Por:  Norge Céspedes

“Es tiempo de ir en busca de nuevos diálogos, diálogos desde la contemporaneidad, y desde la autenticidad, solo así lograremos que nuestras creaciones artísticas resulten atractivas, «competitivas», en medio de las tantas tentaciones (buenas y malas) de la dinámica y compleja época que se vive”, afirmó el actor y director del Teatro de Las Estaciones Rubén Darío Salazar, poco después de recibir el Premio Brene de las Artes Escénicas, que, en reconocimiento a la obra de la vida, le fue entregado por el Comité de la Uneac en la provincia de Matanzas, durante una jornada artística desarrollada del 18 al 21 de mayo en ese territorio.

- Premio Brene de las Artes Escénicas. Rubén Darío Salazar

“Se necesitan nuevos intercambios —añadió el artista—, armonías que aporten equilibrios y otros paisajes creadores. Adoro la multidisciplinariedad, no me gusta aferrarme a códigos irrompibles, limitadores… Yo quiero seguir haciendo teatro de figuras, pero de figuras altamente contaminadas con otras artes. Pienso que ese es un camino. Una manera de enfrentar los tantos retos que se nos presentan. Retos como la competencia de la tecnología, la cultura superficial y faciloide —tanto en lo estético como en lo conceptual—, la desidia, el egoísmo y el individualismo cada vez más devorador de los valores humanos.”

Darío Salazar, tras recibir el Premio Brene, aseguró además que haría todo cuanto estuviera a su alcance para seguir entregándose, “cumpliendo” con el teatro, quehacer que para él, además de goce, de pasión, “es sentido de vida, es aporte a la sociedad, a la que ofrece valores diversos, civilidad, espiritualidad, cultura, patriotismo..., y tantas, pero tantas más que necesitan nuestros niños, los adultos, la nación toda”.

Graduado de Artes Escénicas en el Instituto Superior de Arte de La Habana, también dramaturgo, investigador, profesor y promotor cultural, Rubén Darío Salazar Taquechel (Santiago de Cuba, 1963) ha desarrollado una intensa carrera en el teatro de títeres, por la que ha recibido importantes premios nacionales e internacionales. Se inició profesionalmente como actor en el grupo Papalote (en el que permaneció de 1987 a 1996), bajo la dirección de René Fernández, en Matanzas, donde Rubén se establecería y trascendería fundando poco después su propio colectivo, Teatro de las Estaciones, junto al diseñador Zenén Calero.

Para esta edición del Premio Brene también estuvieron nominados la bailarina Nancy Dickinson; el actor, director y dramaturgo Gilberto Subiaurt; la actriz Mercedes Fernández; y la maquillista y actriz Lea Milagros Hernández. El jurado lo integraron Liliam Padrón, directora de Danza Espiral; la bailarina Gelsys González; Kenia Carrazana, directora del grupo danzario Alma Flamenca; Pedro Franco, actor y director de El Portazo; y Wiliam Quintana, actor y presidente de la filial de Artes Escénicas de la Uneac matancera.

En la jornada cultural en torno al Premio Brene participaron las compañías teatrales Teatro Rumbo, de Pinar del Río, con la obra El casting, y Trébol Teatro, de Holguín, con Jacuzzi, así como los colectivos matanceros El mirón cubano, con el espectáculo callejero El viejo y el mar, y Teatro de las Estaciones, con El irrepresentable paseo de Buster Keaton.

Otros momentos significativos fueron la presentación del anuario Pórtico, con información sobre el quehacer escénico matancero; un taller de técnicas teatrales y la entrega a Ernesto Parra (director de Teatro Tuyo, de Las Tunas) de la Distinción Conde Alarcos, que concedida igualmente por los artistas escénicos de la Uneac de Matanzas reconoce a creadores con una relación estrecha con este territorio.

Fundado en 2009, asumiendo a manera de homenaje el nombre (o más bien el apellido) del dramaturgo matancero José Ramón Brene (1927-1990), el premio, con periodicidad anual, se ha entregado en sus anteriores ediciones a René Fernández Santana, dramaturgo y director de Papalote; Miriam Muñoz, actriz y directora de Icarón; el cantante lírico Gustavo Alvárez; Pedro Vera, actor y director de teatro D’Sur; Zenén Calero, diseñador principal de las Estaciones y director de la Galería El Retablo; Dámaso Almendáriz, técnico de iluminación; y a las actrices titiriteras Mayda y Migdalia Seguí.