Onelio Jorge Cardoso“La obra periodística de Onelio [Jorge Cardoso] está muy cercana a la literatura e incluso pudiera decirse que en cierto sentido es literatura, pura literatura”, afirmó el destacado intelectual cubano Eduardo Heras León, durante una conferencia en la sede de la Uneac en la ciudad de Matanzas.

“Abundan los puntos de contacto, los vasos comunicantes entre el periodismo y su quehacer en la narrativa; es evidente, y el propio Onelio lo reconoció, que en ese sentido existen no pocas coincidencias en temas, atmósferas, personajes, estructuras y en muchos otros aspectos.”

“El mundo rural, los humildes y sufridos seres que lo habitan, sus circunstancias, su imaginería, su peculiar manera de expresarse, son algunos de los elementos que aparecen recurrentemente en sus narraciones y en sus trabajos periodísticos.”

Heras León impartió esta conferencia como parte de una jornada literaria que tuvo lugar en la Uneac matancera entre el 29 y el 30 de mayo, y durante la cual se dieron a conocer los resultados del Premio de la Crítica Orlando García Lorenzo, otorgado anualmente a los tres mejores libros publicados por autores residentes en este territorio.

En esta oportunidad, la jornada estuvo dedicada al centenario del nacimiento de Onelio Jorge Cardoso y al quince aniversario del Centro de Formación Literaria que lleva el nombre de esa imprescindible figura de las letras cubanas.

En su intervención acerca del periodismo de Onelio, Heras León opinó también que la zona más significativa en ese sentido, “su máxima expresión”, eran sus reportajes “que, por cierto, llegan a resultar en muchos casos prolongaciones o anticipaciones de algunos de sus cuentos”.

“Pudieran considerarse en la Isla como auténticos paradigmas de ese género, uno de los más complejos en la práctica del periodismo, y tal condición estaría sustentada en su elevadísimo nivel técnico, la poesía en su escritura, sus logradas estructuras y el empleo eficiente de elementos narratológicos, entre los que destacan la eficacia de su manera de concebir diálogos, la estilización con que los asumía”.

A mediados del siglo pasado, en las revistas Bohemia y Carteles fundamentalmente, él dio a conocer parte de estos reportajes que, después de recorrer apartados sitios de la Isla, preparaba junto con el fotógrafo Álvarez Tabío. Ya en la época revolucionaria, Onelio reunió estos textos, y otros nuevos (hasta sumar un total de 36) en dos libros: Gente de pueblo (1962) y Gente de un nuevo pueblo (1988).

Onelio expresó públicamente que en muchos de sus textos periodísticos notaba “cierto sabor literario”, a partir de que el “ámbito formal” de los cuentos se colaba en los mismos, o por el simple hecho de que hubo algunos que surgieron mientras iba a hacer reportajes, como aquel que lo condujo a un cayo de Pinar del Río, y que lo motivó a escribir uno de sus cuentos más reconocidos: “El caballo de coral”.

Heras León comentó asimismo que algunos de los personajes de los que escribió como periodista cobraron vida posteriormente en sus narraciones, como un anciano llamado Navea, cuentero famoso en Pilón y en otras zonas de la Sierra Maestra, que apareció en el reportaje “Cuarenta contra uno”, recogido en Gente de pueblo nuevo, y luego retornó en el cuento “Abrir y cerrar los ojos”. Igual sucedió con Negrita, una perrita de la que habló en texto periodístico publicado en Bohemia, en 1954, y que varias décadas después protagonizaría un relato infantil con el mismo nombre.

Onelio tenía una manera peculiar de hacer periodismo, reconoció que “quería llevar la esencia de las cosas y no únicamente los hechos mismos”, y en una entrevista confesó que realizaba sus reportajes “conversando, no tomando notas”, fijándose en la manera de expresarse la gente  y llevándose “el ambiente y las vidas”.

Como cuentista y periodista, Onelio Jorge Cardoso colaboró a lo largo de su vida con publicaciones como Bohemia, Carteles, Archipiélago (Caibarién, Las Villas), Masas, Nuestro Tiempo, La Última Hora, Hoy, INRA, Universidad de La Habana, Unión, La Gaceta de Cuba, El Mundo, Revolución, Santiago, Casa de las Américas.

Fue redactor del Noticiero Radial Mil Diez y se desempeñó como redactor de textos y jefe de redacción en el noticiero cinematográfico Cine-Revista. En 1966 trabajó como responsable de reportajes especiales en el periódico Granma y fue jefe de redacción de Pueblo y Cultura y del semanario infantil Pionero.

La obra narrativa de Onelio es imprescindible en las letras cubanas, a la que aportó libros como Taita, diga usted cómo (1945), El cuentero (1958), El caballo de coral (1960) y  El hilo y la cuerda (1974).

El Premio de la Crítica Literaria Orlando García Lorenzo fue alcanzado en esta ocasión por: Byrne, el verso de la patria (biografía), de Urbano Martínez Carmenate; En dos strikes (poesía), de Hugo Hodelín Santana; y Las puertas abiertas del cuerpo (cuento), de Manuel Navea Fernández. Todos los títulos pertenecen a Ediciones Matanzas.

Los escritores Eduardo Heras León, José Miguel Sánchez (Yoss) y Dazra Novakc integraron el jurado de esta edición del certamen, en el que se realizó una mesa de opinión sobre la narrativa cubana contemporánea, una tertulia dedicada al Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, lecturas públicas de cuentos y fragmentos de novelas, entre otras propuestas.


Por: Norge Céspedes