Frida yo soy FridaFrida Kahlo viene hacia María. O María va hacia ella. Ambas confluyen como los afluentes en el gran río, se atraen mezclándose con sus desgarraduras, su erotismo, sus ideas sobre la creación, sobre la política, sobre la mujer. Desde el perenne martirio, lacerada por la vida y por los otros, las dos mujeres: la de Coyoacan y la de Santiago, dialogan, se admiran o se detestan, avanzan hacia un imaginario personal, donde lo biográfico entre ambas se hace análogo o se contrapone. María intenta escapar de Frida, se rebela de su presencia y de su poderosa influencia, pero siempre regresa a ella.

A veces lo es, para resultar siempre la pintora cubana, la seguidora de la estética de la Kalho , su admiradora, la que le rinde un homenaje apasionado y la mira desde la distancia. Incomprendida y con el peso de la destrucción, del aplastamiento sobre su integridad física y espiritual, donde lo que importa es que sobreviva una neurona, entre todas las calcinadas para que de ellas emerja la luz.

Estas son talvez algunas de las premisas de la próxima puesta de Vital Teatro Frida, yo soy María , un monólogo de Ulises Rodríguez Febles, dirigido por Alejandro Palomino, con la actuación de Mariela Bejerano y Rosa Elena Rodríguez, que se  presentará el 19, a las 8: 30 p.m. y el 20, a las 4: 00 p.m en el Teatro Sauto (M.N) en saludo al Día Nacional del Teatro y al 145 aniversario de la institución yumurina.

 Sobre la puesta el dramaturgo Luis Enrique Valdés ha escrito en sus notas al programa: Ulises Rodríguez Febles ha vuelto a sorprenderme con una obra teatral irónica, rotunda, de registros alentadores, y de una agudeza irremplazable dados los tiempos que corren. Y lo digo, porque todo cuanto se dice y aparece en este monólogo titulado “Frida, yo soy María”, tiene para el espectador esa grandeza de las grandes esquizofrenias –no importa, como decía Freud, “diagnosticarlas bien, sino en situarlas mejor”–, y también esa valentía que arrastran los personajes perdedores que encarnan ellos solos metáforas obsesivas . Rodríguez Febles escribió este texto en el año 2006 y se leyó por la actriz Miriam Muñoz en el homenaje matancero al centenario de la gran pintora mexicana el pasado mes de septiembre en el Centro de Documentación e Investigaciones de las Artes Escénicas.

En noviembre  Vital Teatro, lo estrenó en la Sala Llauradó durante el evento por el centenario de Frida Khalo con una gran acogida de público. Ese mes también se presentó en el Teatro Milanés de Pinar del Río con el mismo éxito. En el Teatro Sauto, es la primera vez que se presenta en el 2008, antes de hacerlo en la programación teatral en Ciudad de La Habana. Las entradas en el Sauto, empezarán a venderse el viernes en la mañana.


L. E. Pardo.