Rolando EstévezMatanzas ha aportado a la cultura nacional singulares diseñadores escénicos. Esa es una cuestión que aún debe estudiarse a profundidad. Inolvidables poetas y pintores. Rolando Estévez Jordán, Matanzas 1950, es uno de ellos, pintor, poeta, diseñador escénico. Acaba de recibir - por la trayectoria de una vida – el merecido premio Omar Valdés. Inquieto y talentoso, polémico, de personalísima y vasta obra creativa.

Su poesía, muchas veces publicada con sus diseños muestran la sensibilidad lírica que trasluce un imaginario, donde lo testimonial – en muchos casos - se funde con su capacidad de visualizar imágenes, que "acotan" una realidad vivencial conmovedora, íntima y social, espejo de una época que regresa desde su memoria eminentemente sensitiva, para crear una metáfora del individuo abocado en lo insular, en la imagen de la otra orilla, desde nosotros. Siempre digo que con los libros- arte de Vigía ya pasará – pasó - a la historia de la cultura cubana. Muchos de ellos se conservan en las colecciones del MOMA, en Nueva York o en diferentes colecciones privadas e institucionales de varios países. O en los estantes de muchos amantes de la literatura.

Cuando estos libros se exponen en una galería son una sui géneris muestra de su obra como artista: imaginativas, originales, inusuales. Entre su colección más representativa, encontramos libros - cajas de zapato, libros - casas. Libros – baúl, donde se guardan secretos y recuerdos de familias. También libros vientos, caminos. Muchos libros. Y siempre diferentes, como para demostrar lo inagotable de imaginario de Estévez Jordán.

Como diseñador escénico ha dejado su particular estilo creativo en grupos como el Conjunto Dramático de Matanzas, El Mirón Cubano, no olvido su premiada Fragata, entre muchas otras; con Teatro D´Sur, La Señorita Julia o la escenografía instalación de La Noche Sucia; el diseño para Danza Espiral, con Teatro Icarón - y recuerdo con este joven colectivo dirigido por Miriam Muñoz, sus diseños para La Ventana Tejida o El Día que me quieras.

Recuerdo su premiado diseño de Espantapájaros, reconocido en el Festival de Teatro de Camagüey, una muestra de su labor para el teatro dedicado a los niños. Pero Estévez, siembre incansable, ha trabajado con otros grupos cubanos como Buendía, donde obtuvo el premio de diseño en el Festival de Teatro de Camagüey con Historia de un caba – yo. Y solo menciono algunos ejemplos, muy puntuales que no recogen su abarcadora obra como diseñador escénico. En un momento como este no puede dejar de mencionarse su entrega al arte, y como este hombre amante y conocedor de la historia y la cultura de su amada Matanzas, ha sido promotor de eventos como la Fiesta de la poesía y el dibujo, al frente de la sección de Literatura de la UNEAC, y de espacios como las Tertulias de El Principal, a la que asistieron figuras como María Elena Molinet, Enrique Pineda Barnet, José Milián…; así como promotor de otra muchas actividades que lo hacen vivir y crear apasionadamente.

Profesor de diferentes cursos y talleres de diseño, como el que ofrece todos los sábados en la Casa Social de la ACAA a jóvenes que han encontrado en su magisterio, la concreción de sueños personales, Rolando Estévez Jordán, ahora mismo debe estar – mientras se toma una taza de café, soñando con una nueva propuesta. Quizás un libro, un poema, el diseño de una nueva obra, un dibujo, una nueva exposición, mientras desde la ventana de su taller estudio en los altos de la Vigía, el San Juan, bendice la ciudad que lo vio nacer.


Por: Ulises Rodríguez Febles
Foto: Ulises Rodríguez Febles