Por: Eugenio Vicedo Tomey

El desarrollo económico de la urbe matancera en el siglo XIX y el aumento progresivo de su población favorecieron el auge del comercio minorista y la demanda de productos relacionados con la cultura: instrumentos musicales y  partituras de obras, y también, por supuesto, libros. Entre los establecimientos con mayor implicación en este fenómeno que es posible referir se encuentran instituciones educativas, boticas, comercios minoristas y administración de Correos, entre otros. Para rescatar la participación e importancia de estos establecimientos y su destacado papel vinculante con el libro en la ciudad, se hace necesario particularizar en detalles y  características de cada uno, así como particularidades de las obras ofrecidas. En este análisis es justo aclarar que no se ha tenido en cuenta la posible comercialización de libros de carácter religioso –misales, catecismos, novenarios  y otros de similar contenido, propia de la liturgia católica fundamentalmente– que llegaban a la ciudad a través del sistema eclesiástico y que pudieron ser comercializados en los propios templos entre los fieles devotos.

El libro en Matanzas. Instituciones y establecimientos comercializadores de libros en la primera mitad del siglo XIX

La Escuela Pública, situada en la calle de Contreras, fue auspiciada y sostenida por el Ayuntamiento y por los gobernadores políticos y militares de la ciudad de Matanzas Juan Tirry y Lacy, Marqués de la Cañada de Tirry, y el coronel Cecilio Ayllón, Marqués de Villalba. En 1817 esta escuela podía calificarse como un instituto con determinada importancia, al impartirse clases desde la primaria hasta la superior. Mantuvo de continuo su actividad y su influencia cultural en la vida de la ciudad, al punto que, en la edición del jueves 21 de mayo de 1829 en La Aurora de Matanzas aparece insertado el siguiente anuncio: “En la Calle de Contreras, a la otra puerta de la Escuela Pública, se ha establecido una librería, en la cual se hallan todas las obras elementales aprobadas por Su Majestad para la enseñanza en todos sus dominios; y un gran número de autores clásicos para las personas amantes de la literatura”. Este anuncio se repite en la edición del martes 26 de mayo del propio año.

Se aprecia que la librería anterior no solo estaba destinada a ofrecer en venta libros para la instrucción, sino también obras de contenido literario e histórico, ya más distantes de las necesidades educativas directas. Anuncios sucesivos, como el publicado el sábado 27 de junio de 1829, permiten ilustrar esta afirmación: “En la librería de la Escuela Pública se acaban de recibir las obras siguientes: ´Observaciones sobre la guerra de España´, por Canga Argüelles; ´Cartas de juanillo el tuerto´; ´Defensa del prospecto de Puig – blan a D. Termópilo´; ´Ruinas de Roma´, poema; ´Selección del teatro español´ (…)”. Además de obras de ficción, se comprueba que la variedad de textos ofrecidos en venta alcanza volúmenes de mayor alcance. Para el martes 4 de agosto de 1829 se anuncia que: “En la librería de la Escuela Pública se han recibido las obras siguientes: Antequil, ´Historia Universal, 17 tomos, en cuarto, en pasta con láminas´; Walter Scott, ´Los puritanos de Escocia´, 4 tomos en octavo en pasta (…)”. La relación continúa con otras obras de Walter Scott, compendios históricos, etc. En la reacción del anuncio anterior queda claro que, al menos para la fecha de referencia, dicha librería no tenía un carácter independiente, sigue siendo “la librería de la Escuela Pública”. Y ni siquiera tiene el monopolio absoluto de las obras que ofrece. La Aurora de Matanzas, en anuncio del sábado 22 de agosto del propio año, hace saber que: “En la librería de la Escuela Pública, y en la tienda nombrada la Gloria, esquina de Pinsón, se halla de venta  la oración fúnebre que en las exequias de la Reyna Ntra. Sra. Pronunció en La Habana el día primero del corriente el presbítero D. Manuel Echeverría y Peñalver”. La institución se consolida en la actividad de venta de libros, si se tiene en cuenta la sistematicidad de los libros ofrecidos y sus contenidos: “En la librería de la Escuela Pública se halla de venta la colección de obras en verso y prosa de D. Tomás de Iriarte en ocho tomos en pasta con el retrato del autor” (“La Aurora de Matanzas”, sábado 26 de septiembre); “En la librería de la Escuela Pública se halla de venta el “Viagero Universal” (sic.), en cuarenta y tres tomos en pasta con láminas fijas”.

La llamada plaza de la iglesia es un área delimitada por las calles Jovellanos (o calle 282) – la frontal, y a la cual da también la fachada de la Catedral – al fondo la calle Matanzas (o calle 280) y, situados de frente, a la izquierda tiene como límite la calle Gelabert – hoy Milanés o calle 83 - y a la derecha limita con Ricla – calle Independencia, Medio, calle 85  -. En ese entorno queda situada La Flor de Matanzas, de Don Rafael G. Carvajal, indistintamente caracterizada como “tienda de modas”, “tienda de ropas” o “peletería”. En la edición de La Aurora correspondiente al martes 5 de mayo de 1829 puede leerse que: “En la tienda de modas titulada La Flor de Matanzas en la plaza de la iglesia, además de tener un excelente surtido de géneros del mejor gusto, (…) se han recibido guías de forasteros de Madrid del presente año, (…) y también varias obras del mejor gusto de lo más selecto y moderno que se ha impreso en español y francés, (…) y libros de todas clases para la primera educación”.

El anuncio anterior hace suponer que los propietarios de dicha tienda recién comienzan a incorporar  los libros y la literatura al conjunto de sus mercancías, a juzgar por el genérico – “varias obras del mejor gusto de lo más selecto y moderno que se ha impreso en español y francés” – que emplean para la redacción, sin especificar títulos ni autores. Incluso puede haber ocurrido que algún avispado consignatario haya distribuido los libros entre los principales establecimientos de la ciudad. No debe pasarse por alto la aclaración “y libros de todas clases para la primera educación”. En el exhaustivo estudio “La historia de la educación matancera escolarizada durante la colonia: apuntes para su estudio” -de la licenciada Milagros Padrón Ramos- queda plenamente ejemplificado el desarrollo de las instituciones educativas en la ciudad que crean, además de ilustración e instrucción en sus ciudadanos en particular los niños y jóvenes, la necesidad de ofrecer libros como fuente de conocimiento y de formación. De manera tal que se establece así la interrelación directa entre el desarrollo educacional y el surgimiento de ofrecer, comercialmente hablando, el soporte material que facilita dicha instrucción.

Los temas de los libros ofrecidos en este establecimiento se amplían hacia el campo de la medicina. En el mismo tono, el 8 de agosto de 1829 se anuncia en La Aurora de Matanzas  que “En la tienda La Flor de Matanzas se acaba de recibir de Francia por la fragata Rousseau, procedente de Havre de Gracia, una partida de la medicina curativa de Mr. Le – Roy, y también libros del mismo autor”.

Tres meses más tarde se mantiene el negocio de los libros y los anuncios especifican los títulos y cantidad de tomos recibidos. El miércoles 4 de noviembre de 1829 se da a conocer a los suscriptores y lectores en general de La Aurora de Matanzas que: “En la tienda de ropas titulada La Flor de Matanzas situada en la plaza de la iglesia, se acaba de recibir de Europa una hermosa colección de libros, entre cuyos títulos es posible hallar, entre otros:

Alejo o la casita; Atala y Reni; Adelayda; Celia y Rosa; Nuevo Robinson; Sitio de la Rochela; Elena y Virginia; Jeniska (…). [Y continúa la lista]: Arte de Nebrija; Vida de Washington; Ortografía castellana; Viages de Gullivir (sic.); Recreaciones de Física; Vocabulario español e inglés; Diario de Santa Elena; Los templarios; Gramática inglesa; Ídem. Francesa de Chantreau; Historia de Francia; Fábulas de Samaniego; Varias óperas en español e italiano […]”.

Puede que agote la lectura de la lista anterior, por demás abreviada, mas tiene la ventaja que permite apreciar la diversidad de temas y materias, motivadoras del interés de un potencial lector caracterizado por múltiples intereses de instrucción, profesionales y de ocio.

La Flor de Matanzas continúa su actividad sin que la misma sea interferida por el cambio de domicilio que experimenta el establecimiento coincidentemente con el nuevo año de 1830, pues oportunamente se les hace saber a sus clientes, La Aurora mediante, que para el jueves 11 de febrero de 1830: “D. Rafael G. Carvajal y compañía han trasladado la tienda titulada La Flor de Matanzas a la que antes se llamaba La Victoria en la calle del Medio frente a la esquina de Arocha, en la que se halla un surtido de géneros a precios equitativos”.

Y por si algún cliente no entiende aun el español, asentado en Matanzas, de visita en ella o de tránsito, el mismo anuncio se reitera en inglés.[1] Y también en francés.[2] Toda la ejemplificación anterior permite afirmar que mucho antes que mediara el siglo XIX matancero, era posible adquirir diversos libros sin mayores complicaciones: La Flor de Matanzas se ocupaba sistemáticamente de ofrecer tan especial mercancía.

La plaza de la iglesia incluía también otros establecimientos. Es el caso de la denominada Tienda del Oriente –edificación que, con diversos usos, en el mismo lugar o muy cerca de su primera ubicación, con pocas variaciones en su imagen exterior y posiblemente en lo constructivo también, ha llegado hasta el siglo XXI– también involucrada en la venta de libros, anunciando su mercancía mediante las posibilidades que brinda la inserción de notas en  La Aurora, como la del jueves 29 de enero de 1829: “En la tienda del Oriente plaza de la Iglesia, se hallan de venta las obras siguientes:

Obligaciones del hombre; Vida de Teseo; La Estela; El Lazarillo de Tormes; Fábulas de Samaniego; Apuntes para la historia de Napoleón; Cuentos morales; Tácticas de las asambleas; Fábulas de Iriarte; Carrillo gramática castellana y latina; La música, poema por Iriarte; Poesías de Heredia; Poesías castellanas; Novelas de Cervantes; Voz de la naturaleza; Historia de Napoleón por él mismo en 3 tomos; Dicho en 4 tomos, por Segur; Almacén de frutas literarias; Nueva colección de piezas en prosa y verso de los mejores autores españoles; Poesías de Meléndez; Nuevo Robinson; Don Quijote en 4 tomos; El Dicho en un volumen, en miniatura hermosamente encuadernado; Alejo o la casita en el bosque; Diana enamorada, por Gil Polo; Gramática inglesa por Urgullo; Elementos de equitación militar; Arte de curtir; Química del gusto; Arte de escribir; Libros en blanco y papel superior para cartas y otras calidades”. (Se repite el sábado 31 de enero, así como el martes 3 de febrero).

Llegan nuevos títulos a la Tienda del Oriente. El sábado 16 de mayo de 1829 en un anuncio al efecto, se hace saber que:

En la tienda del Oriente se hallan de venta las siguientes obras: Diccionario francés–español y español–francés de Taboada; Aventuras de Telémaco; Gramática francesa de Chantreau; Historia de Carlos Grandison; (…) La Carolina de Likfield; (…) Ensayos poéticos de Bayo; Arte poética por Masdeu; Almacén de señoritas; (…) La filosofía de la elocuencia por Capmani; Los mártires de Chateaubriand; (…) Lógica de Condillac; (…) Vida del Barón de Trenk; Degrnage, teneduría de libros; La huerfanita inglesa; Matilde o las cruzadas; La Eponina (sic.), novela inglesa; Los seis meses en Londres; (…) La pastora de Lammemoor por Walter Scott; El Pelayo, novela histórica; El Valdemero; (…) Voileano o la exaltación de las pasiones; Voz del pastor y maestro universal de los fieles; Máximas de Napoleón en la guerra; Lammeraus, la religión considerada en sus relaciones con el orden político y civil; Taso, la Jerusalem restaurada; (…) Jamín, pensamientos teológicos; Sinónimos de Huerta; Retórica epistolar; La familia benéfica; Cartas de Isabel a Sofía; Ejercicio cotidiano; (…) y varias novelas e historietas nuevas y de gusto. [Nota: en la lista anterior se han omitido los títulos ya anunciados en enero y febrero pasados]. Repetido en las ediciones del 23 y el 30 de mayo.

Todo parece marchar normalmente, mas… ¿Quebró la Tienda del Oriente? Quién sabe, pero a juzgar por el anuncio aparecido en La Aurora, el 14 de marzo de 1830, la hipótesis pudiera tener lógica: “Habiéndose de realizar – aquí ´realizar´ con el significado de ´reducir a dinero lo más rápidamente posible´, según el diccionario Larousse - los efectos de la Tienda del Oriente, se venden con toda equidad”. Así, escuetamente. Afortunadamente, en otros establecimientos los matanceros podrán continuar adquiriendo los títulos de su preferencia.

Boticas

Aunque en menor medida, estos establecimientos –farmacias– también anunciaron cada cierto tiempo la venta de libros y publicaciones, fundamentalmente relacionadas con la medicina y las aplicaciones de los medicamentos importados. A manera de ejemplo, se puede leer en La Aurora de Matanzas  del sábado 25 de abril de 1829 la siguiente nota: “En la botica de D. José Cortázar, calle del Medio bajo los balcones de D. Felipe Mena, se acaba de recibir la obra titulada ´La medicina curativa o la purga de Leroy´, en pasta y con los retratos del inventor y propagador (…)”.

Y el martes 2 de junio de 1829: “En la botica de D. Antonio Morales, frente a la casa de Cadenas, acaban de llegar de los Estados Unidos de América y del Norte de Europa, (…) ´La medicina curativa´ de Mr. Leroy número 1, 2, 3, 4 (…).

Imprenta de La Aurora.

Casi simultáneamente con el inicio del periódico La Aurora de Matanzas, en su imprenta comienza la venta de diferentes libros, llamando la atención que prácticamente no se reiteran los títulos que relacionados anteriormente y que se ofrecían en otros establecimientos de la ciudad. Es obvio que se aprovecharán las páginas del periódico para insertar sus propios anuncios de venta de libros. Como ejemplo, el viernes 2 de octubre de 1829 se da a conocer que:

En esta imprenta se hallan de venta las obras siguientes: Diccionario español y francés, y francés y español por Núñez de Taboada: 2 tomos; Diccionario español e inglés, e inglés y español por Neuman: 2 tomos; Vocabulario auxiliar de faltriquera –es decir, de bolsillo–español e inglés, por el cual se puede pronunciar este último idioma en poco tiempo; Isabel, o los desterrados de Siberia; La filosofía por amor; Poesías castellanas; Historia de los Estados Unidos; (…) La Araucana; Historia romana; Compendio de la historia griega; Fenelón, filósofos antiguos; (…) Economía política de Say; Rollin, Diccionario de artes y ciencias; (…). (Se repite los días 30 de octubre y 18 de noviembre).

Con frecuencia, aparecían algunos sueltos: “En esta imprenta se hallan de venta algunos ejemplares del Amigo de los niños, a 6 reales”. (Domingo 26 de junio de 1831). Y de su propia cosecha, la imprenta anuncia el martes 19 de julio de 1831 que: “Se acaban de imprimir en los idiomas inglés y español, y en buen papel, CONOCIMIENTOS marítimos, que se darán a dos pesos el ciento, y por menor a cinco por un real. En esta imprenta”.  Y para terminar, el sábado 20 de julio de 1831: “Se venden DICCIONARIOS ingleses y españoles de Neuman y Baretti, y también de Walker para la pronunciación. Tienen una hermosa impresión, y están encuadernados en muy buena pasta. En esta imprenta impondrán”.

Otros establecimientos y tiendas que comercializan libros

A continuación se incluyen, a manera de ejemplo, una serie de notas de la prensa que permiten identificar otro grupo de comercios que anunciaban libros entre la mercancía que ofrecían en venta, además de permitir, al menos aproximadamente, tener una idea de la situación física del inmueble.

“En la tienda de la Gloria, esquina de Pinsón se halla de venta la proclama que el Escmo. Sr. Gobernador y capitán General dirige a los habitantes de Nueva España; la del Sr. Barrades a los mismos; otra a sus soldados, concluyendo con una orden general de marina a sus súbditos; su precio un real, y también unas graciosas canciones a igual precio”. (La Aurora de Matanzas, sábado 11 de julio de 1829).

“Aviso a los Sres. facultativos  en medicina y cirujía (sic.). En la plaza de la Vigía casa de los Sres. Pujol y Comp. se halla de venta un corto número de ejemplares de la magnífica obra intitulada: Nueves demostraciones de los partos, enriquecida con 80 láminas grabadas y un testo (sic.) razonado para facilitar su esplicación (sic.): su autor D. J. L. Maygrier doctor en Medicina en París, y traducida al español por el Dr. José Lletor de Castroverde”. (La Aurora, jueves 4 de febrero de 1830).

“En la tienda del Pescador de halla de venta el Código de Comercio”. (La Aurora, viernes 2 de abril de 1830).

“En la tienda de la Industria calle del Medio contigua a la tienda del Cazador se hallan de venta las comedias y tragedias siguientes: José 2o en Saltzbourg; La inocencia y la intriga; (…) El mejor alcalde el rey; (…) Los Jueces Francos o el Tiempo de la Barbarie (…). (La Aurora, jueves 4 de abril de 1830).

“Poesías del Lcdo. D. Estevan (sic.) Pichardo a peso. Notas cronológicas sobre la isla de Cuba. Itinerario general de sus caminos principales por el mismo a 4 rs., se hallan de venta en la tienda de la Miscelánea”. (La Aurora, miércoles 26 de mayo de 1830).

Es evidente, a partir del análisis de los anuncios anteriormente descritos, que el comercio de libros y otros impresos era una actividad plenamente establecida en la ciudad de Matanzas en la primera mitad del siglo XIX. Llama la atención igualmente la diversidad de temas que se ofrecen, la sistematicidad en los anuncios y su presencia estable en las páginas de La Aurora de Matanzas o, como se ha señalado, según la época, La Aurora.

Los libros tenían salida, estimulada su venta por diversas causas, entre las cuales pueden considerarse: la existencia de una red de establecimientos dedicados a la enseñanza, ya sea de las primeras letras o de música o de idiomas; enseñanza que puede ser escolarizada o no, pero que de cualquier manera necesita de textos, manuales, diccionarios, estudios de gramáticas y otros para su normal desarrollo.

Un puerto abierto al comercio mundial favorece el tránsito, y también el definitivo establecimiento, de extranjeros procedentes de diversas latitudes y en consecuencia la demanda de obras en sus respectivos idiomas, así como diccionarios y gramáticas, además de en español, en inglés y francés. La existencia de un teatro desde 1830 y la circunstancia de que desde antes de esa fecha se ofrecían representaciones en casas particulares, también motivaban la lectura de dramas, tanto comedias como tragedias.

Administración de Correos. Subscripciones

En el proceso de comercialización del libro ha de tenerse en cuenta que los comerciantes que pudieran dedicarse a esta actividad siempre tendrían la duda relacionada con la circunstancia de que el giro fuera rentable o no, si el establecimiento de la actividad resultaba lo suficientemente lucrativa como para dedicarse a ella con sistematicidad. Es así que previo al comercio de libros como tal, había surgido el método de la suscripción en sus dos variantes. La primera, vinculada a las imprentas, se establecía previamente el número de cuadernillos que tendría una obra determinada, se fijaba el precio de venta de los mismos y la frecuencia de las entregas y se divulgaba la obra y todos sus detalles, y comenzaba el proceso de subscripción. Una vez concluido el mismo, ya la imprenta podía acometer el proceso de impresión si el número de subscriptores garantizaba el éxito económico de la tirada, la cual por lo general incluía un número razonablemente mayor de ejemplares a fin de poderlos ofrecer en venta a los no subscriptores, quienes recibían un precio favorable en comparación al precio de venta de los no subscriptores.

Como segunda variante, Administración de Correos mediante, se anunciaba el proceso de subscripción de una determinada obra, por lo regular impresa en el extranjero, y en lo adelante funcionaba como más antes se ha descrito.

El establecimiento de las subscripciones era motivo de presencia continua en la prensa, eslabón importante en la cadena de la comercialización de obras por este método, y para ofrecer la información necesaria a fin de que los potenciales subscriptores hicieran firme la misma. Véase el siguiente anuncio de La Aurora de Matanzas, publicado el jueves 15 de enero de 1829:

Los suscriptores a la colección de tratados breves y metódicos de ciencias, literatura y artes que se publica en Sevilla, se servirán ocurrir (sic.) a la administración de correos de esta ciudad por los cuadernos que acaban de recibirse desde el 2do. al noveno que comprenden la retórica y poética, biografía antigua, arismética (sic.), antigüedades romanas, la moral, historia romana, cronología y lógica, trayendo el recibo de suscripción que se le dio para recogerlo y darles otro con arreglo al nuevo plan que se ha propuesto seguir sus editores según a continuación se espresa (sic.). [Y continúa el anuncio] Para dar en adelante la conveniente estención (sic.) a las materias sin temores de alterar el precio por aumento de volumen, se fija el de 6 reales por cada cuaderno sin láminas excepto (sic.) el de geografía que valdrá 8, y siete reales a los que tuvieren una o más de ellas para los suscriptores. Fuera de suscripción se venderán los primeros a 10 reales y los segundos a 12 en esta ciudad. La suscripción continúa abierta en dicha Administración de Correos, para los que tomen todos los cuadernos a los precios fijados arriba y 6 reales adelantados mediante recibo por razón de suscripción y 2 reales por los apéndices. Los 9 cuadernos recibidos hasta ahora se hallarán en la misma.

Por otra parte, el siguiente ejemplo no solo sirve de ilustración a la actividad de suscripción, sino que remite además a una obra de carácter científico, que sin dudas llamará la atención de futuros investigadores:

SUSCRIPCIÓN. A una obra titulada Ensayo de una Flora Habanense, o sea Noticia de las plantas que se encuentran en las inmediaciones de la Habana, caminos, pueblos y bosques vecinos; con sus usos comunes, virtudes medicinales y correcciones de algunos géneros y especies incluyendo las exóticas antiguas o recientemente introducidas de otros países y aclimatadas en esta Isla. Todas examinadas por el sistema sexual de Línneo, y colocadas según el orden seguido por el ilustre Persoon en su Synopsis Plantarum, de quien se toma el carácter esencial. Se han procurado igualmente el nombre vulgar con que se conocen en esta Isla, y el que se le ha dado a muchas introducidas de poco acá. El autor D. José Antonio de la Ossa consigna en este catálogo mas que las que ha examinado por sí mismo, hasta 30 leguas de distancia, por lo que el volumen impreso llegará a 400 ó 500 páginas, y su valor tres pesos a la rústica y 4 pesos en pasta cada ejemplar para los suscriptores.

Y concluye: “Los Sres. que gusten suscribirse se servirán poner bajo su firma el número de ejemplares que quiera, y la exhibición se hará cuando la obra esté concluida. Se suscribe en la Habana en la imprenta de Palmer y en la librería de Cova calle de la Muralla num. 14. A las personas que en esta ciudad deseen suscribirse a tan útil obra, se les avisa estar abierta la suscripción en esta imprenta hasta fin del mes de febrero próximo”. (La Aurora de Matanzas, jueves 29 de enero de 1829).

Sin duda alguna, a juzgar por la detallada información, que incluye datos de valor como extensión de la obra, posible cubierta a seleccionar por los suscriptores, particularidades del contenido y del autor y por supuesto precio final de la obra, el potencial suscriptor podía hacerse una idea adecuada de la obra ofrecida, a la par que nos permite, con el transcurrir del tiempo, examinar a la luz de hoy las “políticas” de promoción y comercialización del libro en la Matanzas decimonónica.


BIBLIOGRAFÍA

  1. Arias García, Salvador (2004): “Plácido y el romanticismo en Matanzas” en “Revista de la Biblioteca Nacional José Martí”, año 95, No. 1 – 2, enero -  junio de 2004, ISSN 0006 – 1727, páginas 131 – 144.
  2. Arias García, Salvador (2008): “El reto perenne”. Ediciones UNIÓN, La Habana. 331 páginas.
  3. Arias García, Salvador (2014): “Plácido y el romanticismo” en “América sin nombre” No. 19, diciembre de 2014, ISSN 1577 – 3442, páginas 53 – 60.
  4. Del Monte, Domingo (2002): “Centón epistolario”. Volumen IV. Ediciones Imagen Contemporánea, Casa de Altos Estudios don Fernando Ortiz, Universidad de La Habana. 356 páginas.
  5. Guerra, Ramiro (1971): “Manuel de historia de Cuba. Desde su descubrimiento hasta 1868”. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. 720 páginas.
  6. Martínez Carmenate, Urbano (2008): “Los puentes abiertos”. Ediciones Matanzas – Editorial Letras Cubana; Matanzas – La Habana. 204 páginas.
  7. Martínez Carmenate, Urbano (2010): “Atenas de Cuba. Del mito a la verdad”. Ediciones UNIÓN, La Habana. 129 páginas.
  8. Martínez Carmenate, Urbano, y Arnaldo Jiménez de la Cal (2013): “Provincia Matanzas: hechos y fechas. Colonia”. Ediciones Matanzas, Matanzas. 183 páginas.
  9. Padrón Ramos, Milagros (2011): “La historia de la educación matancera escolarizada durante la colonia: apuntes para su estudio” (inédito).
  10. Portuondo Zúñiga, Olga (2008): “Cuba. Constitución y liberalismo (1808 – 1841)”. Tomo I. Editorial Oriente, Santiago de Cuba. 334 páginas.
  11. Vento, Saúl y Raúl Ruiz (1980): “La biblioteca pública de Matanzas”. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana. 121 páginas.

[1] “(Removal) The subscribers have removed their dry goods shop at the sign of La Flor de Matanzas to the building heretofore ocuped by the shop at the sign of La Victoria calle del Medio opposite Arocha´s corner where a fresh supply of godos is offered for sale moderate prices – Raphael G. Carvajal”.

[2] “(Changement de Domicile) Les sieurs Raphael G. Carvajal et. comp. ont l´honneur d ´informer le public qu´ils ont tranferé leur magacín, connussous le nom de Flor de Matanzas dans le local ocupé jusq´apresent per le magacín a l´insigne de la Victoria, rue de Milieu a vis le coin d´Arocha on continuera a y trouver un assurtiment de nouveautes a juste prix”.