Idelfonso Luis AcostaMatanzas. El 12 de octubre último, en el Cine Teatro Velazco,  en el marco de las actividades por La Jornada de la Cultura Cubana y como parte de la Semana de la Cultura en Matanzas en Sección Extraordinaria de la Asamblea Municipal del Poder Popular en esta Ciudad se le otorgó la condición de Hijo Ilustre de la Ciudad de Matanzas al destacado guitarrista concertista y compositor Maestro Ildefonso Luis Acosta Escobar por el valioso aporte a la matanceridad realizado por este músico a lo largo de toda su vida

Cuando hablamos con él para concertar esta entrevista de la manera más formal posible, por tratarse de alguien que siempre inspira una cierta solemnidad, nos dejó- propio de sus exquisitos modales- la puerta de su casa abierta. Sin embargo, intuimos que prefería esperar por algo, antes de permitir que sustrajéramos sus confesiones y memorias atesoradas con celo…Pienso que al otorgársele la condición de hijo ilustre de la Ciudad de Matanzas por su valioso aporte a la Matanceridad había llegado el momento propicio, siempre hay mucho de qué hablar con el  maestro Ildefonso, de música, claro y de su vida, de sus historias, de las anécdotas sabrosas que solo  él puede contar, y porque  es testigo de excepción  en la historia cultural matancera de las últimas seis  décadas. 

Al vencer las reticencias paternas del inicio, ya era músico, nadie le impediría alcanzar su vocación. Dejó atrás la perturbadora imagen del desahuciado trovador de calle que su padre trajo a casa como evidencia desgarradora de un seguro destino si abrazaba la música como razón de vida. Cuando conoció a Ñico Rojas, amigo de su padre, gran artista e ingeniero, esplendido ejemplo, el destino estaba marcado en medio de una época en que ser artista no era cosa  seria.    

Con los años, Ildefonso brilló no sólo como intérprete de la guitarra clásica, fue compositor de obras sinfónicas y de música incidental, arreglista y… científico de la lutería, además de ser un excelente profesor ejercicio éste que ha cultivado a lo largo de toda su vida.

Ildefonso Acosta ha vivido plenamente su arte, y ha obtenido por ello el respeto de sus compañeros de labor, que vale más que todo el oropel de los homenajes. Quizás es menos célebre de lo que merece, aunque da la impresión de no importarle demasiado cuando habla  de aquellos años de giras de conciertos en exigentes escenarios europeos. Fueron años intensos  y gloriosos entre  amables capitales de Europa del este y  España. Su música     era  difundida  por emisoras  como  Radio Nova de Paris y  BBC Radio de Londres.    

En Matanzas, ha sido todo lo que su voluntad, su talento y las circunstancias le han permitido, desde trompeta de una comparsa de carnaval hasta el arreglista del tema que  identificó  por décadas  a la emisora provincial  Radio  26.

Pasión de fundar  ha tenido siempre a Ildefonso se debe la creación del Festival   Cubadanzón, justo tributo a Failde, al Danzón, a Matanzas: Su historia de vida está  salpicada de momentos dramáticos, de humoradas, de grandes satisfacciones. Su vida ha sido la música y su ciudad, donde ha vivido siempre, en varios de sus barrios: Pueblo Nuevo, Versalles, Bachiche.
Fue en 1961, en el pueblo de Bolondrón, en el antiguo Liceo, ante un público entusiasta  e impredecible. Ese fue el inicio de una larga carrera que lo llevó año tras año a dar conciertos  por todos los rincones de esta  provincia y fuera de ella.

Su Libro Cuerdas en la Memoria recrea todas sus presentaciones a lo largo y ancho de esta provincia de Matanzas.Estrenó en Matanzas y tocó decenas de veces en los lugares más apartados, y en prominentes salas y teatros el Concierto de Aranjuez, de Joaquín Rodrigo con la Orquesta Sinfónica de Matanzas bajo su dirección también. Y siente  que esa tradición descansa también en su alumno y excelente  intérprete  de la guitarra, el Dr. Fernando  Martínez.    

Con lo expuesto hasta aquí considero que es merecedor de tan importante condición , porque Ildefonso Acosta fue, es y será el excelente músico, compositor, arreglista y profesor destacado del siglo XX de la República de Cuba que todos admiramos, conocemos y queremos. 
Solo nos resta felicitarle y darle las gracias por permitir pulsar en estas páginas las cuerdas de algunos de sus valiosos aportes a la matanceridad.


Por: Luis Ortega Galera.