Dulce María LoynazUna novela italiana traducida por la relevante poeta cubana Dulce María Loynaz, y que no había sido publicada hasta la fecha, será dada conocer este año por Vigía, casa editora de la ciudad de Matanzas.

Se trata de la obra Ella no responde, de Matilde Serao, que Dulce María trasladó del italiano al español entre 1938 y 1941, y había permanecido inédita entre la papelería que ella le entregara a su amigo Aldo Martínez Malo, quien en cierta oportunidad hizo referencia a esta traducción de la Loynaz.
 
Después que el Ministerio de Cultura adquirió de la familia de Martínez Malo parte de esta papelería, la investigadora Zaida Capote encontró el original de la obra, en dos tomos mecanografiados, y escribió un ensayo que sirve de prólogo a la edición de la novela que Vigía presentará en breve.
 
Dulce María Loynaz (1902-1997) es una relevante figura de la literatura. Recibió importantes premios y honores, entre los que se destacan el Premio Cervantes en 1992, la Orden de Alfonso X el Sabio en 1947, y la Orden de Isabel la Católica de periodismo, así como en Cuba recibió la orden cultural Félix Varela y el Premio Nacional de Literatura.  Marcó un hito dentro de la poesía, donde publicó libros como  Juegos de agua,  Poemas sin nombre, Últimos días de una casaPoemas náufrago, entre otros. También dio a conocer libros notables en otros géneros: Jardín (novela), Un verano en Tenerife (libro de viajes) y muchos más.
 
Matilde Serao (1858-1927) escribió más de 50 novelas y en una ocasión fue candidata por su país al premio Nobel de Literatura, sin que finalmente llegara a recibirlo. Se conoce también como una destacada periodista, que fundó y dirigió importantes publicaciones periódicas en su país.
 
Ella no responde, novela epistolar, presenta una historia romántica, un amor que nunca llega a concretarse. Pablo, de unos 30 años, escucha cantar a Diana Sforza, una hermosa joven, y queda prendado. Le envía cartas (las que en definitiva conforman la novela), que ella nunca responde; le envía flores. Incluso, después que Diana se casa con otro hombre, él la sigue anónimamente por varios países... hasta que sobreviene un final al más puro estilo romántico...
 
En el ensayo introductorio, Zaida Capote plantea que la novela estéticamente no es una obra de grandes alturas, destacable, como para que motivaran a Dulce María a llevar a cabo su traducción. Pero recuerda que en cierta ocasión la escritora cubana manifestó que había emprendido esta labor a partir de cierta cercanía emocional que sentía con la trama que abordaba.
 
La prologuista hace además otro señalamiento significativo: dice que Ella no responde “alimentó de algún modo sutil la escritura de Jardín”, la celebrada novela de Dulce María, y menciona numerosos puntos de contactos desde su espíritu romántico, desde los conflictos de sus personajes, hasta la propia estructura concebida en ambos casos a modo de cartas.
 
La edición de este libro estuvo a cargo de Laura Ruiz. El diseño lo asumió Mayra Alpízar, quien empleó papeles blancos, craff y ecológico, así como recursos textiles y otros elementos para desarrollar su propuesta visual.
Fundada en 1985, Ediciones Vigía se caracteriza por producciones totalmente manufacturadas, esgrafiadas, confeccionadas con papeles de desecho, materiales rústicos, iluminadas a mano y en tiradas de doscientos ejemplares.
 
Es tan peculiar el diálogo entre texto y diseño gráfico, que sus libros se convierten en verdaderos objetos de arte codiciados por instituciones públicas o coleccionistas privados del mundo.

Por: Norge Céspedes