Lidia CabreraA la vida y obra de Lydia Cabrera (1899–1991), relevante etnóloga, investigadora y narradora cubana, se aproxima un libro que reúne varios materiales de carácter testimonial y ha sido publicado por Ediciones Vigía, en la ciudad de Matanzas.

El volumen se titula Lydia Cabrera en su laguna sagrada y ha sido escrito por Natalia Bolívar Aróstegui y Natalia del Río Bolívar, quienes aseguraron que así rendían homenaje a esta figura, vital para el entendimiento de la cultura africana en la Isla, tema al cual dedicara unos treinta libros, entre ellos El monte y Cuentos negros de Cuba, acaso los más famosos.

El texto cuenta con prólogo de Reynaldo González, una “Aclaración necesaria” de Zoila Lapique, así como su bibliografía activa, un glosario comentado y textos críticos dedicados a su obra por diversos autores cubanos: José María Chacón y Calvo, Gastón Baquero, Enrique Labrador Ruiz, Lino Novás Calvo y Rafael Suárez Solís, entre otros.

En el prólogo, Reynaldo González comenta que varios capítulos del libro “reconstruyen los andares de Lydia Cabrera, los sitios donde acopió informaciones y que le impregnaron el ánimo, las zonas donde vivían sus informantes (…) La evocación se mezcla con los mitos que nadie como ella contribuyó a develar, los dioses tutelares del panteón yoruba de Cuba, y es como si escucháramos rumores de bembé, el percutir de los tambores que los convocan para compartir su bondad y rigor”.

Por su parte, Zoila Lapique se refiere la importancia de tres textos que constituyeron el inicio de este volumen y son en cierta forma su columna vertebral: “Tributo necesario a Lydia Cabrera”, “La oralidad en Lydia Cabrera” y “El eco de los tambores”, a los que añade el artículo “La familia Tarafa”, familia que tanto significaría para la obra de Lydia Cabrera.

Durante la presentación de este título, que tuvo lugar en la sede de Ediciones Vigía, Natalia Bolívar Aróstegui reconoció que habían emprendido su escritura “con la idea de saldar viejas deudas, desde aquella que viene por el tanto tiempo que su nombre permaneció en nuestro país injustamente olvidado, apartado, en silencio, hasta una de naturaleza más personal”.

“Desde que yo era muy joven, Lydia fue para mí una maestra, una guía, y fue sobre todo ella quien me llevó más de la mano en las investigaciones de campo; me recuerdo todavía con diecinueve o veinte años cuando la acompañé en dos ocasiones al central Cuba, en el actual municipio de Pedro Betancourt”, contó Natalia.

“El Cuba pertenecía a la familia Tarafa, y allá iba Lydia Cabrera; allá se convocaban reuniones donde participaban los antiguos esclavos, los llamados negros de nación que pertenecían a aquel central o radicaban en poblados cercanos, y que iban a llevarle sus ofrendas a las distintas deidades en la laguna sagrada de san Joaquín, que quedaba por aquel sitio.

“De esos encuentros se nutre buena parte de la obra de Lydia Cabrera. De allí salió mucho material que luego se integraría a El monte, y de hecho, dedicó todo un libro a aquellas experiencias, titulado La laguna sagrada de san Joaquín. Es muy importante mencionar también que propició la grabación de trece discos con cantos religiosos, un verdadero y exclusivo tesoro, lo que nos queda más firme de lo que había en los años cuarenta y cincuenta”.

Lydia Cabrera en su laguna sagrada fue editado por Agustina Ponce y cuenta con diseño y dibujos de Frank David Valdés. Para la realización de este libros se emplearon papeles blanco, Kraft, ecológico de diferentes texturas y gramajes, así como cortezas de árboles de Pedro Betancourt.

Pintora, escritora y etnóloga, Natalia Bolívar Aróstegui es una de las grandes conocedoras de las religiones afrocubanas, tema sobre el cual ha escrito numerosos libros, como el famoso Los Orishas en Cuba. Con Natalia del Río Bolívar, su hija, ha publicado en coautoría  varios libros.


Por:  Norge Céspedes