Delta de las arenasUna antología de cuentistas latinoamericanos de origen árabe o judío se ha dado a conocer en Cuba, lo que, según Rose Mary Salum, compiladora de este volumen, “abre un espacio para la confluencia de estas culturas, algo muy importante si se piensa en la necesidad de una convivencia armoniosa entre ellas”.

El libro se titula Delta de las arenas. Cuentos árabes, cuentos judíos y fue publicado a finales de 2014 por Vigía, casa editora de tres décadas de existencia, con sede en la ciudad de Matanzas,  y que tiene entre sus principales atractivos sus reconocidas producciones manufacturadas. 

Reúne a catorce escritores latinoamericanos con esos orígenes, incluidos varios brasileños, quienes en sus textos reflexionan “sobre su propia identidad, las tradiciones, la añoranza fragmentada, la jerga extranjera dentro del contexto latinoamericano, el sincretismo, las guerras y la pérdida”, según comenta Salum.

Los narradores que se presentan aquí son: Alicia Borinsky (Argentina, 1946), Nayla Chehade (Colombia, 1953), Sergio Chejfer (Argentina, 1956), Ariel Dorfman (Argentina, 1942), Eduardo Halfon (Guatemala, 1971), Rodrigo Hasbún (Bolivia, 1981), Milton Hatoum (Brasil, 1952), Gisela Heffes (Argentina, 1971), Bárbara Jacobs (México, 1947), Andrea Jeftanovic (Chile, 1970), Lina Meruane (Chile, 1970), Alberto Musa (Brasil, 1961), Tatiana Salem Levy (Brasil, 1979), Rose Mary Salum (México, 1964) y Naief Yehya (México, 1973).

Este texto que ha dado a luz Ediciones Vigía constituye la selección de un volumen mayor presentado en Estados Unidos (Literal Publishing, 2013), el cual incluyó un total de 68 autores.

La compiladora ubica el nacimiento de este proyecto después que el escritor chileno Issac Goldemberg le pidió que compilara textos de autores de Latinoamérica con ascendencia árabe, para ser publicados en la revista Hostos Review, que él dirige en Nueva York.

“Demoré un poco en cumplir con el encargo, porque encontré escasísima bibliografía al respecto, y mientras llevaba a cabo todo aquello se me ocurrió la idea de preparar una compilación donde coexistieran la cultura árabe y la judía, de la cual, por cierto, sí hay muchos acercamientos, hay una sana abundancia de estudios, de publicaciones.

“En un principio temí que esto no lograra funcionar, pensé que me iban a linchar si lo proponía; pero en vez de eso encontré mucho entusiasmo. Recuerdo que se lo comenté a una amiga cercana, una poeta, y ella me animó: «Hazla, hazla, que vas a tener éxito». Y así fue. Tuvo una recepción muy interesante, tanto por los autores que participaron en la antología como por los propios lectores.

“Quizás sea porque en Latinoamérica todavía no predomina la narrativa bélica acerca de los vínculos entre ambas culturas, entre esos pueblos, que sí está muy marcada en otras zonas geográficas, y que se aprecia especialmente desde el lenguaje, desde las miradas de los medios de comunicación. Quizás sea sencillamente porque esté haciendo falta esta otra perspectiva, esta posibilidad de confluencia.”

El ensayista cubano Jorge Fornet, quien ha realizado importantes estudios de literatura latinoamericana, afirma que Delta de las Arenas... proporciona un acercamiento infrecuente, “raro”, a las letras de esta región.

“Estamos ante una especie de «traducción» cultural, la traducción de un mundo otro, y no es solo que se presenten las culturas árabe y la judía sino que se trata de ellas reformulándose, pasando por el tamiz de quienes viven aquí. Así acaba inevitablemente creándose una historia distinta, completamente nueva.”

Nacida en México, pero de abuelos libaneses, la propia Rose Mary Salum es testimonio de ese proceso de recepción, asimilación y reinvención de una cultura que no había vivido personalmente pero le llegaba por tradición familiar.

“Mis abuelos salieron de El Líbano durante la Primera Guerra Mundial; la gente sufría por los resultados que traía este conflicto: hambruna, falta de empleo y otros problemas. Partieron muchos barcos de allá y en uno de ellos llegaron a México, donde nacerían mis padres.

“Mis hermanos y yo escuchábamos las historias que nos contaban y añorábamos ese país perdido de nuestros abuelos, país al que nosotros ni siquiera conocíamos. Creo que hasta cierto punto fuimos idealizando todo aquello. Luego, en la escuela, estudiábamos acerca de México y su historia. Mi vida transcurría en ese vaivén cultural. De México, mi país natal, al Medio Oriente, donde estaban las otras raíces. Pienso que hasta cierto punto la idea de llevar a cabo esta antología es también una manera de buscar concilio a esas sensaciones, a esos sentimientos en mí.”

Salum es fundadora y directora de la revista bilingüe Literal, Latin American Voices. Por su labor literaria y editorial ha recibido el Author of the Year 2008 del Hispanic Book Festival, el Hispanic Excellence Award, 4 Lone a Star Award, 2 CELJ Awards, el Classical Award otorgado por la Universidad de St. Thomas, un reconocimiento por el Congreso de los Estados Unidos y tres nominaciones: el Nora Magid Award otorgado por el Pen América (2013), Ana María Matute (Torremozas, 2008) y el Maggie Award (2005).


Por: Norge Céspedes