Eliseo y BellaLa mujer, presente con frecuencia y de manera entrañable en la obra de Eliseo Diego (1920-1994), motiva un poema inédito que este reconocido escritor cubano dedicara a su esposa Bella García Marruz, y que recientemente ha sido puesto a disposición de los lectores en un pergamino preparado por Ediciones Vigía, en la ciudad de Matanzas.

Breve, de dos cuartetas, y titulado “Primer retrato de Bella en Arroyo Naranjo”, fue calificado como un “poema muy sencillo”, “un divertimento”, por la hija del autor, Josefina de Diego, Fefé, quien facilitó el acceso a este texto que, según ella, es uno de los pocos poemas inéditos de su padre, “pues ya prácticamente todos están publicados”.

Fefé recuerda que estos versos fueron motivados por una fotografía de su madre, Bella, durante su primera visita a Arroyo Naranjo, a la finca donde Eliseo Diego viviera de niño, hasta los nueve años, evocada por él con fascinación, y a la cual llevaría a su entonces novia, así como a la pareja de jóvenes enamorados que también formaban la hermana de esta, Fina García Marruz, y Cintio Vitier.

“Como era un lugar realmente maravilloso —recuerda Fefé—, con tantos árboles, tan esplendente, mamá quedó encantada, y de pronto, muy seria, muy solemne, le pidió a papá: «Cuando nosotros tengamos hijos, quiero que vengan a vivir aquí, quiero que aquí estemos todos». Alguien le tomó una fotografía a mamá. No recuerdo quién. Quizás papá, quizás Bella o Cintio. No recuerdo. Solo sé que de allí salió aquella imagen que motiva este poema.

“Le fue regalado a mamá cuando cumplió los setenta años. Papá hizo como una especie de plaquette. Eran dos hojas, pero no dos hojas cualquiera, sino más bien gruesas. Le gustaba el papel grueso, que, según él, hiciera resistencia al lápiz. Tenía sus teorías al respecto. En una de aquellas hojas, la que vendría siendo la cubierta, hizo un dibujo, unos trazos de un árbol, y al lado, una mujer, mamá. En la otra hoja, el poema. Luego las cosió él mismo, las encuadernó.”

La ensayista cubana Mayerín Bello incluye “Primer retrato de Bella en Arroyo Naranjo” dentro de esa visible y representativa línea temática de Eliseo Diego dedicada a la mujer, “la cual asume estableciendo puentes de contacto con una perspectiva bellísima de este asunto en la literatura universal: el llamado poema cortés”.

“La mujer de Eliseo no es contemplada en ningún momento desde el sensualismo. Sea la mujer joven, en la que advierte la fragilidad de su belleza ante el paso del tiempo; sea la mujer ya madura, presencia sagrada en la familia; no hay más que espiritualidad en la búsqueda que se emprende al ser fijada la vista en ella.

“Pero este nuevo poema de Eliseo tiene vínculos además con el filón doméstico, cotidiano, que de igual modo se advierte frecuentemente en su obra. Se trata de ese canto a la realidad que le es más entrañable, cercana a la vivencia de todos los días. Desde ahí, desde ese ámbito en apariencia tan sencillo, Eliseo va hacia lo más enorme, hacia los problemas trascendentales que involucran al tiempo, la muerte, el devenir, la fragmentación del ser, el yo, las angustias, las alegrías...

“Dentro de tal zona de su creación hay una serie de textos dedicados a miembros de la familia. Recuerdo dos muy bellos dedicados a Fina, con la cual tiene una cercanía tremenda desde diversos puntos de vista. Sus universos poéticos están muy próximos. Recuerdo cierto texto de Fina, donde ella dice, más o menos, que la verdadera poesía debe abarcar desde el cacharro doméstico hasta la vía láctea.”


Por: Norge Céspedes