Fina García Marruz. Premio Reina Sofia Aunque se comunica mejor con el silencio, “sin el que no se podrían dar la poesía, la música, ni el encuentro con uno mismo”, la escritora cubana Fina García Marruz amaneció este jueves rodeada de personas que le elogiaron doblemente: el día de su cumpleaños 88, la poetisa, Premio Nacional de Literatura 1990, ha recibido el premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, galardón que reconoce a un autor vivo por su aportación relevante al patrimonio cultural de Iberoamérica y España.
 
“Ha sido una sorpresa inesperada —dijo Fina a La Jiribilla— y la he recibido agradecida. Me emociona ante todo porque viene de España, ese pueblo con que compartimos una lengua. El premio viene de la España del Padre Bartolomé de las Casas; viene del ‘sol espiritual pueblo de España’, como dijo Martí. Durante muchos años, el hecho de compartir una lengua nos ha permitido conocernos, conocer nuestros poetas y dialogar con muchos escritores notables.”

Fina garcía MarruzEl jurado seleccionó a la autora de El instante raro (Pre-Textos) —su publicación más reciente bajo un sello editorial español— entre el conjunto de 56 candidatos, resultando Fina la vigésima mujer en obtener el premio. Nicolás Martínez-Fresno y Pavía, presidente del Patrimonio Nacional; Daniel Hernández Ruipérez, Rector de la Universidad de Salamanca; José Manuel Blecua, Director de la Real Academia Española; Francisco Brines, ganador de la última edición; José Manuel Mendes, Director del Libro portugués; Carmen Posadas; Soledad Puértolas; José Miguel Santiago Castelo; Jaime Siles y Luis Antonio de Villena, en condición de Jurado, tuvieron en cuenta obras míticas de la poesía cubana firmadas por ella: Las miradas perdidas, Visitaciones y Habana del Centro, un canto a su ciudad, entre muchas otras recogidas también en un volumen de sus Obras Completas (2008). Su obra poética ha sido traducida a varios idiomas. Entre otras antologías, figura en la realizada por Carmen Conde: Once grandes poetisas hispanoamericanas (Madrid, 1967) y en la de Margaret Randall: Breaking the silence (Vancouver, 1982).

“Su poesía llega de manera directa pero a la vez muestra una exquisitez de espíritu”, expresó el presidente del Jurado, Luis Antonio de Villena, según han informado medios de prensa españoles. En opinión del investigador cubano Enrique Saínz, “la cultura cubana se ha ido enriqueciendo con cada uno de los textos de Fina, en los que cada lector puede ir rehaciendo su propio paisaje, su memoria, su sentido de la vida: logro mayor de esos poemas y prosas, de los que nunca nos sentiremos insatisfechos, ni frustrados”.      

Fina García Marruz formó parte del colectivo de Orígenes, encabezado por el intelectual cubano José Lezama Lima e integrado por otros poetas, entre ellos Cintio Vitier, compañero de su vida. Junto con Cintio, ha consagrado parte de su vida a la obra martiana y a él debe también su noción de presente, que es ante todo una noción de futuro: “No hay nada más parecido al Apocalipsis que los titulares de la prensa de hoy —dijo hace cuatro años—: inundaciones nunca vistas, terremotos, guerras, la miseria apoderada de medio planeta…”

En los minutos que compartió con La Jiribilla, luego de haber celebrado en familia su cumpleaños 88, Fina recordó también a quienes acompañaron los momentos más felices de su vida: “Siento este premio como un homenaje a Orígenes; pero siento especialmente que en él están Cintio, Lezama, Gastón Baquero, Eliseo Diego… tantos amigos. Es un premio a la poesía cubana”.


Tomado de La Jiribilla (Fotos La jiribilla)