PartidaArribar a dos décadas de vida artística es sin dudas motivo suficiente y punto de partida para el recuento. El viejo tango argentino afirma que 20 años no es nada pero en el caso de la trayectoria creadora de Juan Carlos Pérez Balseiro (Ceiba Mocha, Matanzas, 1971), que en este 2010 llega a tal aniversario, ha significado un arduo y fructífero camino.

Previamente a su etapa de estudiante en la Escuela Provincial de Artes Plásticas de Matanzas (1984-1987), Balseiro participa en el Salón de la Gráfica 26 de julio de 1983 obteniendo un importantísimo premio en pintura como anuncio de un futuro promisorio. Los salones provinciales organizados por Centro Provincial de Artes Visuales de Matanzas que hasta 1991 se denominaron El arte un arma de la revolución y luego, Roberto Diago Querol, fueron espacios de confrontación propicios para que Balseiro madurara una conciencia creativa más constante.

Iniciándose la década del 90 del pasado siglo, después de haber cursado la Escuela Nacional de Arte (ENA) Balseiro con el brío de los recién llegados se agenciaba importantes espacios de promoción, nacionales y provinciales, que le fueron colocando entre los más destacados artistas del momento.
 

Como fiel exponente del arte cubano contemporáneo por la manera de asumir la experimentación, lo lúdicro, lo efímero y obviamente adoptando presupuestos del arte conceptual, la obra de Balseiro es intensa, cuestionadora y perfectamente diferenciable del resto de los miembros de su generación por la manera en que ha consolidado y definido un estilo propio, que le debe sobremanera a los lineamientos estéticos y formales que se fueron fraguando y terminaron por imponerse en la década del 80. Con este ímpetu novedoso y de ruptura, y el devenir de los años, este osado e intrépido artista se ha perfilado como un gran pintor, dibujante, instalacionista y escultor. Toda su destreza técnica la ha concretado en varios proyectos, los más interesantes a mi juicio han sido Limpiándome un poco (2000), Prefiero hundirme en el mar (2000) y Mi condición de montaña (2003) este último en mi modesta opinión el más elaborado, acción plástica ejecutada en las canteras de Aguacate en la provincia Habana y que constituye una reflexión en torno a la función del arte y su eficacia y permanencia fuera de los espacios habituales. En todos evidencia sus búsquedas, indagaciones y preocupaciones existenciales y en los que salta a la vista una constante: la indisoluble relación del hombre con su entorno natural y social y desde el punto de vista formal el regodeo en lograr un producto de excelente factura.

La creación artística más reciente de Balseiro ha estado insertada en el trabajo comunitario desplegado por la Brigada Marta Machado dirigida por el también artista Alexis Leyva Machado, Kcho. Desde el primer momento de constituirse este grupo Balseiro se sumó al proyecto; ha recorrido la isla de un extremo a otro en circunstancias bien difíciles regalando su arte a manos llenas, lo cual dice mucho de su valía como artista y ser humano.

Desde aquí la invitación a este artista matancero que aún tiene mucho que ofrecernos a una nueva propuesta que hace tiempo esperamos. Y el deseo que cumpla muchos más con el mismo afán figurando entre los mejores de la vanguardia plástica matancera.

 


                       

Por: Jacqueline Méndez Martínez.
Especialista Centro Provincial de Artes Visuales de Matanzas