1. No veo razón para empeñar la vida escribiendo poemas si su objetivo no es escribir buenos -grandes- poemas. Creo que es más práctico un proyecto ambicioso. Y a mí me parece que la poesía estadounidense contemporánea se encuentra afectada por la «modestia» de la ambi­ción -una modestia, desgraciadamente, genuina... aunque a veces se encuentra acompañada por una inmensa pretensión. Por supuesto que la gran mayoría de los poemas contemporáneos, en cualquier época,han sido mediocres o malos (nuestro tiempo es de mayor mediocridad).Sin embargo, si el error es una constante que varía, las cualidades y los hábitos de nuestra sociedad denotan los modos y métodos de nuestros errores. Pienso que en parte erramos por nuestra falta de una verdadera ambición.

Donald Hall