Día mundial de la infancia. Sala Pepe CamejoFunción especial por el Día Mundial de la Infancia, del espectáculo Una niña con alas, por Teatro de Las Estaciones, en la Sala Pepe Camejo, el 1ro de junio a las 11 de la mañana .

Después de tanto Hermanos Grimm, los mejores augurios de Julio Verne y hasta buenas cuotas de Salgari, mi madre colocó muy cerca de mí –quizá con el ánimo de sorprender a un espíritu abriéndose camino hacia la eterna manía de la palabra- una de las primeras ediciones de Aventuras de Guille y fue la claridad, la visión transparente de un mundo asentado en lo cotidiano infantil, quien me alumbró por mucho tiempo, a través de Dora Alonso.

Vendrían otros textos, otras palabras que consideré más serias, atemperadas a estudios obligados e impuestos por el mismo espíritu desatado. Y como la magdalena de Proust, llegó el ensueño a la oscuridad del  espacio escénico, desde donde Teatro de Las Estaciones (¿Quién si no?), despertaba uno a uno, momentos aletargados en mi subconsciente.

La niña con alas que fue Dora Alonso, se nos apareció en la imaginería del verso cubanísimo y montuno; su espíritu revoloteó por este despertar de las visiones, que nunca terminaré de agradecer. Abriéndose  camino en una sala atiborrada por niños y adultos, Doralina se hace acompañar en su presencia alada, por tres muchachos, tres jóvenes actores de la última hornada de Rubén Darío, que ya se van cultivando en la buena escuela.

Es el juego, la más importante de las acciones infantiles, quien conduce la historia en su tiempo dramático, cuya ilación escénica descansa en una bien pensada apoyatura musical y en la voz que por ratos, nos devuelve a la niña ¿escondida?

Vuelo de rara avis, aleteo constante que impele a volver al texto (la palabra primero y luego la palabra), la sencillez hilada sin perder la perspectiva de quien se apresta a la escucha: declaración de protagónico absoluto, porque si de Dora se trata, no pueden ser otras que ellas, las palabras, quienes se alcen hacia los infinitos signos y nos permitan no perder nunca las alas.

Si la intención de Darío fue el homenaje por medio del divertimento, como Rey Midas del teatro –sea para niños, sea para adultos, sea para todos- en oro trocóse su recordatorio.

Y desde el rincón, haciendo malabares para no perder detalle, volví a degustar la magdalena como Proust, invitándome al recuerdo de un tiempo que creía (tonta de mí), perdido.


Iliana Pérez Raimundo


Una niña con alas

(Paseo escénico por la poesía para niños de Dora Alonso)

Estrenada el 17 de abril de 2009 en los salones del Taller Editorial Vigía, de Matanzas

(Elenco del estreno: María Laura Germán, Yerandy Basart e Iván García)

Con

Muchacha 1 Karen Sotolongo

Muchacha 2 María Laura Germán (estreno en el personaje)

Muchacho 3 Iván García

Actuación especial como la voz de la niña Doralina, Melanie Maragotto

Música original Ernesto Perdomo

Banda sonora Rubén Darío Salazar

Diseño escénico Zenén Calero sobre las propuestas surgidas en  en el taller de creación del espectáculo

Coreografía Liliam Padrón

Asesoría musical Indira Mesa

Puesta en escena Rubén Darío Salazar a partir de estudios de los actores, surgidos en el taller de creación del espectáculo