Laymen PérezAnimal de sombra

Escucho a Wagner: el coro de los peregrinos. Me
pudro, sí, me pudro contra la ventana. Sombra yo.
Animal de sombra. Entro y salgo con las manos
rotas. Zanja yo. Reflejo. Vecindad del límite.
Inspiro y proyecto luz. La luz ha quebrado mi
cráneo. Nadie sabe quién camina en el cuerpo
del otro. Las voces de los peregrinos crean una
imagen cuya oblicuidad muere en mí. Nace en mí.
Escucho a Wagner. Cuento los fragmentos
de la Patria que se contorsionan de cara al sol.
Más arriba o más abajo de la ventana. Poco importa.

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Del país

Detrás de la pared hay un agujero. No cabe mi cabeza
el país negrísimo imaginario el país de 1959.
Colecciono astillas animales/algo que pueda
enterrarse lejos de la luz matinal de la mirada
de algunos turistas. Entre materiales inútiles
y extrañas fotografías apenas duermo beso a mi madre
y espero que anochezca en el borde de la madera.