Cerca de setenta títulos de autores cubanos y extranjeros han sido dados a conocer ya por El Fortín, editorial de producciones manufacturadas que, fundada y dirigida por el poeta y artista de la Plástica Rolando Estévez Jordán, acaba de celebrar sus tres años de existencia en la ciudad de Matanzas.

El Fortín de Rolando Estévez

Inaugurada oficialmente el 17 de noviembre de 2013, esta casa editora se ha especializado en la concepción de libros de colección, que, marcados por el concepto del libro-arte, son concebidos como ejemplares únicos o en tiradas breves que por lo general no sobrepasan los cincuenta ejemplares.

“Sabiendo —comenta Estévez en exclusiva para este sitio digital— que el escaso tiraje puede limitar el acceso a un público mayor, establecimos en el Museo Farmacéutico de Matanzas una especie de depósito; allí están, y estarán, la mayoría de nuestros títulos. De manera que si obviamente no todos podrán acceder a la propiedad de los mismos, todos sí podrán verlos, consultarlos.”

A pesar de su “juventud”, El Fortín ya cuenta en su catálogo con una amplia lista de escritores, desde José Martí, Agustín Acosta, Dulce María Loynaz y Digdora Alonso, hasta Antón Arrufat y Ruth Behar junto a jóvenes como Maylan Álvarez y Eliseo Abreu.

Tres años del FortínEl mismo día en que El Fortín arribaba a su tercer aniversario fue abierta una exposición con una amplia muestra de su producción editorial, en la casa sede de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas en la ciudad de Matanzas, donde permanecerá, en el salón expositivo de la segunda planta de esa edificación, hasta principios de enero del próximo año.

En la muestra se puede apreciar la poética visual de Estévez al asumir el diseño de libros, con peculiaridades estilísticas entre las que se percibe la cercanía con el arte povera y el arte matérico, y una exuberancia conceptual y en el propio hacer, elementos todos que acaban brindando un discurso sumamente interesante y original, el cual aporta no solo belleza al objeto-libro sino además una relectura del mismo, le añade nuevos contenidos, lo hace incluso otro libro.

En la apertura de la exposición, Estévez reconoció a muchas personas e instituciones que hacen posible la existencia de El Fortín, concebido como un “proyecto de artista”, de carácter independiente.

Entre los muchos agradecimientos enfatizó en los correspondientes al Instituto Cubano del Libro y a su dependencia en la provincia de Matanzas y al Museo Farmacéutico. También reconoció particularmente a Samuel Hernández e Hilda Santana, quienes junto al mismo Estévez llevan a cabo los diversos procesos manufacturados que requiere la confección de sus peculiares libros.

Destacó asimismo el aporte de varios editores que han asumido el trabajo con algunos de los textos publicados, como Yanira Marimón, Lincoln Capote y, especialmente, Laura Ruiz Montes, a quien, por cierto, sorprendió al obsequiarle un pergamino que hiciera El Fortín a partir de su poema “La taza de té”, para celebrar los cincuenta años de vida de esta importante escritora cubana.

Dentro de sus próximas novedades, El Fortín anuncia una plaquette con textos del poeta cubano americano Richard Blanco y una antología de poetas judíos.


Por:  Norge Céspedes