En los márgenes. Acercamientos a la poesía cubana (Ediciones Matanzas, 2014), del intelectual cubano Arturo Arango, reúne ensayos, artículos y reseñas, donde queda demostrada su lúcida reincidencia, durante cerca de tres décadas, en el estudio de la poesía de la Isla, desde algunos momentos cenitales del siglo XIX hasta la escrita durante el periodo revolucionario.

Sus reflexiones toman siempre como punto de partida la honestidad en el riguroso ejercicio de una crítica literaria que, a juicio del autor, no debe cambiar las cercas de lugar sino eliminarlas, ser plena en todo sentido, si quiere “encontrar algunas de las sustancias que distinguen a la poesía en los tiempos que corren, a saber: su vocación marginal, su marginalidad y, sobre todo, la necesidad que siempre tenemos de ella”.

En la primera sección del libro, titulada “El síndrome de las antologías”, Arturo Arango despeja brumas, ata cabos, mientras va tras la esencia, tras los presupuestos estéticos o de otra índole de los autores, de los numerosos grupos, de las generaciones que durante el siglo XX dieron a la poesía cubana cuerpo, vigor, intensidad.

Esta búsqueda la realiza a partir de su revisión numerosas antologías, cuya aparición fue tan frecuente durante esa etapa que pudiera seguirse la historia de la poesía del siglo XX “mediante la lectura sucesiva de tales compilaciones”, según considera Arturo Arango, quien añade: “En ellas, o a través de ellas, se han librado algunas de las discusiones más intensas de la literatura cubana en las últimas décadas”.

Algunos de los textos que se presentan en esta primera sección del libro sirvieron de prólogo precisamente a varias antologías poéticas cubanas de dicho periodo, o dan noticias de estas, las asumen o polemizan con ellas desde interesantes artículos o reseñas.Entre las antologías más recientes a las que el autor hace referencia se hallan Los ríos de la mañana. Poesía cubana de los 80 (1995), L´isola che canta. Giovanni poeti cubani (1998), Las palabras son islas. Panorama de la poesía cubana del siglo XX (1999); Poesía cubana del siglo XX (2002); Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo (2000); y Los parques. Jóvenes poetas cubanos (2001).

La segunda parte de este volumen se llama “Entre amigos” y contiene aproximaciones a la obra de varios poetas cercanos al autor: Lina de Feria, Reina María Rodríguez, Víctor Rodríguez Núñez, Alex Fleites, Aramís Quintero, Sigfredo Ariel y Sigifredo Álvarez Conesa. Arturo Arango confiesa que en muchos casos la lectura o relectura de sus creaciones se ha convertido para él “en un ejercicio de introspección autobiográfica”.

En los márgenes..., ya en su tramo final, en la sección “Y nada más”, incluye los textos “El poeta en su agonía”, “La libreta de las Béjar” y “Notas sobre los márgenes”, “que quieren dar cuenta de procesos, momentos, actitudes en las que creo encontrar algunas de las sustancias que distinguen la poesía en los tiempos que corren, a saber: su vocación marginal, su fragilidad y, sobre todo, la necesidad que siempre tenemos de ella”.

“El poeta en su agonía” revela el deslumbramiento ante la aparición de poemas sumamente intimistas de Manuel Navarro Luna, que permanecieron inéditos durante sesenta años por múltiples razones, y que aportan una dimensión distinta de su obra y de su personalidad.

En “La libreta de las Béjar”, el autor parte de un curioso episodio familiar, cuyas protagonistas son sus tías bisabuelas, quienes a fines del siglo XIX tenían un cuaderno en el que coleccionaban versos, al parecer copiados allí por oficiales españoles que frecuentaban su casa, quienes radicaban en un cuartel vecino. Esta historia lo lleva a examinar la manera en que la poesía incide en la vida cotidiana, le permite analizar el contexto, las relaciones entre cubanos y españoles, entre otras lecturas que se puedan hacer de este singular texto.

Desde el examen de la obra y de la existencia de Julián del Casal, Vigilio Piñera y Raúl Hernández Novás, Arturo Arango reflexiona en “Notas sobre los márgenes” acerca del espacio de libertad que funda la poesía, “el único donde le es posible vivir”, y va más allá al decir que “el único espacio de libertad real que ha construido el ser humano es la poesía, esa forma paradigmática del arte”.

En los márgenes. Acercamientos a la poesía cubana será presentado oficialmente en la Feria del Libro de La Habana el 18 de febrero a las 2:00 p.m. en la sala Alejo Carpentier, en el complejo Morro-Cabaña, donde se dará a conocer también otros títulos de Ediciones Matanzas.

Narrador, ensayista y guionista de cine, Arturo Arango se graduó en la Escuela de Letras y de Artes de la Universidad de La Habana. Desde 1996 se desempeña como jefe de redacción de la revista La Gaceta de Cuba y desde 2006 es Jefe de Cátedra Titular, en la especialidad de guión, en la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños.

Como ensayista, se ha ocupado, en lo fundamental, de la literatura y la vida cultural cubanas. Algunos de esos textos han sido recogidos en los libros Reincidencias (Abril, 1989) y Segundas reincidencias (Capiro, 2002) y Terceras reincidencias. La Historia por los cuernos (UNIÓN, 2013).

Es autor de los libros de cuentos La vida es una semana (que obtuvo en 1988 el premio de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba), y La Habana elegante (UNIÖN, 1995, y Ed. Fazi, Roma, 2000), al que pertenecen las piezas “Bola, bandera y gallardete”, premiada en el concurso internacional “Juan Rulfo”, y “Lista de espera”, llevada al cine por el director Juan Carlos Tabío.

Ha publicado las novelas Una lección de anatomía (Letras Cubanas, 1998), El libro de la realidad (Tusquets,2001; Letras Cubanas, 2003) y Muerte de nadie (Tusquets, 2004), con la que ganó el Premio Internacional Casa de Teatro, en República Dominicana, en 2003.

Es coautor, junto a Juan Carlos Tabío, de los guiones para Lista de espera (Premio Coral de esa especialidad en el Festival de Cine de La Habana en el 2000), Aunque estés lejos (2003) y El cuerno de la abundancia (Tercer Premio Coral y Premio de Guión en el Festival de Cine de La Habana en el 2008). También en el 2008 recibió el Premio de Dramaturgia “Virgilio Piñera” por su pieza teatral El viaje termina en Elsinor (Alarcos 2009).


Por: Norge Céspedes