Desoyendo las advertencias de algunos expertos que consideraban descabellada una versión de Medea para el público infantil y juvenil, el dramaturgo Rafael González Muñoz (Cienfuegos, 1987) persistió en su empeño hasta que finalmente concibió “Medea en el jardín”, obra por la que acaba de merecer el Premio José Jacinto Milanés 2016.

El reto de concebir una Medea para niños

“Su escritura, un auténtico reto, es el resultado de mi tesis de graduación en Dramaturgia, en el Instituto Superior de Arte. En tercer año trabajé a Fedra, pero me sentía atraído por Medea y cuando manifesté mi deseo de hacerla para los más pequeños casi nadie me apoyó, ni profesores ni amigos.

“En general, los criterios que me daban era que cómo iba a aparecérmeles a esas inocentes criaturitas con un mito como ese, que desde la tragedia clásica griega ha sido reflejado siempre con la intención de producir la llamada catarsis aristotélica. Me sugerían atenerme a una pretensión más convencional para reasumir ese mito griego.

“Yo persistí en mi propósito inicial. Busqué mis soluciones. No creo en los llamados temas tabúes en las propuestas para niños y jóvenes. Creo que eso nos está lastrando. No nos conduce a nada el didactismo que tanto se ve, ni los textos edulcorados. Quiero ir más allá y presentarle a ese público tan especial algo que esté acorde con su real capacidad para disfrutar y discernir nuestras propuestas artísticas.”

Licenciado en Dramaturgia por el Instituto Superior de Arte y vicepresidente nacional de la Asociación Hermanos Saíz, Rafael González Muñoz (Cienfuegos, 1987) ha publicado los libros de poesía para niños Por el terraplén (2009), Ni coco, ni viejo, ni saco (2015) y De pico y porra (2015). Entre sus obras teatrales destacan Federico y María (2009) y Un reino medio(ocre)


Por: Norge Céspedes