Por: Erian Peña Pupo

Hace varios años Eduard Encina leyó los versos de “Remanganaguas” en la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) holguinera. Esa mañana leyó también otros textos inéditos, pero “Remanganaguas”, nombre de un lugar mítico en parte del imaginario popular de la región oriental, asociado a la muerte y los entierros de José Martí, es uno de esos poemas–disparos que se quedan impregnados en la cabeza por un buen tiempo dando volteretas indóciles y agresivas. Creo fue durante la Feria del Libro en Holguín o en los días de la Fiesta de la Cultura Iberoamericana, no podría precisarlo bien, pero sí recuerdo que junto al poeta santiaguero compartía lectura su gran amigo, el holguinero José Luis Serrano, a cuya petición Encina leyó “Remanganaguas” aquella mañana:

La manigua poética de Eduard Encina