Por: Norge Céspedes

“Yo no me propongo hacer libros de poesía, yo sencillamente hago poesía, dejo que los poemas salgan por sí solos, y después, cuando ya los tengo en mis manos, es que pienso en su destino de libro”, comentó la escritora Yanira Marimón Rodríguez a este sitio digital, tras asistir como invitada en este mes de agosto al espacio literario El sombrero de Zequeira, en la librería El pensamiento, en la ciudad de Matanzas.

Yanira Marimón: “Nada que provenga de una imposición germina en mí”

“Hay quienes no hacen lo mismo —añadió la autora—, trabajan desde el principio pensando en un libro, se centran en eso, y cada cosa que escriben tributa a ese libro, a ese concepto, a esa visión que han tenido del mismo; sin embargo, esto a mí no me funciona, lo siento como una imposición y, lo confieso, nada que provenga de una imposición germina en mí”.

“Borges, al que considero mi máximo paradigma, pensaba más o menos lo mismo; yo dejo que la poesía nazca, que asome sus yemas, sus ramas, como respuesta a mis estados de ánimos, a mis necesidades de exorcizarme o simplemente comunicarme; por supuesto, después, si siento que es hora de publicar, la hora del libro, trato de darle un orden, escogiendo los que me parezcan más cercanos, por temáticas, estructuras, ritmo…; preparando secciones, o mediante otras alternativas”.

En su intervención en El sombrero de Zequeira, Yanira Marimón anunció que en estos momentos tiene un grupo de nuevos poemas que pasan aún por el severo proceso de criba al que somete siempre sus creaciones. “Solo los que sobrevivan puede que más adelante se conviertan en un libro que tal vez se llame Rictus, o puede ser que no”, especificó la autora.

Al responder al poeta Derbys Domínguez, conductor de este espacio literario, la escritora confesó que en sus revisiones, “obsesivas, quizás excesivas”, suelen preocuparle aspectos como el trabajo con el idioma, el ritmo, las atmósferas, algo que tiene en cuenta en todos los géneros literarios que frecuenta.

Yanira también comentó acerca de procesos y experiencias vinculadas a la escritura, publicación y recepción de sus libros, de los cuales, específicamente los de poesía, leyó algunos textos. También leyó poemas infantiles que ha mantenido inéditos. Anunció asimismo que tiene en proceso otros proyectos literarios, narrativa infantil, cuento y novela para adultos.

Derbys Domínguez, quien es un gran amigo de la autora (“Hermano”, lo llama —y lo siente— ella), hizo referencia en el encuentro a la prosapia artística que marca a esta escritora, que incluye a su padre Luis Marimón y a su hermano Javier, excelentes poetas, pero también a otros familiares relacionados con la música.

Derbys advirtió que a pesar de la fuerte obra de su padre, e incluso de la de su hermano, más allá de la posible influencia de ellos que hubiesen podido abrumarla, desdibujarla, Yanira ha sabido abrir su propio camino, con una poesía que desde una voz muy personal, muy íntima, partiendo de los “pequeños temas” de la cotidianidad, es caracterizada por una limpieza y una profundidad en su expresión que dialoga con los clásicos de las letras, sin perder su propia marca, ese sello de frescura y, por qué no, de cubanía.

En otro momento del diálogo en El sombrero de Zequeira, Yanira Marimón se refirió a su quehacer como editora en Ediciones Matanzas y en su revista homónima, así como en Ediciones Aldabón; también abundó sobre sus experiencias en el Taller Literario Cintio Vitier, que coordina hace algunos años en la ciudad de Matanzas, y en el cual ha tenido talentosos integrantes que en estos momentos están publicando ya sus primeros libros, algo que la llena de satisfacción.  

 Yanira Marimón ha publicado los cuadernos de poesía la sombra infinita de los vencidos (2005), Contemplación versus acto (2009) y La fragmentada memoria (2016), así como las noveletas para niños Dónde van a morir las mariposas (2006)  y Tocar las puertas del cielo (2014). En Cuba obtenido los premios Nacional de la Crítica Literaria, La rosa blanca, Calendario y José Jacinto Milanés, entre otros. Internacionalmente también ha sido reconocida en varios certámenes.

El sombrero de Zequeira es un espacio que habitualmente se realizaba durante las jornadas anuales de la Feria del Libro de Matanzas, y se basa en un diálogo con el escritor invitado. Se pretende que este encuentro se realice mensualmente, con el auspicio del Centro Provincial del Libro y la Literatura, el Centro de Promoción Literaria José Jacinto Milanés y Ediciones Matanzas. En julio pasado, su invitado fue el escritor, editor y promotor cultural Alfredo Zaldívar.