Cumpleaós de RenéPronto será mi cumpleaños y me desempataré en la cuenta de vida con mi maestro René Alberto Fernández Santana, que cumple primero que yo, el 8 de abril. Ahora mismo nos llevamos 20 años, pero cuando yo cumpla el día 27, del mismo mes en que nació él, las dos décadas cerradas que nos separan ya no serán. Cuando vine al mundo ya estaban en él los grandes maestros titiriteros, en Europa, Asia y Las Américas, seguro que en Oceanía y África también, el universo de los títeres es un tesoro inexplorado, donde siempre uno encuentra cosas increíbles.

René fue alumno en 1962, de los Camejo y Carril, pioneros del teatro de muñecos profesional en Cuba. Fue una experiencia corta como pedagogía de pupitre, pero larga en intercambios artísticos, en ejemplos y herencia de dignidad y persistencia. En el ballet, los grandes bailarines y coreógrafos blasonan de haber sido alumnos de un alumno o colega de Nijinski, Balanchine, Bejart o Alonso. Yo soy discípulo –no digo fui, no puedo decirlo- de Fernández Santana, que lo fue directamente de los Pepes y Carucha.