René FernándezEl gran titiritero cubano René Fernández Santana sumó el reconocimiento Espejo de Paciencia, que otorga la Dirección de Cultura en la Provincia de Camagüey, a los muchos lauros recientemente obtenidos, como el Premio Nacional de Teatro y la Distinción Maestro de Juventudes. El nuevo galardón, entregado durante el festival Teatrino 2008, reconoce el medio siglo de trayectoria del director del Teatro Papalote, de Matanzas, quien es, además, director artístico, diseñador, coreógrafo y se le considera el principal autor teatral para niños en Cuba. 

Siempre ocupado en abrir espacios para la superación profesional y el intercambio en nuestras tablas, René Fernández Santana creó y preside desde 1994 el Taller Internacional de Teatro de Títeres que se celebra bienalmente en su ciudad, así como la revista La Mojiganga, los Estudios de Primavera, los eventos Mirada al Texto y Papalote por Dentro, el festival de payasos Narices Rojas y La Calle de los Títeres, proyecto sociocultural que recibió en 2005 el Premio Provincial de Cultura Comunitaria.

El grupo que él dirige, Papalote, recibiría esta misma distinción en 2007.Considerado una de las personalidades emblemáticas del teatro en Cuba, Fernández mantiene una viva actividad como director artístico y general de Papalote, “donde, cada cuatro o cinco años, en una impronta de renovación rompe con todo lo hecho y comienza de nuevo”, como ha escrito el director del Teatro Nacional de Guiñol, Armando Morales. Paralelamente, ha escribe y dirige obras para el teatro Arbolé, de Zaragoza, España.

Este creador ha dedicado el mayor volumen de su repertorio al público infantil y juvenil sobre la base del espectáculo titiritero. A lo largo de su fecunda carrera artística ha escrito medio centenar de obras y llevado a escena piezas provenientes de temas de la literatura clásica universal, dramática o narrativa, de nuestra herencia afrocubana o como resultado de una indagación en torno a los conflictos del niño, líneas estas que rigen su quehacer artístico.

Uno de los méritos que más se le reconocen son sus aportes a la teatralización del folclor afrocubano (en la cual es también casi pionero) a la cual dedicó más de una década de investigaciones en las fuentes vivas de la comunidad donde el Teatro Papalote se asienta, dando a luz cerca de diez obras basadas en leyendas ararás, congas y yorubas.Por eso, según ha declarado, para él constituye un sentido orgullo recibir el Reconocimiento Espejo de Paciencia, que lleva el nombre de aquel poema épico que el escribano Silvestre de Balboa, vecino de Camagüey, terminara en 1608, y que podría ser nuestra primera obra literaria.


María Antonia Simeón Monet. Esp. de Promoción y Relaciones Públicas CPAE Matanzas