Miguel Terry ValdespinoLos relatos de Miguel Terry Valdespino abordan la presencia de esos personajes que, en el lugar de los desfavorecidos, echan garras a la adversidad para dar un giro diferente al cruel destino.
Con su libro No me hables de la ira1  (Premio Literario Félix Pita Rodríguez 2009), el narrador permite adentrarnos en la sicología de sus protagonistas, —una actriz “mediocre”, la niña superficial, el hombre que de niño fue violentado por la burla...— quienes intentan vencer los límites de su historia personal. Ofrecemos uno de sus cuentos, donde la verdadera intención de uno de sus actantes no se malogra, sino que es expresada como desconcierto en el desenlace de la historia.

Por: Osmán Avilés

 

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La Canaria

Charly Muguercia me golpea en el estómago y tú quedas serio, papá. Muy serio. No te asustes, papá, que mi estómago es de piedra y Charly siempre ataca del mismo modo.

 

Es muy fuerte; pero es bruto. Y los brutos siempre pierden. «¡Cojones, pinga, reviéntalo!», grita Perico desde mi esquina. Charly viene hacia delante, confiado, y lo espero. Mi puño le aplasta la nariz. El mismo centro de la nariz. Lo estremezco. Retrocede. Ya está perdido. ¿Era esto, papá, lo que tú querías? Ya no soy la Canaria, la burlita de todos en la escuela, sino el Mulo, el mejor boxeador de 36 kilogramos en el área de boxeo del profesor Perico. Se lo hice saber a Marcos Julio, tres semanas después de que tú me llevaras adonde estaba Perico, porque mamá te contó que a mí sólo me gustaban las cosas de hembras y que los niños de mi aula me estaban trajinando. «Repíteme, Marquitos, lo que me dijiste». «Que tú eres una puta, que naciste maricón , y por eso te decimos la Canaria». Entonces le clavé el puño en los dientes y por poco la sangre llena un cubo. Se acabó por fin el miedo. Ahora el miedo voy a ser yo. El Mulo no tiene miedo. Y tú, papá, tampoco me asustas con esa cara siempre tan seria. Por eso he sacado un creyón rojo y unos aretes que a mamá le gustan. Y ahora estoy frente a ti, con un odio que me duele en la barriga, y he dejado de ser el mejor de 36 para ser, como decía Marcos Julio, La Canaria. Ya me paro frente a ti. No hablo. Tú sacas la cabeza de un libro y me miras serio. Y ni siquiera te asombras. Después sonríes y me dices: «Hice la parte que me tocaba: ya te enseñé a defenderte. Pero ese creyón tan rojo no te queda bien... Quizás el que te pegue sea el naranja».

 


       
Miguel Terry Valdespino (La Habana, 1963). Narrador, poeta y dramaturgo. Licenciado en Periodismo por la Universidad de La Habana. Miembro de la UNEAC y la UPEC. Tiene publicados los siguientes títulos: Ángeles y cenizas (Teatro, 1992)

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1 Miguel Terry Valdespino: No me hables de la ira, Editorial Unicornio, La Habana, 2010.