En días pasado se inauguró en la Sala Polivalente de la galería Pedro Esquerré la exposición fotográfica Las marcas que deja la vida, del joven artista Ernesto Millán.

La muestra está compuesta por dos series o foto-ensayos: 

Convivencia, con la cual Ernesto obtuvo el primer premio en el salón Provincial de Fotografía y Las marcas… que recibió mención en el Evento Roberto Diago Querol, en su edición del 2006.

Ernesto Millán se vuelca hacia la imagen e intenta atraparlo todo, o casi todo, con su lente: tristeza, desolación, dolor, desamparo, miedo, indiferencia o asombro.

 “El artista representa en sus piezas iconos propios de la sociedad de consumo, juega con ellos y los sitúa en posiciones ocurrentes donde, muchas veces, se encuentra el mismo”- argumenta en sus palabras al catálogo Niurys Latorre, quien es además responsable de la curaduría.

Entre Las marcas… y Convivencia se establece la línea divisoria que va de la fotografía preparada o montada en estudio a la foto “de calle” que trata de captar un instante de la vida. En estas obras es evidente la impronta de artistas como René Peña o Ramón Pacheco Salazar.

En su conjunto, la exposición resulta sumamente abierta por la gran cantidad de temas, de ángulos conceptuales que propone. A través de estas fotos tenemos la oportunidad de ver el proceso de definición, la búsqueda de un estilo propio: la creación haciendo al creador.

Quizás sea esta oportunidad para mirar en el alma del artista lo más interesante de la muestra.


Por: Giselle Bello

Tomado de: http://www.atenas.cult.cu