CoboYo amo a Matanzas, la ciudad más bella del mundo, dice con voz temblorosa Francisco Cobo, quien a los 93 años de edad continúa apasionado por la que bien se ganó el calificativo de Atenas de Cuba. Tal vez ese sentido de pertenencia por la tierra que lo vio nacer lo convirtió en el artista que más ha reflejado en sus lienzos las fachadas, las márgenes de los ríos, la catedral o un flamboyán que por siempre nos recordará la mirada fiel e imperecedera de un hombre que late por esta urbe de puentes y poetas.

Para el maestro Cobo fue el homenaje en la Sala Celia Triolet del Museo Farmacéutico, este cuatro de diciembre, día de su cumpleaños con la inauguración de la exposición de una docena de obras que en diferentes años pintó y que hoy son parte del patrimonio familiar de muchos matanceros.

Marcia Brito, directora de la botica francesa, agradeció a personalidades de la cultura como el periodista Manolo García y al investigador Israel Moliner, y a otros amigos y coleccionistas de los cuadros del sensible paisajista matancero por facilitar estas piezas que hasta febrero se podrán apreciar en el monumento nacional.


Por: Gicel Guerra de la Riva
Foto: Elizabeth Velunza Jardines