La antología La buena pipa. Cinco cuentistas cubanos forma parte de las novedades que Ediciones Matanzas dará a conocer en esta Feria Internacional del Libro Cuba 2017, que del 9 al 19 de febrero tendrá lugar en La Habana.En la nota introductoria de La buena pipa... se especifica que los textos incluidos en sus páginas han sido concebidos por cinco narradores nacidos o residentes en la provincia de Matanzas, cuyas historias trascienden los espacios geográficos, llegando “hasta regiones más profundas: hasta nuestras esencias espirituales como seres humanos”.

La buena pipa. Cinco cuentistas cubanos

“De la realidad al absurdo —se comenta también en la nota introductoria—, de la rispidez al lirismo, del desespero a la paz, así nos desplazamos entre los escenarios, las atmósferas y los personajes de estas narraciones, en las que nos encontramos, en las que aprendemos de nosotros mismos, de nuestras peculiaridades como individuos, y del contexto que nos lleva a ser distintos, a reinventar nuestros impulsos, gestos y actos.”

En la antología se recogen las narraciones breves “Yo  también quiero un desayuno”, de Manuel Navea Fernández; “Por la calle Capricho”, de Néster Núñez; “Aldazábal”, de José Rodríguez Menocal; “Dios en el parqueo”, de Daneris Fernández Fonseca; y “En la barbería”, de Norge Céspedes.

La buena pipa... es el segundo título que Ediciones Matanzas da a conocer dentro de una nueva colección, Robinson, cuyas propuestas se destinarán fundamentalmente a la comercialización en el mercado en divisas dentro del país.

La selección y edición de esta antología estuvo a cargo de Norge Céspedes, en tanto el diseño corrió a cargo de Johan E. Trujillo, quien preparó para esta colección un atractivo perfil, que parte de una visualidad impactante, sobria y elegante, y con un fuerte y atractivo sabor semiartesanal.

Como mismo ocurrió con el anterior texto de la colección —la antología Al pie del río amado. Cinco poetas cubanos—, en este segundo título la cubierta está concebida con cartulina negra, en la que se combina la serigrafía, mientras un cordel funciona a manera “de cierre” de las páginas, que no están engrapadas, ni pegadas.


Por: Norge Céspedes