Lolo Soldevilla en VigíaAl quehacer artístico de Loló Soldevilla ha dedicado su último número La Revista del Vigía, la cual, con su peculiar manufactura e iluminación a mano, se dio a conocer recientemente en la ciudad de Matanzas.

La obra de Loló sirve de inspiración al diseño de la revista, que establece un diálogo entre zonas de su creación: el dibujo figurativo y el abstraccionismo —al que se hace alusión mediante elementos que ella manejaba en sus propuestas de este tipo—. También aparecen fotografías con el rostro de la creadora en diversas etapas de su vida.

Por otro lado, se hacen públicos algunos apuntes personales (“Notas de la agenda”, según ella) que datan de 1954, en París, y se presentan dos cuentos escritos por Loló: “Nativa de Argel” y “Casa Cuba”.Loló Soldevilla (Dolores Soldevilla Nieto) fue pintora, escultora, dibujante, grabadora, periodista y escritora cubana. Se considera entre las más significativas representantes de la corriente abstracta geométrica y del cinetismo. Resultó una gran promotora del arte cubano, dentro y fuera de la Isla.

La revista, en este número 32, también tiene entre sus atractivos la presencia de más de una decena de poetas, entre los que destacan los cubanos José Kozer, Luis Lorente, Ángel Escobar, Yanira Marimón, Daniel Díaz Mantilla, Oscar Cruz, Abel González Fagundo y el turco Adnán Ozer.

En narrativa se reúnen cuentos de María Elena Llana, Norge Céspedes y Mae Roque, así como el fragmento de una novela que prepara Alfredo Zaldívar, a partir de la vida de Seboruco, un personaje popular que vivió en la ciudad de Matanzas entre finales del siglo XIX y principios del XX.

Esta publicación también recoge un acercamiento de Cristián Gómez Olivares al libro de versos Nada tiene que ver con el amor, de la chilena Verónica Jiménez, y una valoración de la obra narrativa de la cubana Mylene Fernández Pintado, a cargo de Mylena Súarez. Mabel Cuesta, por su parte, dio a conocer la crónica “Ybor City: estación desconocida”.

El crítico Alan West entrega a las páginas de esta revista un artículo sobre María Magdalena Campos Pons, nacida en Matanzas y en la actualidad residente en Boston, quien problematiza “sobre cuestiones de arte, identidad, raza e historia”, a partir de “medios como la fotografía, la pintura, el video y la instalación”.

La Revista del Vigía, fundada hace 22 años, es dirigida en la actualidad por la poeta y editora Laura Ruiz, y cuenta con el diseño de Rolando Estévez, quien en esta ocasión empleó materiales como yute, tejidos de poliéster, cartón acanalado, madera, aserrín, papel craff, entre otros.
 


Por: Norge Céspedes