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La poética del ritmo en Alfredo Zaldívar

Agosto 5, 2015 - 1:21pm

Cuchillos en el aire. Alfredo ZaldivarLa concepción de una “poética del ritmo” en la obra de Alfredo Zaldívar fue señalada durante la presentación de Cuchillos en el aire, una antología de este autor dada a conocer por Vigía, durante las celebraciones por el aniversario treinta de la fundación de esta casa editorial en la ciudad de Matanzas.

Con edición bilingüe (español e inglés), esta selección contiene catorce poemas, donde, según aprecia el poeta y editor matancero Leymen Pérez, a cargo de la presentación del libro, “la poética del ritmo (...) está inmersa en un lenguaje que no solo es verbal sino musical y visual, sensible y mental”.

Leymen estima además que se trata de “una poética que no es hermética ni se sostiene en un discurso enrarecido (...) sino que transmite disímiles emociones y elementos espirituales y multireferenciales, con una invulnerable concentración expresiva y temática”.

Editado por Laura Ruiz y con diseño e ilustración de Johann E. Trujillo, este libro fue llevado al inglés por el poeta australiano Peter Boyle, traductor habitual a ese idioma del importante escritor cubano José Kozer, quien lo entusiasmó a realizar tal tarea.

Kozer había leído Cuchillos en el aire, así como un pequeño cuaderno de Zaldívar titulado Precipicios, y quedó favorablemente impactado, al punto que le comentó en un mensaje electrónico: “hay poemas que me asaltan y sobresaltan; en general tu estro es rico, conciso, y a la vez en extremo poético: y es inteligente (…)”.

La mujer, presencia entrañable en la poesía de Eliseo Diego

Agosto 5, 2015 - 10:06am

Eliseo y BellaLa mujer, presente con frecuencia y de manera entrañable en la obra de Eliseo Diego (1920-1994), motiva un poema inédito que este reconocido escritor cubano dedicara a su esposa Bella García Marruz, y que recientemente ha sido puesto a disposición de los lectores en un pergamino preparado por Ediciones Vigía, en la ciudad de Matanzas.

Breve, de dos cuartetas, y titulado “Primer retrato de Bella en Arroyo Naranjo”, fue calificado como un “poema muy sencillo”, “un divertimento”, por la hija del autor, Josefina de Diego, Fefé, quien facilitó el acceso a este texto que, según ella, es uno de los pocos poemas inéditos de su padre, “pues ya prácticamente todos están publicados”.

Fefé recuerda que estos versos fueron motivados por una fotografía de su madre, Bella, durante su primera visita a Arroyo Naranjo, a la finca donde Eliseo Diego viviera de niño, hasta los nueve años, evocada por él con fascinación, y a la cual llevaría a su entonces novia, así como a la pareja de jóvenes enamorados que también formaban la hermana de esta, Fina García Marruz, y Cintio Vitier.

“Como era un lugar realmente maravilloso —recuerda Fefé—, con tantos árboles, tan esplendente, mamá quedó encantada, y de pronto, muy seria, muy solemne, le pidió a papá: «Cuando nosotros tengamos hijos, quiero que vengan a vivir aquí, quiero que aquí estemos todos». Alguien le tomó una fotografía a mamá. No recuerdo quién. Quizás papá, quizás Bella o Cintio. No recuerdo. Solo sé que de allí salió aquella imagen que motiva este poema.

Libro sobre Lola María recibe premio de investigación histórica

Agosto 5, 2015 - 9:19am

Ediciones Vigía. Matanzas“Dolores María Ximeno, otras miradas”, de Mireya Cabrera Galán, fue el proyecto ganador del Premio de Investigación Histórica Pedro Antonio Alfonso 2015, el cual estimula el estudio de temas relacionados con la ciudad de Matanzas y es convocado por Ediciones Vigía y la fundación Alfonso Carreño y Alfonso.

El texto brinda un acercamiento biográfico a Dolores María Ximeno y Cruz (Matanzas, 1866-1934), más conocida como Lola María, y autora de Aquellos tiempos… Memorias de Lola María, relevante testimonio que aporta un fresco de gran parte del siglo XIX.

Según Mireya Cabrera Galán, “la vida de esta mujer es poco conocida todavía, y es un hecho que parte de sus propias Memorias..., donde se corre, se aparta, y no se mira a sí misma, sino a los otros, a sus alrededores, a su contexto; tampoco los investigadores contemporáneos se han fijado mucho en ella, más bien han centrado sus observaciones en su libro”.

“Dolores María Ximeno, otras miradas” se halla estructurado en nueve capítulos, en los cuales hace un recorrido por la vida y obra de esta famosa matancera, a partir de una exhaustiva consulta de fuentes documentales, periódicas, iconográficas y bibliográficas, así como de las inevitables referencias a sus Memorias...

De oposiciones y complicidades o Anhedonia, quince años después

Agosto 5, 2015 - 1:13am

De oposiciones y complicidades o Anhedonia“¿El éxito es un premio? ¿Es la fama? [...] ¿Quién mide el éxito?” (54) reflexiona la protagonista del cuento “Felicidades Mayte”, del libro Anhedonia, de Mylene Fernández Pintado. La pregunta lanzada al vacío, retórica –porque se sabe de antemano la inutilidad de la respuesta– recorre el conjunto merecedor del Premio David en el lejano y cercano 1998, atraviesa el almanaque y ronda en estos días la mente de sus lectores. ¿Cómo es posible que más de quince años después este libro admita una reedición imprescindible y una lectura aún provocadora de inquietudes y preguntas? Avanzando las páginas es posible hallar sino la respuesta categórica sí en cambio un grupo de pistas iluminadoras sobre la actualidad de estos textos.

Fernández Pintado, a fines de la década del noventa del pasado siglo, se ponía a la cabeza de la presencia de la huella trasatlántica, esa clasificación académica que aún trata de encontrar su lugar en la Isla. Eran los años posteriores al derrumbe del llamado campo socialista y Cuba estrechaba alianza con España. Los lazos económicos y emocionales adquirían otro matiz y esta narradora con su cuento “Mare Atlánticum” insertaba el diálogo excolonia/exmetrópoli apoyada en nuevas circunstancias nacionales y personales, exponiendo subjetividades bien avitualladas con reflexiones en torno al viaje, el éxodo, el matrimonio y las relaciones de parejas trasnacionales. Sobre todo ello y más Mabel Cuesta llama la atención en su magnífico prólogo a la reedición que Ediciones Matanzas, con diseño de Johann Enrique Trujillo y edición de Norge Céspedes pone hoy a consideración, en su colección Los Molinos[1].

La narrativa de Fernández Pintado se erige, en este que fuera su primer libro, en actualización de la historia cubana. Pasado, presente y futuro domésticos y sociales son tratados en la cuerda de las relaciones Cuba/España/Estados Unidos, donde a ratos una latitud es el centro y las otras son -o parecen ser- periféricas, para más adelante intercambiarse los roles. Una arista nada desdeñable dentro de estos recorridos por las venas citadinas es la presencia de los anhelados viajes y su impronta en el imaginario cubano. Aparecen aquí personajes femeninos desplazados más allá de las llamadas fronteras naturales de manera tal que hacen del binomio adentro/afuera, una importante reevaluación. Es importante no perder de vista –para decirlo en palabras de Zaida Capote- que “el lugar desde el cuál se narra es tan importante como aquel desde donde se lee[2]”.

Presencia francesa en la cultura musical y artística de la ciudad de Matanzas. Siglo XIX. Aproximaciones

Agosto 3, 2015 - 4:21pm

Esteban Chartrand. La cultura francesa ha constituido uno de los referentes más sólidos en el acontecer histórico de numerosas naciones del mundo. Ya sea de forma directa o indirecta, Francia devino modelo universal a partir de los principios ideológicos y jurídicos que afloraron con la revolución de 1789.  Ello, sin ignorar los significados que para países como Cuba, tuvo la introducción, en la economía de plantación, de maquinarias y procedimientos técnicos, de patente francesa, los que contribuyeron a la consolidación de esa economía.

A la vez, la revolución haitiana (1791) marcó un punto de giro para la historia de la mayor de las Antillas. El declive económico de la otrora colonia gala sobrevino tras la cruenta contienda. La emigración de franceses hacia Cuba no se haría esperar. Tan pronto tienen lugar las  disímiles sublevaciones en Haití y Santo Domingo, comienzan a arribar al oriente de esta isla (Santiago, con preferencia) colonos franceses, algunos en compañía de sus antiguos esclavos.

Entre finales de aquel siglo e inicios del siguiente la región de Matanzas participa de un rápido crecimiento de su riqueza agraria, lo cual coadyuvó al florecimiento cultural de la entonces jurisdicción yumurina, en particular su capital. Tal situación estuvo favorecida por sucesos locales como la apertura del puerto al comercio con varias naciones (1793), así como por acontecimientos internacionales que en conjunto incidieron de forma positiva en el desenvolvimiento económico y socio cultural de la región. El florecimiento de la ciudad tiene sus orígenes en las primeras décadas del siglo XIX, si bien su momento clímax es alcanzado entre 1840 y 1868, año en que estalla  la Guerra de los Diez Años.

Durante este tiempo, la modesta fisonomía de Matanzas comienza a transformarse, a la par que los hacendados engrosan su patrimonio. Y  es que el interés de la burguesía terrateniente criolla supera las meras expectativas de enriquecimiento material. Distingue a los matanceros su apego por la ilustración, de ahí que conciban proyectos destinados a fomentar la educación, la literatura y las artes, al tiempo que impulsan significativas transformaciones urbanas, en correspondencia con la creciente posición de Matanzas como gran productora y exportadora de azúcar.

Abel González Melo: La muerte de mi padre

Agosto 3, 2015 - 10:45am

La muerte de mi padre. Abel González MeloEl escritor cubano Abel González Melo (La Habana, 1980) participó en la presentación de su volumen de poesía La muerte de mi padre (Ediciones Aldabón, 2014), que tuvo lugar recientemente en la Casa de las Letras de Digdora Alonso, en la ciudad de Matanzas.

“Estar junto a mi cuaderno era algo que me debía, y que le debía a él, pues debido a circunstancias que no había modo de solucionar me resultó imposible asistir a los dos lanzamientos que se habían hecho antes, uno en La Habana, y otro aquí en esta ciudad, ambos en los primeros meses de este año, durante la Feria del Libro”, confesó González Melo, quien reside actualmente en España.

“Aquí reúno poemas escritos durante los últimos quince años; tienen algo de esos viajes entre Cuba y el mundo, que inevitablemente forman parte de mi vida, y que concilio, que los uno en medio de mi afán por borrar las fronteras.”

Los poemas, escritos en diversos moldes estróficos: décimas, sonetos o en verso libre, están distribuidos en tres secciones: Laderas devastadas, Entre las hojas mustias del retiro y Aquellos paisajes, que se articulan dramatúrgicamente, según el poeta Derbys Domínguez, quien tuvo a su cargo las palabras de presentación del volumen.

En su intervención, Derbys Domínguez insistió en los vínculos con el teatro que se aprecian en este cuaderno, no solo en su estructura sino también en los propios poemas, en el sentido teatral, en la palabra de esos poemas, y hasta en el hecho de que los mismos están dedicados a figuras trascendentes del panorama escénico cubano como Raúl Alfonso, Antón Arrufat, Abelardo Estorino y Antonio Sarraínz.González Melo coincidió en que “su teatro” podría estar latiendo en esos versos, y añadió que en su caso esto a su juicio resulta algo común, pues no piensa tanto en los géneros como en la palabra, y en lo que tiene que decir.

El corno emplumado on line

Agosto 3, 2015 - 9:31am

El corno emplumadoEl Corno EmplumadoThe Plumed Horn (1962-1969), emblemática revista bilingüe de literatura fundada en México por los escritores Margaret Randally Sergio Mondragón, ha sido digitalizada y podrá ser consultada on line, de manera gratuita, a partir de una iniciativa que se ha gestado en la Northwestern University, de Chicago, Estados Unidos.

Estará disponible para su consulta en una fecha próxima, aunque todavía por precisar, según especificó Margaret Randall, quien dio a conocer esta información en la ciudad de Matanzas, durante una reciente visita a la misma invitada por Ediciones Vigía.

“Es sin duda un hecho fantástico que El Corno Emplumado entre on line, pues en la actualidad resulta muy difícil encontrar algunos de sus números en las bibliotecas de cualquier país, y si pensamos en la colección completa estaríamos hablando de un verdadero hallazgo.”

“Este suceso tendrá también otros valores añadidos, pues además de los números de la revista serán puestos a disposición de los lectores de todo el mundo artículos, cartas y otros materiales con los que se aporta información complementaria acerca de esta publicación.”

Publican en Cuba antología de cuentistas latinoamericanos de origen árabe o judío

Agosto 3, 2015 - 8:00am

Delta de las arenasUna antología de cuentistas latinoamericanos de origen árabe o judío se ha dado a conocer en Cuba, lo que, según Rose Mary Salum, compiladora de este volumen, “abre un espacio para la confluencia de estas culturas, algo muy importante si se piensa en la necesidad de una convivencia armoniosa entre ellas”.

El libro se titula Delta de las arenas. Cuentos árabes, cuentos judíos y fue publicado a finales de 2014 por Vigía, casa editora de tres décadas de existencia, con sede en la ciudad de Matanzas,  y que tiene entre sus principales atractivos sus reconocidas producciones manufacturadas. 

Reúne a catorce escritores latinoamericanos con esos orígenes, incluidos varios brasileños, quienes en sus textos reflexionan “sobre su propia identidad, las tradiciones, la añoranza fragmentada, la jerga extranjera dentro del contexto latinoamericano, el sincretismo, las guerras y la pérdida”, según comenta Salum.

Los narradores que se presentan aquí son: Alicia Borinsky (Argentina, 1946), Nayla Chehade (Colombia, 1953), Sergio Chejfer (Argentina, 1956), Ariel Dorfman (Argentina, 1942), Eduardo Halfon (Guatemala, 1971), Rodrigo Hasbún (Bolivia, 1981), Milton Hatoum (Brasil, 1952), Gisela Heffes (Argentina, 1971), Bárbara Jacobs (México, 1947), Andrea Jeftanovic (Chile, 1970), Lina Meruane (Chile, 1970), Alberto Musa (Brasil, 1961), Tatiana Salem Levy (Brasil, 1979), Rose Mary Salum (México, 1964) y Naief Yehya (México, 1973).

Este texto que ha dado a luz Ediciones Vigía constituye la selección de un volumen mayor presentado en Estados Unidos (Literal Publishing, 2013), el cual incluyó un total de 68 autores.

Lydia Cabrera en su laguna sagrada

Agosto 3, 2015 - 7:12am

Lidia CabreraA la vida y obra de Lydia Cabrera (1899–1991), relevante etnóloga, investigadora y narradora cubana, se aproxima un libro que reúne varios materiales de carácter testimonial y ha sido publicado por Ediciones Vigía, en la ciudad de Matanzas.

El volumen se titula Lydia Cabrera en su laguna sagrada y ha sido escrito por Natalia Bolívar Aróstegui y Natalia del Río Bolívar, quienes aseguraron que así rendían homenaje a esta figura, vital para el entendimiento de la cultura africana en la Isla, tema al cual dedicara unos treinta libros, entre ellos El monte y Cuentos negros de Cuba, acaso los más famosos.

El texto cuenta con prólogo de Reynaldo González, una “Aclaración necesaria” de Zoila Lapique, así como su bibliografía activa, un glosario comentado y textos críticos dedicados a su obra por diversos autores cubanos: José María Chacón y Calvo, Gastón Baquero, Enrique Labrador Ruiz, Lino Novás Calvo y Rafael Suárez Solís, entre otros.

En el prólogo, Reynaldo González comenta que varios capítulos del libro “reconstruyen los andares de Lydia Cabrera, los sitios donde acopió informaciones y que le impregnaron el ánimo, las zonas donde vivían sus informantes (…) La evocación se mezcla con los mitos que nadie como ella contribuyó a develar, los dioses tutelares del panteón yoruba de Cuba, y es como si escucháramos rumores de bembé, el percutir de los tambores que los convocan para compartir su bondad y rigor”.

Por su parte, Zoila Lapique se refiere la importancia de tres textos que constituyeron el inicio de este volumen y son en cierta forma su columna vertebral: “Tributo necesario a Lydia Cabrera”, “La oralidad en Lydia Cabrera” y “El eco de los tambores”, a los que añade el artículo “La familia Tarafa”, familia que tanto significaría para la obra de Lydia Cabrera.

Cuba y España, esas antiguas conocidas

Agosto 3, 2015 - 6:40am

el atántico como frontera...El Atlántico como frontera. Mediaciones culturales entre Cuba y España (Editorial Verbum, Madrid, 2014), con selección y prólogo de Damaris Puñales Alpízar, ofrece acercamientos a las maneras en que ambos pueblos se han pensado, se han visto culturalmente uno al otro a lo largo de la historia.

Dado a conocer recientemente en la Casa de las Letras Digdora Alonso, en la ciudad de Matanzas, el libro está conformado por trece ensayos, en su mayoría de autores cubanos y españoles, quienes estudian los vínculos entre los dos países desde múltiples áreas: la historia, la sociología, la literatura, la crítica literaria, el arte, entre otras.

Alina López Hernández, escritora, editora y profesora, a cargo de las palabras de presentación, señaló la importancia de que el volumen hiciese referencia a varios de los momentos más significativos de este diálogo todavía inconcluso, de este “camino abierto más de cinco siglos atrás” y “aun ruta de encuentros y desencuentros culturales, trayecto de esperanzas y dudas, de intercambios recíprocos y de enriquecimiento mutuo para Cuba y España, esas antiguas conocidas”.

Por su parte, Damaris Puñales compartió detalles sobre el proceso de gestación de El Atlántico como frontera..., el cual “comenzó en 2010, en Cleveland, Ohio, al conocer al catedrático Antonio Candau, quien inquiría insistentemente por el destino del Romancero de Martí, del poeta catalán José María Fonollosa.

“Más adelante se produciría otro acontecimiento que acabaría de darle forma a este proyecto. Me refiero a un congreso del Instituto Internacional de Literatura Iberoamericana, que se hizo en Cádiz. Allí fui la encargada de organizar un panel que tenía más o menos el mismo nombre que este libro. Muchos de los participantes en aquel panel, y otros que se sumaron luego, acabamos poniéndonos de acuerdo para preparar este volumen.”

Las memorias vacías de Solange Bañuelos

Agosto 3, 2015 - 6:28am

Maité Hernández LorenzoComo un ejercicio de expiación espiritual, calificó Maité Hernández Lorenzo su volumen de cuentos Las memorias vacías de Solange Bañuelos, recientemente publicado por Ediciones Vigía, en la ciudad de Matanzas.

“Este libro fue escrito con ese sentido, es un ejercicio de expiación, una limpieza que yo necesitaba, una acumulación de mucho tiempo que me sobrecargaba espiritualmente y de la que debía deshacerme: deshacerme de tanta angustia”, confesó la autora.

La profesora y escritora Mabel Cuesta, a cargo del prólogo de este volumen, señala que el mismo “convoca desde una alternancia equilibrada entre lo íntimo y lo público y también entre lo citadino concreto y el interior atemporal; a un mundo en donde varios iconos caen dejando tras de sí el vacío, en un registro que insiste en recrear lo íntimo en contraste con lo costumbrista urbano”.

“Con un registro temático —valora Cuesta— que insiste en recrear lo íntimo en contraste con lo costumbrista urbano, la apuesta de Hernández Lorenzo pareciera enfocarse en una disección de la cosmología femenina: saberes heredados, arqueologías de ese saber, praxis, defunción y recuperación del mundo mariano. La idea del sujeto mujer —siempre extrañada de sí misma— se materializa en la ficción de varas formas; pero es sin dudas el oxímoron una de sus más acertadas variantes.”

Las memorias vacías de Solange Bañuelos cuenta con edición de Laura Ruiz, en tanto el diseño y los dibujos que contiene estuvieron a cargo de Mayra Alpízar, quien, según Hernández Lorenzo, supo captar la esencia de los textos, la angustia que ronda el libro.Directora de Comunicación e Imagen de Casa de las Américas, reconocida con importantes premios por su quehacer periodístico, y coautora junto a Omar Valiño del libro Vicente Revuelta: monólogo, Maité Hernández Lorenzo se manifiesta como una inquietante narradora en Las memorias vacías de Solange Bañuelos.

Volver a a universidad

Agosto 3, 2015 - 5:30am

Volver a la universidadEn carta publicada en 1982, Gastón Baquero escribió a Lydia Cabrera: “No me gusta la palabra homenaje porque casi siempre rima con paliza y con uno de esos discursos que llaman algunos cubiches 'arranque tribunicio'. ¡Solavaya!”. Después de saber esto no queda más que ser verdaderamente sintéticos. Pero aunque conozcamos de antemano la opinión que a Baquero le inspiraban los homenajes, también sabemos que este es inevitable. Podríamos pensar en llamarle de otra manera, pero tampoco ignoramos que no sería posible engañar al poeta. Lo más atinado entonces sería explicar, explicarle, que solo estamos acompañando su regreso a Matanzas. Su regreso a la ciudad que en 1993 y aún inédito, publicara su discurso “Volver a la Universidad” en La Revista del Vigía donde antes, en 1991, había aparecido “Palabras de Paolo al hechicero”, luego de más de cuarenta años de no ver su obra en Cuba. Valdría la pena recordar que antes de las intermitencias de Vigía y antes de este conjunto que hoy ofrece Ediciones Matanzas en su Colección La Madrugada, festejando el centenario del nacimiento del  guajiro de Banes, este solo había publicado en la Isla un único libro de ensayos, en 1948 y anteriormente solo dos cuadernos de poesía.

Reunidos bajo el título  Volver a la Universidad. Ensayos literarios, Alfredo Zaldívar aglutina en esta entrega más de una docena de textos, agrupado en tres secciones: “La poesía”, “Los autores” y “Volver”, fechados en su mayoría en los años sesenta del pasado siglo, a excepción del leído en la Universidad de Salamanca en agradecimiento al homenaje internacional que la sacra institución le dispensara, en 1993. En este tomo aparece la opinión del poeta, su punto de vista sobre la creación poética, la relación entre esta y la nostalgia por lo divino y la necesidad de no regirse por el gran público. En este apartado Baquero llama una vez más la atención sobre ese mismo gran público que crucificó a Jesús, que abucheó a Mozart. 

Margaret Randall: La llorona, otro mito para rebajar a la mujer

Agosto 3, 2015 - 5:05am

Margaret RandallComo un instrumento para devaluar y dominar a la mujer fue considerado el conocido mito de La llorona por la escritora, fotógrafa y activista social norteamericana Margaret Randall, quien acaba de publicar un poema desde el cual polemiza acerca de ese tema.

Según la tradición oral hispanoamericana, en la que se pueden encontrar numerosas versiones de esta historia, La llorona es el espectro, el alma en pena de una mujer que asesinó o perdió a sus hijos, a los cuales, ya arrepentida, busca en vano, asustando con su llanto sobrecogedor a quienes la ven o la oyen.

“El mito está obviamente encaminado a desprestigiar a la mujer: después de concebirla capaz de un acto tan despiadado como asesinar a sus propios hijos —lo más sagrado que puede tener una mujer, una madre—; ella queda en condiciones de inferioridad moral ante la sociedad”, reflexiona Margaret Randall.

“Dentro de la tradición oral, campo que a mí me interesa mucho, el caso de La llorona no es el único de donde se ha tratado de disminuir a la mujer desde diversos puntos de vista. Al contrario, creo que es algo muy recurrente en mitos y leyendas. Solamente piénsese, por ejemplo, en otro caso muy significativo: el de la Malinche. La Malinche, la que durmió con el enemigo. ¿Y por qué lo hizo? ¿Quién la entregó al enemigo? Solo respondiendo a esas preguntas ya se tiene una visión distinta.”

Margaret Randall hizo estas declaraciones en la sede de Vigía, casa editorial radicada en la ciudad de Matanzas y que asumió la publicación de su poema “La llorona”, en una plaquettecon el mismo título.

Otro “Portazo”

Agosto 2, 2015 - 11:07am

Café CCPCCafé CCPC constituye desde ya, un importante referente en la escena teatral contemporánea de Matanzas. Pedro Franco, actor y director de EL Portazo ha conseguido solidificar su discurso a partir de una investigación exhaustiva del proceso sociopolítico de la Cuba actual. La deconstrucción que Franco ha hecho de este particular es certera y puntual; sobre todo a partir de la plataforma conceptual de la que se apoya y establece su discurso dramatúrgico.

La obra que ha sido nombrada como El café teatro CCPC es por antonomasia una tesis bien estructurada sobre la problemática refrendada en la contextura cubana del presente, que si bien hace un recorrido cronológico a partir de los iconos y presupuestos identitarios de la Cuba revolucionaria; existe una marcada información discursiva que refleja la actualidad como epíteto de solución, ¨del ahora y no del mañana¨.

La simbiosis coherente entre el abordaje temático, soluciones técnicas y dramatúrgicas, díganse, montaje, escenografía e interpretación  logran conciliar la aventura a la que se enfrenta el espectador entendido o no especializado. La conciencia de que estamos en presencia de una interesante obra tiene lugar desde la antesala, a partir la propia invitación que se hace al interior del teatro-cabaret. Interesante y provocadora es la concepción espacial, donde la escenografía es sin lugar a dudas la confidente del propio espectador, puesto que el escenario se proyecta y comporta con total verosimilitud configurándose como cabaret sin tener que acudir a estrategias escenográficas exacerbadas o sin conceder una estética mínimal dentro de su concepción más inmediata. Precisamente es la idea de esta propuesta, la evidencia y concreción desde la invención y el divertimento per se, de la relación entre el espacio, el actor y su lenguaje.En esta dimensión tropológica en la que argumento, concepción teórica y estilo se entremezclan y funden para ofrecer un producto visual de esta categoría es que se establece el dialogo entre obra y espectador, puesto que no se vulnera el orden dramatúrgico, sino más bien, este se hace acompañar coherentemente de la ordenanza escenográfica y conceptual que le codifica.

Ulises Rodríguez Febles: La cabeza intranquila

Agosto 2, 2015 - 9:26am

Ulises Rodríguez FeblesEl dramaturgo matancero Ulises Rodríguez Febles ha dado a conocer una interesante antología de su obra para el teatro de títeres, la cual se titula La cabeza intranquila y otras obras y circula ya en las librerías de la Isla, como parte de las novedades del catálogo de Ediciones Matanzas.

Con edición de Dianelys Gómez, diseño de Johann E. Trujillo e ilustraciones de Abdel de la Campa, el volumen incluye las piezas: Cyrano y la Madre de Agua, La cabeza intranquila, La última ascensión, Houdini, Antoine, así como un fragmento de Divina Titiritada.

Ulises forma parte de una pléyade de hacedores matanceros del teatro de títeres, desde la gran Dora Alonso, creadora de Pelusín del Monte, nuestro títere nacional, hasta Rolando Arencibia, René Fernández Santana, Jesús del Castillo, Dania Rodríguez García, Rubén Darío Salazar y Zenén Calero, entre otros.

El poeta Derbys Domínguez, quien estuvo a cargo del prólogo de este libro, afirma que “Ulises Rodríguez Febles se une a la tradición titiritera, renovándola desde la escritura (…) Pero Ulises cuenta con algo diferente: la conversión de biografías reales en objeto de reflexión, a través de las cuales los presupuestos del arte se funden con la fragilidad insondable de lo humano, donde el error es perenne”.

Poemas de Miguel Barnet

Febrero 24, 2015 - 6:36am

Miguel BarnetFe de erratas

Donde dice un gran barco blanco
debe decir nube
donde dice gris
debe decir un país lejano y olvidado
donde dice aroma
debe decir madre mía querida
donde dice César
debe decir muerto ya reventando
donde dice abril
puede decir árbol o columna o fuego
pero donde dice espalda
donde dice idioma
donde dice extraño amor aquel
debe decir naufragio
en letras grandes.
 
(De La Sagrada familia)

Destacan aportes de Miguel Barnet a la cultura cubana

Febrero 22, 2015 - 10:13am

Al arribar a los setenta y cinco años de vida, el intelectual cubano Miguel Barnet Lanza (La Habana, 1940) recibió un homenaje en la ciudad de Matanzas, donde fueron destacados sus significativos aportes a las letras, a la cultura de la Isla.

El símbolo de dicha ciudad, consistente en la réplica de una de las columnas del puente de la Concordia, le fue entregado al escritor por Marta Odalys Hernández, presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular.

También le fue otorgado el sello conmemorativo del bicentenario del poeta romántico cubano José Jacinto Milanés, concedido por la Dirección Provincial de Cultura y el Centro Provincial del Libro y la Literatura.

Premio Nacional de Literatura, presidente de la Uneac y de la Fundación Fernando Ortiz, Miguel Barnet cuenta con una intensa labor como poeta, narrador, ensayista y etnólogo, por la que ha merecido importantes premios a nivel internacional.

En su bibliografía se hallan libros como La piedrafina y el pavorreal, Isla de güijes, La sagrada familia, Oriki y otros poemas, Carta de noche, Mapa del tiempo, Viendo mí vida pasar y Con píes de gato (poesía); Autógrafos cubanos, La fuente viva, (crónica, ensayo); Biografía de un cimarrón, Canción de Rachel, Gallego, La vida real y Oficio de Ánqel (novelas-testimonio).

El reconocimiento a Barnet se produjo en la sede del proyecto cultural “Al sur de mi garganta”, en la casa de Tirry 81, donde reside la escritora matancera Carilda Oliver Labra, con la que mantiene una entrañable amistad.

En los márgenes: reincidencias de Arturo Arango a la poesía cubana

Febrero 21, 2015 - 10:26am

En los márgenes. Acercamientos a la poesía cubana (Ediciones Matanzas, 2014), del intelectual cubano Arturo Arango, reúne ensayos, artículos y reseñas, donde queda demostrada su lúcida reincidencia, durante cerca de tres décadas, en el estudio de la poesía de la Isla, desde algunos momentos cenitales del siglo XIX hasta la escrita durante el periodo revolucionario.

Sus reflexiones toman siempre como punto de partida la honestidad en el riguroso ejercicio de una crítica literaria que, a juicio del autor, no debe cambiar las cercas de lugar sino eliminarlas, ser plena en todo sentido, si quiere “encontrar algunas de las sustancias que distinguen a la poesía en los tiempos que corren, a saber: su vocación marginal, su marginalidad y, sobre todo, la necesidad que siempre tenemos de ella”.

En la primera sección del libro, titulada “El síndrome de las antologías”, Arturo Arango despeja brumas, ata cabos, mientras va tras la esencia, tras los presupuestos estéticos o de otra índole de los autores, de los numerosos grupos, de las generaciones que durante el siglo XX dieron a la poesía cubana cuerpo, vigor, intensidad.

Esta búsqueda la realiza a partir de su revisión numerosas antologías, cuya aparición fue tan frecuente durante esa etapa que pudiera seguirse la historia de la poesía del siglo XX “mediante la lectura sucesiva de tales compilaciones”, según considera Arturo Arango, quien añade: “En ellas, o a través de ellas, se han librado algunas de las discusiones más intensas de la literatura cubana en las últimas décadas”.

Algunos de los textos que se presentan en esta primera sección del libro sirvieron de prólogo precisamente a varias antologías poéticas cubanas de dicho periodo, o dan noticias de estas, las asumen o polemizan con ellas desde interesantes artículos o reseñas.Entre las antologías más recientes a las que el autor hace referencia se hallan Los ríos de la mañana. Poesía cubana de los 80 (1995), L´isola che canta. Giovanni poeti cubani (1998), Las palabras son islas. Panorama de la poesía cubana del siglo XX (1999); Poesía cubana del siglo XX (2002); Cuerpo sobre cuerpo sobre cuerpo (2000); y Los parques. Jóvenes poetas cubanos (2001).

Fina entre nos/otros *

Febrero 21, 2015 - 10:23am

Fina entre nosotrosPequeña, humilde, en verdad diríase suave, si no estuviéramos hablando de una losa. Tranquila pero no inerte. Sola pero no desolada. Al alcance de la mano. A la derecha, en el muro que rodea la puerta; el viajero, el peregrino, que entra desde el parque a la catedral de Matanzas, puede leer: “El bien no hace ruido. El ruido no hace bien”. Si Ediciones Vigía no hubiera existido, allí, en la verja, habríamos tenido que fundarla, solo para publicar la obra de Fina García Marruz.

Era 1990 y era Créditos de Charlot. Era el primer libro que la editorial se atrevía a publicar; poco más de ochenta páginas hacían creer que ascendíamos el Monte Carmelo. Allí estaba Chaplin, las gotas de lluvia cayendo sobre su sombrero; las lágrimas deslizándose bajo el paraguas. Era una frágil publicación, editada por Alfredo Zaldívar y diseñada por Rolando Estévez. Era un inmaculado papel que empieza a amarillear. Como marcador, un fragmento de cinta de celuloide que ya arde y se quema por los bordes. Era la dulce ingenuidad de pretender subsanar alguna errata simplemente tapando el desliz con un pedacito de papel pegado directamente sobre la línea ya impresa. Eran un sombrerito y un bigote diminuto, calzando la numeración de las páginas. Era una edición tan hermosa como inocente, que se presentó el 29 de abril de ese mismo año en la vieja casa de Vigía. Era el ofrecimiento de la poeta para las manos renacentistas de los artesanos/editores matanceros. Pero sobre todo fue entender, por fin –y para siempre– que no era que le faltase el sonido, sino que tenía el silencio.

A lo largo del casi cuarto de siglo que ha transcurrido desde entonces, Fina García Marruz ha regresado una y otra vez a las páginas de Vigía. En las formas y calidades del ensayo atravesó, en 1993, la noche oscura de San Juan de la Cruz junto a Cintio Vitier, deslizándose por entre la oquedad poética de sus pliegues para viajar hacia la luz y emerger para Hablar de la poesía, tres lustros después. Anunció la Navidad de 1999 en una postal que desde la Atenas de Cuba llegó a los rincones más insospechados, como suele pasar con el acto poético, el “viviente y el escrito” que para esta mujer han sido uno solo.

Barnet: setenta y cinco años de vida al servicio del hombre

Febrero 21, 2015 - 10:15am

Homanaje a Miguel barnetMiguel Barnet ha logrado la hazaña de reproducirse a sí mismo por medio del lenguaje escrito. Lo que en términos plásticos podríamos llamar autorretrato, o en ingeniería genética clonación, o en física cuántica el universo paralelo, es también y para definirlo de manera más sencilla, el resultado de una doble existencia: una transcurre en los veriles de la carne y los trasiegos del tiempo histórico; y la otra pertenece al mundo de la literatura, pero ambas existen conectadas a una fuente en común, que es la espiritualidad del poeta.

El afán de existir es, con certeza, uno de los rasgos más consistentes y se enuncia tanto en la propia dialéctica literaria como en la misma vocación social de Barnet; es un obsesivo impulso de presenciarse en las manifestaciones más disímiles de la historia, y para lograr esta revelación Miguel ha escogido dos condiciones específicas: la bondad y la belleza.

La primera, útil y necesaria porque en ella reside la justicia, el ideal del bien que sostiene la esperanza de una sociedad mejor; la segunda se afirma en la poesía, en un metalenguaje que sintetiza todo el conocimiento adquirido a través de las circunstancias con la atemporalidad con la que el propio espíritu prevalece.

Esta duplicidad no resume queja, angustia, o confusión. Es un manifiesto de combate, es una teoría de guerra, y no precisamente hay que llevar una granada en la mano para ser un soldado. Todo aquel que con su palabra ha defendido la vida, ha validado el proyecto humano en pro de la felicidad común, de la libertad y del amor, es un guerrero. ¿Qué son los poemas si no trincheras en las que poeta resiste?. Al paso de los siglos, cuando otras generaciones se asoman sobre el libro dan fe que desde sus páginas, entre las palabras venidas del tiempo, este poeta nos mira y nos habla resueltamente, nos convoca a su pasión existencial, y nos convence de que pudo vencer al olvido y destruir la nada.

Barnet, aún caminando

Febrero 21, 2015 - 9:30am

Miguel BarnetLa última vez que Miguel Barnet, escritor, poeta, antropólogo vino a Matanzas fue al espacio Miércoles de Poesía que rescató de la memoria cultural matancera el poeta Alfredo Zaldívar.

El memorable hecho ocurrió en la casa donde vivió y murió el poeta y dramaturgo José Jacinto Milanés, en el año de su bicentenario. Hacía un calor insoportable, pero todos lo escuchamos leer poemas inéditos o conocidos. Con maestría concibió casi un perfomance en que las claves de su amplio registro autoral, regresaban a nosotros con la voz, los gestos, las pausas y esos apartes, que en el dialogo teatral se refieren a alguien del público o a todos lo que estaban allí, entre el sopor del verano y las columnas de una casa que ya conocía demasiado de historias alucinadas. Apartes que contribuían a una lectura paralela de una historia íntima y a la vez colectiva, en que podían estar muchos sin sentarse en aquel lugar.

Una poesía que tenía de los mitos que tan bien conoce, de lo cotidiano que vive un hombre, que a veces uno imagina diferente y sin embargo, frente a los lectores y con sus versos extrae con gestos, cargados de signos disímiles y una teatralidad honda y emotiva, las vísceras de sí mismo para dejarlas ante sus pies, como despojos iluminados, deslumbrándonos con la belleza de su sensibilidad, con la potencialidad poética de lo filosófico, lo dramático, lo ético, “que alcanzan un amor implacable” del que habló Eliseo Diego y donde está el mito, todos los mitos (incluidos los contemporáneos) de sus versos, que son tan abarcadores, que a veces se confunden y hacen inatrapables.

Escuchándolo, no podía dejar de ver o remitirme a toda su obra escrita, que va desde el testimonio, la poesía, la novela, hasta el ensayo y el periodismo.

¿Es que Biografía de un Cimarrón, por ejemplo, no es de alguna manera un poema de la nación, un ensayo, una novela que indaga en un ser humano, con sus vivencias intimas de esclavo, cimarrón, mambí, mientras nos revela un país en diferentes etapas de su historia y ese país, a veces nos parece que vuelve a nacer mientras leemos o nos hace nacer, siendo otros, mientras seguimos fervientemente leyendo? ¿Es que Oficio de Ángel, una de sus novelas carece de la fuerza vital de lo testimonial y lo poético? ¿No es esta novela un ensayo sobre una porción de la historia de un país, vista con la agudeza de quien observa lo que le rodea, con la experiencia erudita, la sensibilidad y un don concedido que lo hace distinto en el panorama literario de la nación, sin dejar de beber en el legado de muchos maestros de la tradición literaria, entre los que se incluyen Fernando Ortiz, Lydia Cabrera, José Martí, Heredia, Lezama Lima, Nicolás Guillén?

Tórtola mía, un homenaje a Milanés

Febrero 21, 2015 - 3:53am

José Manuel EspinoComo un homenaje al bicentenario del nacimiento del escritor romántico cubano José Jacinto Milanés, concibió José Manuel Espino su obra “Tortola mía”, que recibió el Premio de Dramaturgia para niños y de títeres Dora Alonso 2014, otorgado por la casa editorial Tablas-Alarcos, del Consejo Nacional de las Artes Escénicas.

“Tomando como punto de partida el poema «La fuga de la tórtola», mi obra propone una recreación de la infancia de Milanés, donde aparece junto con algunas personas importantes en vida durante; que yo conozca, no ha habido antes ningún acercamiento al Milanés niño, al menos así, de forma explícita, desde una perspectiva histórica”, comenta Espino.

“Tortola mía”, concebida para teatro de sombras en una zona y en otra para teatro de títeres, también rinde tributo al importante dramaturgo cubano Abelardo Estorino, “es una relectura de su teatro, de la manera tan enjundiosa con que él ha abordado la figura de Milanés”.

Esta es la cuarta pieza teatral, precedida por Chico (Editorial Gente Nueva, 2004), Verde que te quiero verde (Letras Cubanas, 2010) y De las sin par aventuras del Guajiriquijote y su escudero Calvipanzón (Gente Nueva, 2011).

“Hay un factor común en todas: han sido concebidas como homenajes. Chico, al cine mudo; Verde… a Lorca y a los hermanos Camejo; De las sin par aventuras, al Quijote; y ahora “Tortola mía”, a Milanés y a Estorino”, confiesa el autor.

Sobre “Ronda de los suspiros” y los desafíos del álbum-ilustrado en Cuba

Febrero 21, 2015 - 2:30am

l escritor José Manuel Espino (1966) y el ilustrador y diseñador Abdel de la Campa Escaig (1985) resultaron ganadores del Premio La Edad de Oro 2014 en el género álbum-ilustrado con la obra “Ronda de los suspiros”.

Espino ya había asumido una experiencia de este tipo, Abdel no, pero ambos consideran al álbum-ilustrado un reto estético y una singular manera de comunicarse con el público infantil, sobre todo en los tiempos contemporáneos, cuando la imagen ha tomado un lugar tan preponderante.

Coinciden además en un presupuesto esencial: este tipo de textos tiene un concepto propio, muy bien definido, que suele ser ignorado por completo o confundido con casos como el del libro ilustrado. Según piensan, el álbum-ilustrado surge no por partes sino como un todo, y siempre pensando en la visualidad como fin.

“Ronda de los suspiros”, que la Editorial Gente Nueva publicará este año en un formato de 21 cm x 27 cm, está conformado por un breve cuento escrito en versos y catorce ilustraciones —desplegadas a doble página—, a las cuales se añade la correspondiente a la cubierta.

José Manuel Espino es uno de los autores más significativos dentro de la literatura infantil y juvenil cubana actual. Numerosos premios avalan su extensa obra literaria, que comprende libros como El cartero llama tres veces; Laberinto; El próximo circo; El libro de Nunca-Jamás y Alí Babá y las 40 ilusiones.

Graduado en el Instituto Superior de Diseño en 2009, Abdel de la Campa Escaig se desempeña en la actualidad como ilustrador de Ediciones Matanzas y ha realizado colaboraciones con otras editoriales cubanas como Gente Nueva, Oriente, Abril y Vigía.

Yanira Marimón: Es un reto social despertar el interés de los jóvenes por la lectura

Febrero 21, 2015 - 2:18am

Tocar las puertas del cielo. Yanira MarimónLa escritora Yanira Marimón, quien dará a conocer en la XXIV Feria del Libro Cuba 2015 la noveletapara adolescentes y jóvenes Tocar las puertas del cielo (Ediciones Matanzas, 2014), estima que “es un enorme reto social lograr que la lectura esté entre las prioridades de los niños y adolescentes, lo que resulta imprescindible para su formación y, sin embargo, no siempre se consigue”.

“Los tiempos actuales son complejos, existen numerosas opciones que acaparan la atención de los muchachos y se presentan como fuertes oponentes del libro y la lectura; desde mi experiencia personal, lo que veo en mi casa con mis hijos, en primer lugar están los juegos o los materiales audiovisuales que tanto abundan. ¡Quedan atrapados horas y horasfrente a la computadora o a la televisión! De eso, y no del más reciente libro que han disfrutado, es de lo que generalmente comentan entre sí los niños en la actualidad.”

“Pienso que la sociedad debe preocuparse más en ese sentido, buscar maneras de que la lectura también encuentre un espacio entre ellos, que sea parte de su cotidianidad, y así pueda contribuir a su formación. Esto tiene que asumirse desde un esfuerzo múltiple, donde aparecen como protagonistas fundamentales la familia, el sistema de educación, las instituciones culturales y los medios de prensa, entre otros.”

“¿Los escritores? Sí, también tenemos una misión importante: la de concebir libros que les resulten extremadamente atractivos. Se trata de lectores rigurosos, implacables. Y además tienen características muy específicas. En lo que se escribe para ellos exigen sabiduría, poesía, pero también simpatía, perspicacia, cierto dinamismo y además la verdad. Nada de paños tibios, de vendas. Siempre la verdad. Pienso que resulta esencial que ellos piensen sobre todos los sucesos de la vida, en sus causas y consecuencias”

Algunos modos de recorrer Matanzas

Febrero 21, 2015 - 2:14am

Revista Matanzas (La imagen pertenece a una edición anterior)El poeta es, también, un héroe. En un parque de la ciudad se levanta aquella estatua que lo inmortaliza, una calle importante es bautizada con su nombre, y a dos siglos de su nacimiento todavía se le vitorea, todavía se leen sus versos, todavía se tiene entre nosotros vivo, palpitante. “Héroe es todo el que sustenta un esfuerzo que excede de la común medida humana”, decía el ensayista Jorge Mañach.

El poeta Roberto Manzano ha llamado la atención sobre la hazaña que implica el hacer uso de la palabra con el fin de cristalizar, de eternizar toda una época, todo un estado de subjetividades, de emociones sociales. Ha mostrado asombro ante su capacidad de dar una “unidad de medida”, de materializar esos procesos que son en primer lugar flujo espiritual. Desde la palabra, desde la increíble tridimensionalidad síquica que con esta se adquiere, es levantada la vida en todas sus dimensiones.

He recordado estas ideas acerca del poeta como héroe, de los valores “utilitarios” de de la poesía, de la palabra, pensando en su relación con un impactante ensayo que recoge la revista Matanzas, en su último número, el tres, correspondiente a los meses de septiembre a diciembre de 2015. El texto es de Gastón Baquero, se titula “La poesía como problema”, y es el adelanto de una exquisita selección de la obra ensayística de este autor que, preparada por Alfredo Zaldívar, Ediciones Matanzas presentará durante la próxima Feria del Libro.

En este ensayo, en esta primicia que nos ofrece la revista, Gastón Baquero busca la esencia de la poesía, que, a su juicio, es “una consciente —o inconsciente— imitación textual del ímpetu divino”, y debe permitir “Que veamos lo que está detrás de lo que vimos, y que no repitamos, como si fuera un límite de los objetos y de las sensaciones, aquello que hasta ayer nos fue familiar”.

Menciones en el concurso debate Provincial José Jacinto Milanés en su Bicentenario

Febrero 21, 2015 - 2:13am

Matanzas. Menciones Bicentenario de MilanésLos amigos de mi hijo han empezado a marcharse.
Los amigos de mi madre han empezado a Morir*

Los amigos de mi hijo han empezado a marcharse,
a habitar otros sitios bajo otro sol, otros
lugares donde nunca será igual la intensidad
de la luz.
Se marchan los amigos de mi niño como lo
hicieron los míos cuando tenía su edad. Y no
sé cómo ensañarlo a entender las lejanías, el
paso breve de los otros.
Los amigos de mi madre han empezado a
morir, calladamente, a destiempo, como casi
todos los eventos memorables, que suceden
antes o después de lo previsto.
Se mueren los amigos de mi madre como
morirán los míos de aquí a algunos años.Y
será igual, a destiempo, porque nunca
son propicias las despedidas.
Mi madre y mi hijo se van quedando más solos.
Hay algo que los junta a pesar del tiempo, la
eternidad que se vuelve distante, menos creíble.
Los amigos de mi hijo han empezado a marcharse.
Los amigos de mi madre han empezado a morir.
Y no sé cómo explicarles a ambos, y que lo
entiendan, que los dos actos son una misma cosa.

Yanira Marimón

*1era mención

Raúl Flores y La chica más hermosa del mundo

Febrero 21, 2015 - 2:11am

La chica más hermosa del mundoUn raro lirismo, cierta melancolía, ironía y humor caracterizan la escritura de La chica más hermosa del mundo (Ediciones Matanzas, 2014), volumen de cuentos para jóvenes del narrador cubano Raúl Flores Iriarte.

La chica más hermosa del mundo será presentado durante durante la XXIV Feria Internacional del Libro, Cuba 2015, en el complejo Morro-Cabaña, en la sala Alejo Carpentier, el día 18 de febrero a las 12:00 m., junto con otros títulos de Ediciones Matanzas.

El volumen está integrado por nueve narraciones breves, donde cobran vida en nuestros espacios cotidianos, con perfecta naturalidad, con total verosimilitud, seres extraordinarios como ángeles, sirenas, dragones o unicornios.

La escritora Yanira Marimón se ha mostrado asombrada “por la exacerbada imaginación del autor en estos tiempos en que pareciera que no hay nada más que inventar, y donde casi todas las temáticas que se abordan dentro del género me parecen manidas”.

En este libro, que mereciera el Premio José Jacinto Milanés 2013 en la categoría de literatura infantil y juvenil, Yanira Marimón también resalta “el equilibrio entre la fantasía y un lenguaje dinámico, apropiadísimo para los tiempos que corren”.

Raúl Flores, uno de los más importantes autores de la narrativa para adultos en Cuba, dice que se trata de su primer libro para este tipo de público y que le fue saliendo lentamente, casi sin proponérselo.“Su gestación fue en verdad muy larga. El cuento inicial lo terminé en 2004; el último, en 2013. El ritmo fue de casi un cuento por año. El primero se lo di a leer a una amiga y ella me dijo de pronto: «Esto parece un cuento para niños, ¿por qué no escribes cuentos para niños?». Le respondí: «No sé cómo se hacen». Y te aseguro que en cierta forma todavía lo desconozco.

Guateque con Néstor Ulloa

Febrero 20, 2015 - 10:45am

Museo Palacio de JuncoCuando un poeta le gana la batalla al tiempo y
queda más allá de su muerte física,
eso quiere decir que está enraizado en la verdad
y en la pureza de los altos ideales.

Ricardo Vázquez

Néstor Ulloa Rodríguez es un poeta que se ha quedado aprehendido en la exaltación de un pueblo. Nació en la ciudad de Matanzas el 18 de marzo de 1920, y en medio de la pobreza vivió su niñez y juventud en una finca del municipio Limonar. Las malas condiciones reinantes, las injusticias sociales y las limitaciones económicas propias de su estatus social, despiertan una inquietud poética que florece desde los primeros años.

Se aproximó a los grupos literarios de Matanzas con una incipiente décima inspirada en el hombre del campo y la ciudad que asentía su propia formación. En los años finales de la década del 40 del siglo XX ya apuntaba hacia un vertiginoso desarrollo con un sello inequívoco en su expresión. Supo adornar jocosamente imágenes elaboradas desde sus vivencias. Aprendió con premura, mostró a diario sus avances, atesoró mucho en materia de poesía y no lo restringió. Aportó a los poetas matanceros de entonces.

Situó la décima en función de preocupaciones muy cubanas, que en esos momentos precisaban hallar una vía para transitar con integridad. Fue hábil al mostrar una mirada de la existencia del pueblo, sin simulaciones, sin artificios. Concibió sus poemas con guajiros y obreros, colmados de saludos y sonrisas, de sufrimientos y anhelos. Desde ahí se erguía el secreto de su legado.

La consistente proceridad de Juan Gualberto Gómez*

Febrero 20, 2015 - 10:19am

Juan Gualberto Gómez (Sabanilla del Encomendador, Matanzas, 1852 – La Habana, 1933) se aparecía de vez en cuando por el habanero Club Atenas, donde solían reunirse personalidades de la raza negra. A su llegada lo recibían con alborozo pero también con profundo respeto. Era 1929 o 1930. Protagonista de momentos gloriosos de la historia de Cuba y considerado uno de los hombres más influyentes del panorama político republicano, es obvio que proyectara cierto halo de distinción.

Acaso en el Club Atenas Juan Gualberto frunciese repentinamente el seño. Quizás, después de echar un vistazo en aquel lugar público, le habría parecido atisbar una presencia que le ensombreciese el ánimo: cierto contendiente que lo atacara desde la prensa, con aquellas caricaturas o escritos que lo satirizaban y lo demeritaban injustamente. Pero no le duraría demasiado la incomodidad, aquello no podía ocurrir en el Atenas, donde siempre él despertaba tanto fervor entre sus asiduos, donde no tenía cabida ese tipo de elementos.

Juan Gualberto entraría ya sin reservas, saludaría sonriente a un lado y a otro, y, como era costumbre, después que se acomodara, todos callarían solemnemente para que él empezara a hablar, “primero en voz baja, apenas perceptible, y enseguida con viva animación y lleno de tono”.2 El gran orador que era tomaría el control de la concurrencia, se desplazaría de un registro grave a una nota de humor y, muestra de su amplia cultura, abordaría con fluidez numerosos temas, aunque sus preferidos eran la política y los sucesos históricos del pasado.

Hay otros elementos que van más allá de la palabra y debían tener “un efecto sugestivo” en el auditorio, que en general acababa por asumirlo como alguien “de misteriosa atracción”:3 su mirada incisiva, detrás de los espejuelos, el refinamiento y la sobriedad de sus modales, así como su característica melena, que resaltaba mucho, y tal elegancia en el vestir que Sanguily lo había llamado el Petronio moreno. Asimismo, ya como detalle de fondo, habría que imaginarlo con una copa de vermut —la única bebida alcohólica que tomaba— servida en la mesa, fumando alguno de los cinco habanos que invariablemente colocaba en su tabaquera antes de salir de la casa, y no lejos de él, su infaltable paraguas.

Camino al funeral de Quesada y Aróstegui1

Febrero 20, 2015 - 3:46am

Juan Gualberto G.Juan Gualberto Gómez pronunciaría las palabras de despedida de duelo de Gonzalo de Quesada y Aróstegui, quien falleciera en Alemania, donde se desempeñaba como embajador. Sus cenizas arribaron a Cuba en 1919 e iban a recibir enterramiento en el cementerio de Colón, en La Habana.

La comitiva oficial que llevaría a cabo este acto solemne se desplazaba en un numeroso grupo de automóviles. La mayor parte de ellos eran muy lujosos, de último modelo, y contrastaban con la modestia del medio de transporte alquilado en el que iba Juan Gualberto.

En medio de su proverbial honradez, él nunca había contado con recursos para comprarse un auto propio. Tomaba ómnibus como un ciudadano cualquiera y en momentos especiales como aquel, a lo que más podía aspirar era a contratar los servicios de un chofer llamado Manuel, dueño del Ford bastante pasado de moda en el que viajaban hacia el cementerio de Colón.

Durante el trayecto, en cierto momento, un policía de tránsito los hizo detener. Juan Gualberto pensó que era solo una breve parada para realizar ajustes en la marcha de la comitiva. Pero se percató alarmado de que ellos habían dejado de avanzar y la comitiva se alejaba a toda marcha.

De inmediato, Juan Gualberto le pidió a Manuel que le preguntara al policía de tránsito qué pasaba. Así lo hizo el chofer y la respuesta que le dieron fue que se encontraban dándole paso a la comitiva oficial del entierro, a la que los viajeros del vetusto Ford no parecía pertenecer, por el aspecto “poco distinguido” del vehículo.


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