El tratamiento de la religiosidad[1] dentro de la historia del arte nacional ha sido profuso. Así lo muestra la recreación del rico imaginario presente en el universo simbólico de sus prácticas, componente activo de nuestro acervo cultural. Estos elementos han sido asumidos elocuentemente por los artistas plásticos, con preponderancia de los temas relativos a los sistemas sincréticos afrocubanos, aunque para algunos críticos esta vertiente se encuentre agotada.

Motivos de Fe