistad que no siempre, valga recordarlo, van de la mano. Sus fieles, los íntimos, han de saber que comparten esos afectos con los de un público que, a lo largo de 30 años, también ha sido parte de ese círculo misterioso, de ese prodigio que pueden ser el aplauso y el abrazo.

En la Exposición Palabras de amor: 30 años titiriteros, están las razones para entender el por qué de esa extraña coincidencia. Tres décadas de tiempo devueltas en formas, color, texturas, sugerencias.

La mano de Zenén ha ido acumulando tanta sabiduría como para que podamos, hoy, reconocer las muchas maneras en que este creador ha ido levantando un mundo propio. Un círculo de luz en el que, lejos de encerrarse, ha dejado entrar a actores, dramaturgos, directores, músicos, espectadores. El teatro es una verdad que ha de prolongarse en las figuras de otros, en el cuerpo y la memoria de muchos más. Y que hace visibles las metáforas que recomponen la vida, en esa escala de belleza que puede encontrarse encima de las tablas. Mundo encantado ha de ser siempre un retablo. Cómo no agradecer a Zenén Calero por recordarnos tal cosa.

Aquí están desde los primeros hallazgos, para el Lorca de La zapatera prodigiosa, hasta el Lorca de Federico de noche: una especie de ciclo que recombina tantos matices, y no promete estancamiento ni silencios. Zenén ha logrado hablar desde el color, cantar desde un matiz, bailar desde una silueta. Diestro, sabe imaginar una diosa afrocubana, y una dama del novecientos, en una playa de Nueva York. O rescatar la línea de los maestros del diseño y la pintura nacional (Camejo y Sosabravo), para no dejar de ser él ya nunca. Del colorido intenso, al sepia sugerente. Del rosa afrancesado al amarillo de una Ochún. Como si lo mezclara todo con el azul que roza cada mañana su Boca de Camarioca natal, en el que debió haber imaginado, de niño, cómo hacer más puro el añil de ese cielo.

En estas parejas de amorosa hilación está otra clave de su poderío: no hay obra suya que no parezca haber sido soñada desde esa alegría que destinamos a lo que se ama. Más que amistad, eso nos ha enseñado: otra manera de amar su oficio, de necesitarlo, de depender de él, de invocar su nombre incluso cuando vemos un espectáculo en el que tanto hubiéramos necesitado de su sello para hacerlo resistible. El amor, decían los antiguos, es un filtro poderoso y a veces temible. Zenén Calero, tú nos has hecho amar el color preciso, el vuelo exacto de una tela, la caída leve de una falda o un manto, el cuidado en el detalle con el cual se cubre un traje de perlas o zafiros. Cómo no agradecer treinta años en los que nos has susurrado la palabra Belleza desde los escenarios. Cómo no devolver todo eso con aplausos, respeto, reverencia. Y la más sublime amistad.


Por Norge Espinosa


ZENEN DE JESUS CALERO MEDINA, Cárdenas, 1955, Matanzas, Cuba

Es uno de los diseñadores teatrales más importantes de Cuba. Se destaca especialmente por su trabajo en el teatro de títeres, con 30 años de experiencia profesional. Teatro Papalote, Teatro Nacional de Guiñol, Teatro Escambray, Teatro Hilos Mágicos y actualmente Teatro de Las Estaciones, han sido algunas de las compañías donde el artista ha laborado; también ha participado en co-producciones escénicas con Venezuela, España, México y como diseñador de espacios infantiles de la televisión nacional. Ha impartido talleres de su especialidad en Suecia, España, República Dominicana y México. Su obra ha sido apreciada en reconocidos festivales de títeres celebrados en Francia, España, México, Colombia, Costa Rica, Suecia, Polonia, Yugoslavia, Venezuela, República Dominicana, Italia, Checoslovaquia, Rusia y los Estados Unidos. Ha conquistado lauros en prestigiosos concursos nacionales e internacionales de Teatro para Niños. Trabaja además como diseñador gráfico e ilustrador
de libros y revistas.