Pacto de no agresión. Yampier BáezQuien ha conocido la obra de Yampier Baéz sin dudas concordará conmigo en que este es el momento en que comienza a transitar un camino propio.

Criticado y bendecido, hincó su  bandera en  la encrucijada de la visualidad que lo antecede y, a través de los años, ha ejercitado su talento y oficio indiscutibles en la necesidad de una búsqueda ideo-estética permanente. Exigente desde lo impecable, ha lidiado con las estrategias propias de su tiempo sin perderse, y hoy nos presenta en la madurez  plena  de su  eclecticismo, un grupo de obras que enfocan sobre nuestra realidad contextual.A pesar del atractivo visual, la aparente ingenuidad es un recurso discursivo para enfrentarnos a los matices de la paradoja y sus consecuencias. Es así como valida la ironía parapetada tras la sutileza que portan la monocromía , el significado de las firmas africanas, la textura visual, o el uso de  elementos aislados que encierran lecturas heredadas de nuestra amalgama cultural.

Podemos asegurar entonces que su nostalgia evidente no compite con su compromiso de creador residente, conciente de su misión de ser juez y parte de una sociedad que, desde lo individual, se concreta en el arte que produce. Yo apuesto por él, hombre sensible e inteligente, y me dispongo a apreciar desde mi ventana el panorama que emerge de sus mutaciones. ¿Moraleja?... vale la pena ser testigos, pues la poesía no está  en detenerse a contemplar el árbol caído, sino en descubrir que algunas hojas verdes le han salido. 

 
---- palabras de presentación de la expo


Liset Ramos Molina.


MUESTRA DE LA OBRA DE YAMPIER

Entoto. Yampier Baéz


 

 Munsano. Yampier Baéz

 


 Engo. Yampier Baéz

 


 

 Omalembe. Yampier Baéz