Por: Norge Céspedes

“Más que el futuro me interesa el presente;  si me he acercado a tiempos posibles, a otros mundos, lo he hecho para pensar en el hoy, y además en el destino que nos estamos trazando”, afirmó el narrador Raúl Piad Ríos (Matanzas, 1989), quien por su cuaderno de narraciones Lo mejor es soñar, en el género de ciencia ficción, acaba de recibir el Premio David 2017, el cual, convocado anualmente por la Uneac, reconoce desde hace cinco décadas a libros de autores inéditos.

 “Más que el futuro me interesa el presente”

“Más allá de espectaculares naves espaciales y de potentes pistolas láser, de los tantos clichés en los que muchos suelen pensar cuando se habla de ciencia ficción, me ha acercado a este género literario atraído por sus potencialidades metafóricas, queriendo meditar sobre el ser humano y sus circunstancias, sobre su comportamiento ante situaciones límites”, aseguró además el joven escritor.

“Por supuesto, no voy a negar que disfruto de algunas peculiaridades de la ciencia ficción. Me refiero, por ejemplo, a ese toque de aventura, a ese dinamismo que en general le acompaña. Hay algo más. El exotismo. Ese internarse por mundos muchas veces insólitos, que llevan hasta los límites nuestras capacidades imaginativas”.

“Tales elementos coinciden con mi idea de que la literatura debe ser amena, entretenida. Puede tener un contenido muy profundo, pero si se halla escrita de forma aburrida y el lector, por ese motivo, no pasa de la primera página, entonces qué se puede decir… Yo trato que mi prosa y manera de ver las cosas resulten desenfadadas, asequibles. Que hagan pensar pero que también se disfruten.”

Lo mejor es soñar contiene nueve narraciones que recorren varios subgéneros de este tipo de literatura como space opera, ciencia ficción bélica, cyberpunk y biopunk. El jurado que premió este libro, integrado por Bruno Henríquez, Malena Salazar y Gretel Ávila, destacó “su tratamiento peculiar de las inteligencias artificiales, situaciones históricas alternativas, y por la dinámica y el desarrollo argumental mostrado”.

“Estas historias las seleccioné entre un grupo, de cerca de veinte, que escribí en un periodo que va desde 2013 hasta hace muy poco. El libro había alcanzado una mención en el Premio Calendario, de la AHS, aunque luego lo trabajé fuerte, en la estructura y en los textos, algunos incluso los quité, y le añadí otros.

“En la revisión de mis cosas han sido de gran ayuda escritores como Yoss y los otros miembros del Taller Espacio Abierto que, dedicado a la ciencia ficción y fantasía, organiza el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Sesiona cada dos semanas, y los autores que no somos de La Habana enviamos las obras por correo electrónico. Allá las leen y debaten y luego nos mandan por la misma vía lo que se dice. Espacio Abierto ha sido una iniciativa muy útil para quienes nos acercamos a esos géneros literarios.”

“Por diversas razones hay un resurgir de ese tipo de literatura en el país. Yo soy admirador de autores extranjeros como Isacc Asímov, Frank Herbert, Dan Simmons y Úrsula K. Le Guin, pero no pierdo de vista lo que hacen cubanos como el propio Yoss, Michel Encinosa y Erick Mota. Sin dudas hay propuestas muy válidas, muy interesantes.

“La industria editorial cubana ha comenzado a prestar más atención a este movimiento. Se han ido percatando de que sus propuestas se venden mucho, vuelan en las librerías. Pero aún queda bastante por hacer. No solo por parte de las editoriales sino también por las instituciones y por la crítica. Faltan más eventos, concursos... Falta que la crítica deje de menospreciar estos géneros literarios, que las grandes publicaciones hagan más espacio para ellos.”

Lo mejor es soñar será dado a conocer el próximo año por Ediciones Unión. Ya para entonces Raúl Piad deberá tener otros libros publicados. Ahora mismo está en proceso de edición su novela La marca de Kahim, la cual, finalista del David 2015, de fantasía con toques de ciencia ficción, ha sido asumida por la casa editora española Samarcanda.

Desde su faceta de guionista de historietas, Raúl Piad también espera novedades editoriales en breve. Reina del Mar, de Cienfuegos, ya tiene en fase de impresión el título Albahoa y la maldición de las tataguas, que, con dibujos de Ernesto Alejandro Cárdenas, se basa en una leyenda aborigen de Matanzas. Igualmente a punto de hallarse en manos de los lectores se encuentra Bigote gato, que, dedicada a un popular personaje de La Habana, y con dibujos de Pedro Luis Pomares, es una de las tres historietas que se reúnen en Crónicas, volumen que presentará en noviembre de este año Vitrina de Valonia, con el auspicio de la Oficina del Historiador de La Habana y la embajada de Bélgica.