Sobre Maniobras en el plano (*)

CartelesEl artista gráfico, tanto el que se dedica al cartel artístico, como el que incursiona en el arte del libro, que no solo promueve una imagen, si no que debe supeditar su labor a la función promocional de determinado suceso social y cultural, y poner su talento y creatividad en función de… tendrá que exacerbar sus capacidades para, en estos tiempos de revolución visual, lograr esa síntesis armónica que precisa claros conceptos divulgativos y altos valores plásticos.

A estos criterios parece estar atento el diseñador Johann E. Trujillo, quien antes de sumirse  en el mundo del póster, ya había tenido arduo entrenamiento en el diseño del libro, que sabemos requiere de una labor intelectiva bien afín al diseño de carteles, aún cuando sus lenguajes (visualidad, concepción) sean tan distintos.

Su labor inicial en Ediciones Vigía, donde realizó diseño e ilustraciones para libros de todos los géneros y para la revista infantil de esa editorial, incentivó en él la búsqueda de recursos y soportes que, en otros medios no artesanales, vendrían a tener un valor otro y ayudarían a conformar esa individualidad que yo prefiero llamar poética.

A pesar de su juventud, su autor exhibe ya una trayectoria de 12 años en la gráfica (libros, plaquetes, discos, programas de mano, invitaciones, carteles de formatos que llegan a la gigantografías, así como diseños de stand, escenografías, ambientaciones...)

Los valores de esta intensa labor radican en su diversidad y aun mismo tiempo en su unidad de estilo. Apropiándose de la mejor tradición cartelística cubana, del arte del libro y conociendo sus distintos medios de impresión, —también ha sido impresor, desde el mimeógrafo hasta las técnicas digitales que hoy ya conoce—, se ha reafirmado, incluso en los carteles y libros de temas infantiles o destinados a los niños, en el uso del negro, de las escalas de grises y en colores casi desterrados de la creación infantil, como las gamas de ocres y sepias. Carteles y libros que se alejan del colorido artificioso con que se pretende adornar todo lo referente a los niños.

Luego de aquellos inicios en el libro artesanal, obra que no ha abandonado nunca, el encuentro con la plástica y la gráfica europea, sobre todo la española, combinando estudios de diseño y trabajo en medios para él entonces nuevos, van a aportar a su formación un bagaje que vendría a cuajar en dos labores paralelas que realizará a su regreso a Cuba, en Teatro Papalote, asumiendo la gráfica de la compañía y en Ediciones Matanzas, donde despliega una labor ya reconocida con importantes premios.

Johann E. TrujilloDesde el año 2000 en que la creación de editoriales en todos los territorios de Cuba propició la producción de libros con medios digitales, la improvisación en cuanto a diseño ha sido orden del día, donde cualquier informático con dominio de ciertas herramientas ha pretendido ser diseñador, aun cuando esté lejos de la más elemental percepción artística, y del intelecto necesario para trasmitir con eficacia un hecho cultural que puede tener complejas aristas.  Johann E. Trujillo ha demostrado, con su labor en Ediciones Matanzas, que no se trata de medios pobres o austeros, sino de conocerlos y trabajar en función de ellos, con intuición y sabiduría y desplegando imaginación y gusto.

En tiempos que la gráfica parece ser devorada por los medios, y que el artista gráfico pretende suplantarse por la chatez de algún intruso, la breve muestra de la obra gráfica de Johann que hoy inauguramos, reafirman al libro y a la cartelística como auténticas manifestaciones del arte, que los hombres tenemos el compromiso de preservar.  

(*)Palabras de inauguración de la muestra, Colón, 8 de abril del 2008

Por: Alfredo Zaldívar

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MUESTRA DE CARTELES DE JOHANN ENRIQUE TRUJILLO