Si esos millares de alumnos desparramados por el mundo que alguna vez han recibido una clase suya supieran de su timidez, seguramente les resultarían menos ríspidas sus frases cortantes o aceptarían de antemano el rigor que terminan agradeciendo. En otras palabras, estarían menos desarmados para enfrentar la autoridad que a veces asusta.

En la Doctora Adelaida de Juan la lectura, el afán investigativo y la intención analítica, cuestionadora y luminosa, se complementan con el quehacer académico. No es fortuito que la Universidad de La Habana la distinguiera hace mucho como Profesora Emérita. Entró en ella a sus 17 años, en octubre de 1948, y este 27 de julio cumplió 85 de edad, lo cual quiere decir que más de las tres cuartas partes de su existencia han transcurrido en torno al Alma Máter. Con este pretexto, relajada en su mecedora preferida, concedió esta entrevista.

Adelaida de Juan