Juan Carlos Flores

Franja

Extraño sitio y extrañas las palabras que lo nombran.
Soy un hombre obstinado, la idea era viajar para disminuir el
mal que padezco, gran mal o pequeño mal y sus daños
colaterales, sé que he de vivir mi vida entera soportando el
mal que padezco, y sus daños colaterales, sé que la causa
verdadera de mi muerte será el mal que padezco, gran mal o
pequeño mal y sus daños colaterales, no la presentación
pública del mal que padezco, grandes o pequeñas
representaciones, ni lo que daño colateralmente. Llevo diente
de ajo y otros atributos todo el tiempo, en el bolsillo trasero
del pantalón, pero esta táctica familiar tiene sus fallas. Necesito
pisar mierda, si fuera posible pisar mierda de vaca. Solo
encuentro terrones, la fauna está contraída.
Extraño sitio y extrañas las palabras que lo nombran.

Ardillas

Las ardillas juegan sobre el árbol indiferentes a nosotros
los que venimos para admirar a las ardillas
porque necesitamos algo en qué depositar nuestra capacidad de admiración
las ardillas juegan sobre el árbol indiferentes a nosotros
los que venimos para admirar a las ardillas
porque necesitamos algo en qué depositar nuestra capacidad de admiración
sí somos hombres hermosos y somos seres deformes
las ardillas juegan sobre el árbol indiferentes a nosotros/

Antílopes

He soñado con antílopes: sobre el plano policromático se desplazaban y eran felices y eran libres. Yo que con frecuencia tengo las atroces pesadillas de vulgar novela policíaca y escribo para hacer más tenue, más llevadero el horror de vivir, puesto que entre mis pesadillas y lo real hay un vínculo. He soñado con antílopes: sobre el plano policromático se desplazaban y eran felices y eran libres.

Cuento de caza

Huye porque te muerde los pies. Hay un cocodrilo en el río
del pueblo. Hay un cocodrilo en el río del pueblo. Hay un
cocodrilo en el río del pueblo
Todos dicen que hay un cocodrilo en el río del pueblo. Arman
una partida de cazadores, formada por los más osados y
después de una larga y minuciosa pesquisa dan caza al
cocodrilo. Un cocodrilo del tamaño real pero de goma y pintado
de azul. Qué decepción. De manera que la noticia era una
broma echada a correr por un bromista anónimo, el mismo
que colocó el cocodrilo de goma, el cocodrilo pintado de azul
en el lecho del río. Todos, sin embargo continúan diciendo
que hay un cocodrilo en el río del pueblo.
Huye porque te muerde los pies. . Hay un cocodrilo en el río
del pueblo. Hay un cocodrilo en el río del pueblo. Hay un
cocodrilo en el río del pueblo.


Patinadores

los patinadores cruzan rápido sobre el asfalto y desaparecen con la misma velocidad con que aparecen”. (las patinetas se fabrican en serie y no se diferencian las unas de las otras, las personas se fabrican según método antiguo antes del nacimiento de la industria y son muy diferentes las unas de las otras). los patinadores cruzan rápido sobre el asfalto y desaparecen con la misma velocidad con que aparecen. (grupo, no pertenezco a ningún grupo y no me reconozco en ningún grupo, mi verdadero y único amigo es dios ausente, la sensación de soledad se haría más intensa si yo saliera a caminar y me detuviera frente a la iglesia tamaño caracol). “los patinadores cruzan rápido sobre el asfalto y desaparecen con la misma velocidad con que aparecen”.


Retrato de una (otra) dama

Escritora esquizotímida / con tendencia al suicidio/ no 
soportando el simulacro de vida / que le ha tocado roer/
encerrada dentro de caja negra / día tras día escribe/ si lo 
escrito le parece bien/ buena mercadería/ pone en la 
grabadora música exótica/ baila hasta que los pies no le 
pesan


Apolítica, dice, pero paga su peaje

(realismo sucio: convertir la mierda en oro, o por lo 
menos en papel moneda, eso, ya estaba en Baudelaire) 
Escritora esquizotímida / con tendencia al suicidio / no 
soportando el simulacro de vida / que le ha tocado roer / 
encerrada dentro de caja negra / día tras día escribe/ si lo 
escrito le parece mal / mala mercadería/ fuma / se 
acuesta / se deprime / mira al techo


Apolítica, dice, pero paga su peaje

(unas veces soy César Vallejo, el mutilado de todas las 
guerras, que la visita en su casa. Otras, una piedra 
común que ella usa de pisapapeles)


Juan Carlos Flores