Premio Farraluque Leymen PérezPor su texto “Los soles invisibles”, el escritor matancero Leymen Pérez recibió, en el género de poesía, el XX Premio Nacional de Literatura Erótica Farraluque 2016, que en esta edición estuvo dedicado al cincuenta aniversario de la novela Paradiso, de José Lezama Lima.

Según el autor, “este poema, donde se condensan momentos espirituales y de placer físico, traslada una visión erótica sobre el cuerpo, pero no desde lo que se dice, desde lo explícito, sino partiendo de lo que no está, o más bien de lo que está, pero de manera subyacente, como sugerencia”.

“La poesía amorosa —opinó Leymen—, con todas variantes que implica, es un gran reto para cualquier escritor. Pienso que se requiere de mucha madurez, de mucha maestría, para expresarse desde ella y que no se incurra en lo manido.”

“Quizás algo de eso haya provocado que dicha temática no resulte habitual en mi escritura. Me llama la atención incluso que en este poema es perceptible un cambio en mí, un cambio en el sujeto poemático característico de mi obra, pues aun cuando no renuncio a la imagen poética, es más comunicativo, más directo. Debo confesar que después de «Los soles invisibles» hice otros textos con ese asunto y estoy trabajando en un cuaderno breve que llevará el título de ese poema.”

Leymen Pérez (Matanzas, 1976) ha publicado varios libros de poesía, entre los que se encuentran Circo artesanal (2005), Hendiduras (2005), Corrientes coloniales (2007), Los altos reinos (2013) y  El libro de Heráclito (2014). Ha recibido premios como La Gaceta de Cuba, Milanés, Hermanos Loynaz, Cauce y América Bobia.

El Premio Nacional de Literatura Erótica Farraluque, en los géneros de poesía y cuento, es convocado anualmente por la Galería de Arte Fayad Jamís, en La Habana.

En poesía, en esta edición recibieron el segundo y tercer premio del certamen, respectivamente, Onix Rodríguez (por “Manos”) y Aymara B. Hernández (“Venus está enamorada”). Mientras las menciones fueron para Reyna Pupo Estrada (“Sed”) y Sorania Rodríguez (“Tu sombra”).

En cuento merecieron los tres primeros premios, respectivamente, Linette M. Cuza (“Madre tierra”), Héctor Luis Asencio (“La bañista de sol”) y Armando E. Peña (“La despedida de soltera”), con mención para María del Carmen Reyes (“El ojo del carnero”).

Por: Norge Céspedes


 

LOS SOLES INVISIBLES

Poema de    Leymen Pérez

   

1

Sol.
Tu boca, un sol. —Como quien regresa
al mismo lugar donde fue feliz, salgo de mi sombra—.
Tu boca sobre mí      agua sin salida.
Tierra húmeda, semilla abriéndose, claro de bosque.
Brotaba. Algo, brotaba.

 

2

La luz nos miraba.
Tu cuerpo cosiéndose en mi cuerpo
              —como un hilo imaginario—
juntando, penetrando(se)…
¿la luz?
Todo el paisaje nos miraba.
Soles invisibles.

3

Contra el muro. Encima,
debajo y dentro...  El rocío
del paisaje
no estaba
tan
húmedo
como
tú.        Sin miedo,
descubriéndote (se).
Rompiéndonos
átomo a átomo,
piedra a piedra
construimos
nuestro muro.

4

En los resplandores de la habitación,
tus resplandores.       Voy
por tu cuerpo como por un camino de sol.
Tus muslos abriéndose como la espesura.
El sol diciendo la verdad.  
¿Y tu sexo?
Es tiempo que tu cuerpo florezca.
Es tiempo.

5

Respiraba, luz.
Respirabas por los dos
como una raíz que abraza a otra
de pie,    acostada,
visible e invisible. Como soles
que desde la lejanía       se aman
y tiemblan en la alta y baja noche,
como la claridad que sale de un fruto
cuando desnudándose(por dentro)
cae a la tierra. Voy desnudándome
por la tierra de tu cuerpo
que no conoce el vacío
cuando me inclino sobre el sol
que hay en ti y yo soy.