Vías de extinción“Otra cosa”, “un mundo distinto” al que había dado a conocer previamente, afirma haberse propuesto Antón Arrufat en Vías de extinción (Letras Cubanas, 2014), con el que retorna a la poesía luego de quince años sin publicar ningún libro de ese género literario.

“Traigo un mundo distinto —dijo el autor— que tal vez sea el mismo pero visto desde otra perspectiva, desde otro lugar. Por eso le puse Vías de extinción. Vías que van hacia un final o hacia un principio”.

“Ha sido un tiempo largo el que empleé para escribirlo. Lo fui acumulando, y en la medida en que lo hacía me iba diciendo: «Estás haciendo otra cosa». Y me dejé llevar por esa otra cosa. Les recomiendo a todos los que escriban que se dejen llevar por esa otra cosa.”

Vías de extinción, Premio Nicolás Guillén el pasado año, fue dado a conocer en la Casa de las Letras Digdora Alonso, sede de Ediciones Matanzas, como parte de una gira de Arrufat por varias ciudades del país para promover su cuaderno de poesía.

“Hay en este libro —dijo Arrufat en la ciudad de Matanzas— algunos poemas superiores a los que había escrito antes, hay otros que definitivamente no lo son. Yo no creo que un poeta pueda escribir poemas superiores todo el tiempo, que pueda hacer un libro maravilloso ahora y otro después. Pienso que un poeta escribe algunos buenos poemas en un libro y otros algunos buenos poemas en el libro siguiente.”

Las palabras de presentación del volumen estuvieron a cargo del poeta y editor Leymen Pérez, quien destacó entre las características principales de Arrufat como poeta “la honestidad del yo poético, su capacidad de organizar emociones, la elegancia de la expresión lingüística; la síntesis, variedad, recurrencia y sorpresa de cada poema”.

Leymen también destacó “su capacidad de comunicar disimiles periodos espirituales con sobriedad, humor, aguda ironía, sostenida por una riqueza filosófica capaz de condensar una amplia gama de conocimientos provenientes de innumerables campos del saber humano”.

“El sujeto lírico de Vías de extinción —añadió el presentador— es un personaje entrado en años, que transita por varios estados ontológicos, donde se van tejiendo y prevalecen diferentes ejes temáticos: el amor, la exposición de los propios rasgos desfigurados por el tiempo que ha producido cambios fundamentales en la existencia poética, y el diálogo con la muerte”,

“También hallamos la presencia constante del cuerpo, y sus vibraciones, junto a los ritos de la intimidad donde se enumeran minuciosamente las pequeñas cosas que están fuera del poema y además dentro.”

Luego de las palabras de Leymen Pérez, Arrufat realizó una lectura de varios de los textos que se reúnen en Vías de extinción, su séptimo libro de poesía. Anteriormente había dado a conocer en este género literario los volúmenes: En claro (1962), Repaso final (1963), Escrito en las puertas (1968), La huella en la arena (1986), Lirios sobre un fondo de espadas (1995) y El viejo carpintero (1999).

Antón Arrufat (Santiago de Cuba, 1935) ha escrito además piezas teatrales, ensayos y varios libros de ficción narrativa. Ha recibido en siete ocasiones el Premio de la Crítica Literaria por sus obras. Es Premio Nacional de Literatura.

La gira que realiza por varias ciudades del país para dar a conocer su cuaderno de poesía, ha sido organizada por el Instituto Cubano del Libro, e incluye también en esos recorridos a los ganadores del Premio Alejo Carpentier 2014.

En la ciudad de Matanzas estuvo junto con Arrufat el joven narrador Javier Rabeiro Fraguela, para dar a conocer El cordero aúlla (Letras Cubanas, 2014), Premio Carpentier de novela. Las palabras de presentación de este libro estuvieron a cargo del poeta y ensayista Gaudencio Rodríguez Santana.


 

Por: Norge Céspedes